2021 · 08 · 28

Documental 'Aún vivos en Gaza': reconstruyendo Palestina

La película aborda la cuestión política a través de los habitantes de Gaza, de la imaginación y juegos de los niños que han sufrido el desastre, y del hastío de los adultos que, entre tantas otras cosas, esperan horas para ver si podrán conseguir gas.

Por Catalina Alonso 

¿Cómo es posible reconstruir un cuerpo? Vestigios han quedado de una ballena en la costa de Gaza, algunos huesos que permiten armar este puzle, volver a traer algo del cuerpo de ese animal que al parecer no ha dejado del todo la Tierra a pesar de su muerte. Las críticas sobre esta película del director Nicolas Wadimoff parecen concordar en que se trata del retrato de un pueblo fantasma; sin embargo, lejos de la muerte parece estar este relato de un territorio en lucha por su libertad de las tropas israelíes, aunque sí es difícil negar a sus almas en pena.

 

Estrenado en 2010, este documental coloca la cámara en este territorio de 365 kilómetros cuadrados y casi dos millones de habitantes luego de recibir una inmensa embestida de las tropas de Israel en 2009. La Franja de Gaza continúa en conflicto hasta el día de hoy, y recientemente las autoridades de Israel decidieron, junto con el gobierno de Egipto, una “relajación” del bloqueo impuesto al territorio con el fin de comercializar ciertos productos.

La película aborda la cuestión política a través de los habitantes de Gaza, de la imaginación y juegos de los niños que han sufrido el desastre, y del hastío de los adultos que, entre tantas otras cosas, esperan horas para ver si podrán conseguir gas.

Desde afuera siempre es muy difícil imaginar aquello que supone una guerra para los menos tenidos en cuenta en este tipo de situaciones: los civiles. Es por esto que siempre está bueno pedirle una mano al cine, que nos abra una ventana que nos permita entender qué significa realmente el derrumbe, porque muchas veces, además de las atrocidades de la guerra –por ejemplo, que una niña tenga listo un botiquín para hacer una traqueotomía de emergencia–, hay una fuerza brutal en la resistencia, en el amor que implica disponerse a no morir en la guerra o morir en la guerra para que no muera su cultura o su sentido de justicia. En Gaza hay payasos que con chistes quitan el temor sobre las bombas a los niños y niñas, hay un profesor de teatro que les enseña que frente a todo personaje triste por la muerte de sus familias hay que apoyarlo, y también hay un hombre que pasa días tratando de arreglar el parque de diversiones que ha dejado de funcionar luego de los ataques.

Como dice el grupo de rap Darg Team, “Gaza es una carrera contra el tiempo de vivir” y debe volver a reconstruirse “piedra por piedra”. Al final de cuentas, el poder de la resistencia siempre es un grito de calma. ¿Cómo podemos reconstruir un cuerpo que ha explotado en pedazos? Hay documentales que tratan la tristeza y la miseria; este intenta visualizar la poderosa energía de una juventud y una infancia golpeadas que están dispuestas a dar lucha por su libertad. Algo los separa de un pueblo fantasma: están llenos de vida.

Fuente: https://ladiaria.com.uy