2020 · 05 · 05

Mais Abu Gosh, la estudiante palestina torturada y encarcelada por resistir la ocupación militar de su país

La chica de 22 años fue sometida a horribles torturas y penas de cárcel, simplemente por luchar desde su plataforma estudiantil por los derechos humanos y la libertad de su pueblo. Para Israel, esto es “terrorismo” y merece las torturas y las penas de cárcel.

El domingo 3 de mayo de 2020, el tribunal militar israelí de Ofer condenó a Mais Abu Gush a 16 meses de prisión a partir del día de su arresto, el 29 de agosto de 2019. La sentencia también incluyó una condena no efectiva de otros 12 meses que comienza desde el día de su liberación, que se hará efectiva en caso de ser nuevamente detenida durante los próximos cinco años. Además, pagará una multa de 2.000 shekels israelíes (unos 500 dólares).

Mais de 22 años, es una estudiante del último año de periodismo de la Universidad de Birzet y vive en el campamento de refugiados de Qalandia al norte de Jerusalén ocupada. Su familia es refugiada, su hermano Hussein fue asesinado por soldados israelíes y el hermano menor, Suleiman de 17 años se encuentra encarcelado sin cargo alguno por segunda vez.

El tribunal militar condenó a Mais por dos distintos “cargos”, el primero por pertenecer a una “organización ilegal” que es la Unión de Estudiantes Democráticos Progresistas de la Universidad de Birzeit y sus actividades con el departamento de Periodismo de la universidad. El segundo cargo fue participar en un encuentro virtual con un “partido enemigo” y que se había reunido -on line- con activistas de Hizbullah durante una conferencia sobre el derecho palestino al retorno que se celebró en Beirut en 2018.

Mais, durante su interrogatorio, fue sometida a torturas y vejaciones. El día 29 de agosto de 2019, su vivienda fue allanada por soldados israelíes, destruyendo la puerta y todos los muebles y artefactos de la casa. Mais fue atada y con los ojos vendados, fue trasladada al campamento militar cercano donde fue insultada y golpeada. Las heridas en su cuerpo dilatan la crueldad de los militares israelíes.  

Al día siguiente, Mais fue transferida al centro de detención "Al-Maskoubia" en Jerusalén ocupada para ser interrogada, allí la registraron desnuda al principio y luego la transfirieron a la sección de interrogatorios. Mais detalló a sus abogados las extensas rondas de interrogatorios y por muchas horas la tenían con las manos en alto atadas al techo de la celda, temblando debido a la bajísima temperatura del recinto.

Después de 6 días, se inició la investigación militar. Durante varios días Mais fue amarrada de pies y manos (tortura conocida como el Fantasma y el Plátano) para mantener el cuerpo colgado con los brazos extendidos como fantasma y curvado como un plátano. Durante los interrogatorios fue frecuentemente abofeteada y golpeada violentamente y privada del sueño durante todo el periodo de la investigación militar que duró tres días.

En una oportunidad Mais trató de escapar de las manos de los investigadores y sentarse en una de las esquinas de la celda, el castigo fue horrible, golpearon su cabeza contra la pared y le proporcionaron fuertes patadas y golpes de puños, a parte de los gritos y las obscenidades. A su vez, en varias oportunidades, deliberadamente los investigadores llevaban a su hermano y sus padres para chantajearla y presionarla a confesar cargos inexistentes.

Abu Ghosh señaló que las condiciones de las celdas en las que estuvo detenida durante su interrogatorio fueron extremadamente crueles y carecen de los elementos más básicos para la dignidad humana, ya que las paredes son de hormigón, ásperas y difíciles de apoyar, el colchón es delgado sin una funda y sin almohada, la pequeña celda con fuerte iluminación durante las  24 horas, malas y sucias comidas, a parte de los fuertes y malos olores debido a filtraciones de aguas residuales que ingresaban a su celda, mojando el colchon y la manta.

Mais Abu Ghosh señaló a su abogado que una vez, los investigadores le lanzaron deliberadamente una rata grande en la celda para asustarla, se le negaba ir al baño, permanentemente fue vejada, ridiculizada y golpeada durante todo el periodo de investigación que duró 30 días y luego trasladada a la prisión de Damon ", donde aún se encuentra encarcelada.

El abogado defensor, insistió durante el “juicio” sobre las torturas y las evidencias que aún permanecen en todo su cuerpo en especial en su espalda, evidencias que no fueron considerados por el juez militar.

Los hechos fueron denunciados por varios organismos humanitarios y de derechos humanos y en toda la prensa palestina y algunos medios israelíes como Haaretz. Obviamente, denuncias que no afectan el actuar de Israel debido al desprecio de este último por la legalidad y los derechos humanos.

 

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada