2020 · 06 · 05

Se adelanta el plan sionista que podría acabar con Palestina

Inspirado en el “mito del desierto” que presenta a una Palestina despoblada y con todos sus recursos para explotar. Más allá del mesianismo ultranacional del estado sionista de Israel, las permanentes anexiones israelíes de territorio palestino cumplen una función geopolítica: asentar el dominio neocolonial del imperio sobre la región de medio oriente, por ello, cabe preguntarse, ¿Es occidente quien ordena a Israel, o es el sionismo quien ordena a occidente?

Por FERMÍN DOMÍNGUEZ

El estado sionista de Israel está preparando toda su maquinaria armamentística para lanzarse en otra maniobra expansionista contra territorio palestino, con el beneplácito de Estados Unidos.

Según información trascendida, el ministro de Defensa de Israel y Vice primer ministro del país, el ex general, Benny Gantz, ha dado la orden a sus tropas para que se preparen a ejecutar la anexión del 30% del territorio de Cisjordania.

Se trataría de un plan del yerno del inquilino de la Casa Blanca, Jared Kushner, quien a puesto a disposición de Netanyahu toda la maquinaria bélica y diplomática del país norteamericano.

En opinión de varios analistas, “estamos ante el “trabajo de hormiga de mayor aliento en Occidente que se conozca”. En este sentido se apunta “en apenas dos generaciones, Kushner —nieto de sobrevivientes del Holocausto— estaría logrando para Israel lo que nunca nadie, ni nada, logró en décadas: “Jerusalén sea la capital de Israel de acuerdo con el plan de paz de Estados Unidos presentado en enero del presente año por el presidente de EE.UU, Donald Trump, durante una conferencia de prensa. Dicho plan prevé que el 30% de los territorios palestinos de Cisjordania pasen a manos del estado hebreo. Todo ello, a pesar de las denuncias que a todos los niveles ha efectuado la parte palestina.

Así describe el citado plan el profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Valencia, Jorge Ramos Tolosa:"Estamos en otro capítulo más del intento del movimiento y la ideología sionista, que es la ideología oficial del Estado de Israel, de conseguir el máximo territorio posible, con el mínimo de población palestina".

No obstante, para Tolosa no se trata de ninguna novedad en la historia de conflicto israelopalestino. "Que en el año 2020 estemos asistiendo a la anexión ilegal de un territorio ante la pasividad de gran parte de los Gobiernos y de los organismos internacionales, por un lado es un escándalo, pero por otro lado no sorprende porque es algo que se repite desde hace muchos años".

Las reacciones palestinas, por supuesto, no se hicieron esperar. De acuerdo con medios palestinos, el ministro de Asuntos Exteriores de la Autoridad Nacional Palestina, Riad Maliki, advirtió -en rueda de prensa en la Oficina de la ONU en Ginebra- que "la declaración de una parte del Valle del Jordán como zona militar y la demanda de que los palestinos salgan de allí, de hecho, puede considerarse como una declaración de guerra, y es realmente el comienzo de la anexión".

En este mismo sentido, reveló que Palestina coordinará sus acciones con aliados y amigos de todo el mundo: los estados árabes, la Organización de Cooperación Islámica, la Unión Europea, la Unión Africana, los países de América del Sur y otros para estudiar una respuesta.

"Por supuesto, - aseguró - no dudaremos si es necesario apelar a la Asamblea General de la ONU y al Consejo de Seguridad".

Al respecto de dichas declaraciones, el profesor Jorge Ramos Tolosa, es categórico y las califica de inocentes. "Y aquí hay que partir de una contradicción básica fundamental: y es que la Autoridad Nacional Palestina —creada en estas 'negociaciones' y a partir de los Acuerdos de Oslo en 1993, y en los años posteriores con Oslo II— no es el germen de un Estado, ni el Estado palestino existe de manera efectiva en la realidad porque no tiene las competencias mínimas de un Estado, ni posibilidad de movilidad ni continuidad territorial, y ningún otro elemento", sentenció.

Históricamente, el sionismo ha buscado frenéticamente anexionar a Cisjordania y Gaza y todas sus acciones sangrientas apuntan a ese propósito. Que lo logre dependerá, en primer lugar, de lo que hagan los propios palestinos para evitarlo y, en segundo lugar, de la solidaridad activa y consecuente de los gobiernos verdaderamente comprometidos con la causa palestina y los pueblos dignos del mudo resueltos a dar la batalla.



Fuente: canarias-semanal.org