2019 · 09 · 23

Apartheid israelí en Masafer Yatta: redadas, demoliciones, detenciones y palizas

Empezando con redadas nocturnas invasivas en varias aldeas y culminando con 7 estructuras demolidas, 4 familias sin hogar, 2 palestinos arrestados, 1 golpeado y hospitalizado, 1 coche confiscado y 1 carretera de acceso principal gravemente dañada, las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) siguen atacando a las comunidades de Masafer Yatta.

Soldados israelíes en Muqara durante las demoliciones DEL 11 de septiembre. (ISM).

International Solidarity Movement (ISM)

Colinas del Sur de Hebrón

Empezando con redadas nocturnas invasivas en varias aldeas y culminando con 7 estructuras demolidas, 4 familias sin hogar, 2 palestinos arrestados, 1 golpeado y hospitalizado, 1 coche confiscado y 1 carretera de acceso principal gravemente dañada, las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) siguen atacando a las comunidades de Masafer Yatta.

Masafer Yatta es un conjunto de más de 20 aldeas cerca de Hebrón, en el sur de Cisjordania. La mayoría de las familias palestinas que viven aquí crían ganado; algunas son beduinas que en el pasado viajaban con sus camellos y rebaños a través de las colinas secas y escarpadas, antes de que Israel invadiera y ocupara la zona en 1967. A pesar de que las excavaciones arqueológicas muestran que las aldeas han estado allí desde principios de la época romana y bizantina, en los años Setenta el ejército israelí declaró a esa región ‘zona de entrenamiento militar’ y anunció sus planes para demoler la mayoría de las aldeas. Mientras que a la población palestina en la ‘Zona de Tiro 918’ se le prohíbe conducir automóviles o poseer cualquier tipo de material de construcción, los colonos israelíes asentados en los asentamientos vecinos Ma’on, Avigal y Susya (ilegales según el Derecho Internacional) siguen construyendo nuevas casas y granjas, y tienen total libertad para entrar y salir de la zona.

El 11 de septiembre de 2019, de 0:00 a 4:00 AM, los soldados israelíes invadieron varias aldeas, irrumpieron en los hogares, despertaron y forzaron a niñas/os y personas adultas a permanecer a la intemperie, registraron habitaciones, armarios y refrigeradores, así como automóviles y pozos de agua, dañaron las pertenencias de las familias y aterrorizaron a la gente. Los soldados se negaron a mostrarles una orden judicial o a dar una razón para las requisas indiscriminadas; la población dice que sus aldeas son utilizadas a menudo como campo de entrenamiento para los nuevos reclutas.

Los soldados israelíes allanaron varias aldeas desde la medianoche hasta la madrugada, despertando a sus residentes y registrando las casas sin dar ninguna razón ni orden judicial. (ISM).

A las 9:00 AM, 4 bulldozers y excavadoras JCB, Hyundai y Volvo, y un camión de carga Scania, junto con docenas de soldados de las FOI, la Policía Fronteriza y agentes de la ‘Administración Civil’ [en realidad, otra rama militar] llegaron a Mufaqara, una pequeña aldea de aproximadamente 50 habitantes pertenecientes al clan Hamamda. Demolieron 4 estructuras y desplazaron a 2 familias, incluyendo una viuda, sus 6 hijas y un hijo. Los residentes de Mufaqara dijeron que era la quinta demolición sólo en su aldea este año; a una familia le destruyeron su vivienda 3 veces en 9 meses. Los agentes de la Administración Civil también cortaron y confiscaron una tubería que llevaba agua de Al-Tuwani a Mufaqara. Esta no es la primera vez que la Administración Civil israelí priva a la población de Mufaqara del acceso al agua, un derecho humano básico. La organización de derechos humanos israelí B’Tselem informó que, tras haber tenido agua corriente durante sólo seis meses, en febrero de este año las fuerzas israelíes destruyeron y confiscaron 6 kilómetros de tuberías. También confiscaron un vehículo propiedad de Concejo Local de Massafer Yatta.

Las FOI demolieron también el baño de una familia que ha vivido en una cueva por varias generaciones.

Demolición del baño de una familia residente en una cueva. (ISM).

En la cercana aldea de Jallet Al-Dabe’a, las fuerzas israelíes y la Administración Civil demolieron las instalaciones de una familia con seis hijos y la casa de un familiar. Un pariente de la familia afectada fue agredido violentamente por los soldados israelíes cuando corría hacia la casa atacada, y terminó hospitalizado con múltiples heridas. Mohammad Rib’ey y Bakr Fadel Rib’ey, integrantes del Concejo Local de la vecina Al-Tuwani, fueron agredidos y detenidos por las FOI. Más tarde ese mismo día fueron puestos en libertad sin cargos.

Pariente de la familia que perdió su casa, con su hijo, tras ser atacado por soldados israelíes. Más tarde fue hospitalizado por múltiples lesiones. (ISM).

Simultáneamente a las demoliciones de viviendas, el ejército israelí utilizó las excavadoras para cavar pozos y apilar rocas y escombros sobre una carretera clave, aislando así a 15 aldeas de Yatta, el centro urbano regional. Para algunos de estos poblados, las rutas alternativas convertirán un viaje de 30 minutos a Yatta en uno de 4-5 horas, la mayor parte a través de caminos de tierra sin pavimentar.

Muchas de las viviendas demolidas el miércoles fueron, de hecho, construidas con fondos de la Unión Europea y de ONG internacionales, así como la carretera, que, según la población local, fue reparada con fondos de la UE después de haber sido dañada por las fuerzas israelíes. Regavim, un grupo extremista de colonos de extrema derecha que cabildea a favor de las demoliciones y en contra de los proyectos de desarrollo de la UE en Palestina, es muy activo en las colonias ilegales israelíes de Masafer Yatta y sus alrededores. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (UNOCHA), las organizaciones humanitarias que actualmente prestan asistencia a las comunidades de Masafer Yatta ven obstaculizado su trabajo por órdenes de demolición “contra los materiales suministrados”, así como por la confiscación de sus vehículos y equipos, y por la restricción del acceso a la zona.

La excavadora militar israelí derriba una vivienda en Mufaqara. (ISM).

El régimen israelí defiende tales demoliciones argumentando que las casas fueron construidas sin los permisos legalmente requeridos. Sin embargo, un rápido vistazo a las cifras muestra la casi imposibilidad de obtener un permiso de vivienda bajo el sistema de apartheid de Israel. Según un informe del Banco Mundial de 2014, sólo se aprobó el 1,6% de las solicitudes de permiso de construcción de viviendas palestinas; la Administración Civil israelí confirma que entre 2008 y 2016 se aprobaron solo 66 solicitudes de construcción palestinas, por contraste con las 12.763 solicitudes de construcción de colonias israelíes aprobadas.

Para ponerlo en cifras, un colono israelí tiene 193 veces más probabilidades de que se apruebe su solicitud que un palestino nativo.

Las demoliciones del miércoles [11 de septiembre] fueron las primeras en un mes y 8 días. El hecho de que una serie tan extensa de demoliciones ocurriera sólo seis días antes de las elecciones israelíes no pasó desapercibido, ya que Netanyahu, al enfrentarse a cargos de corrupción y a no poder formar gobierno, trató de asegurar el voto de los colonos y de los defensores de la ocupación. Dado que los dos principales partidos israelíes declararon su intención de continuar la expansión de las colonias ilegales, y que hay órdenes de demolición pendientes en 26 de las 28 aldeas y caseríos de Masafer Yatta, todo indica que el apartheid israelí y la limpieza étnica de Masafer Yatta van a continuar.

Alí, de 11 años, obligado a abandonar su hogar y a ver cómo las excavadoras destruían la vivienda de su familia, pregunta a los soldados israelíes por qué vinieron a su tierra. (ISM).

Publicado en el sitio de ISM el 14/9/19. Traducción: María Landi.

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Acerca del autor: María Landi es una activista de derechos humanos latinoamericana, comprometida con la causa palestina. Desde 2011 ha sido voluntaria en distintos programas de observación y acompañamiento internacional en Cisjordania. Es columnista del portal Desinformémonos y escribe en varios medios independientes y alternativos.