2019 · 05 · 17

La estrella del fútbol Ronaldo dona $ 1,5 millones a los palestinos que están sufriendo en Gaza

El futbolista Cristiano Ronaldo, ex jugador del Real Madrid y actual delantero del Juventus, ha donado un millón y medio de dólares a la causa palestina

El futbolista Cristiano Ronaldo, ex jugador del Real Madrid y actual delantero del Juventus, ha donado un millón y medio de dólares a la causa palestina metiendo un tremendo gol en la portería de Israel, que estos días celebra en Tel Aviv el Festival de Eurovisión (del 14 al 18 de mayo) para blanquear los crímenes cometidos contra sus vecinos, a quienes algunos llaman ya “los judíos del siglo XXI”.

La estrella portuguesa es consciente de la pobreza y el “apartheid” que viven los dos millones de palestinos de la Franja de Gaza, especie de campo de concentración donde apenas hay agua potable y luz, y el desempleo alcanza al 70% de los jóvenes menores de 30 años.

El gesto de Cristiano Ronaldo, de 34 años, supone “un pequeño alivio» para muchos palestinos, especialmente niños y niñas, que sienten gran admiración por el astro portugués que, en repetidas ocasiones, ha hecho llegar su camiseta a los pequeños de la Franja y Cisjordania.

Mientras suena la música en Tel Aviv e Israel compra canciones y risas, el régimen ultraderechista de Benjamín Netanyahu sigue avanzando, paso a paso, para anexionarse Canaán (La Tierra Prometida), lo que incluye Cisjordania y Jerusalén Este (donde habita la población árabe). En esos territorios ocupados desde 1967 y que Israel denomina Judea y Samaria, ya se han instalado cientos de colonias judías fuertemente armadas. Son la avanzadilla, la punta de lanza que se extiende como una mancha de aceite.

Donald Trump asestó una puñalada mortal en el corazón del pueblo palestino cuando decidió trasladar la embajada USA de Tel Aviv a Jerusalén, el 14 mayo de 2018, ciudad que desde esa fecha se materializa como “la capital eterna e indivisible” de Israel.

Con esa decisión, el 666 de la Casa Blanca tumbó, como si de una torre de un tablero de ajedrez se tratase, “Los Acuerdos de Oslo” (1993) que proponían resolver el conflicto israelí-palestino mediante la solución de los dos Estados: el de Israel y el de Palestina.

Los Acuerdos de Oslo eran, a pesar de todo, “la última esperanza” de enterrar el hacha de guerra y establecer las condiciones para reconciliar a los pueblos de “Canaán” que comparten, según la Biblia, un antepasado común, Abraham (Ibrahim para los musulmanes).

Foto reciente de Avigdor Lieberman

Parece que Benjamín Netanyahu se aferra cada vez más “al calendario hitleriano” del actual ministro de Defensa Avigdor Lieberman (quien ya ostentó la cartera de Exteriores y fue viceprimer ministro), quien es uno de los pocos políticos judíos que dicen abiertamente lo que piensan. Tirando de hemeroteca, aquí están sus perlas ideológicas:

“La solución está en la que Estados Unidos adoptó en Hiroshima y Nagasaki (…) Hay que ahogar a los palestinos en el Mar Muerto”. (Fuente, Rebelión 2011).

También propuso, cuando gobernaba Hosni Mubarak en Egipto y aún vivía Yaser Arafat (1929-2004) “bombardear la presa egipcia de Asuán” en respuesta al apoyo que brindaba El Cairo al Líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

En un reciente artículo mi colega Luigi Sabini, profundo conocedor de la problemática de Oriente Medio, denuncia “la justificación de la creación del Estado de Israel en base al Derecho Internacional”.

“En base al Derecho Internacional de los vencedores (de la II Guerra Mundial), subraya Luigi Sabini (periodista “freelance” y profesor de Ecología) en el texto que se puede leer en su blog: https://revistafuturos.noblogs.org/

Y como nunca hay que tirar la toalla, recordemos las palabras pronunciadas hace unos días en Londres por la activista palestina Ahed Tamimi con ocasión de la Nakba (la tragedia palestina de la ocupación a la fuerza de su patria histórica). Me he permitido añadir un monosílabo afirmativo a la intervención de “la chica que vale más que mil hombres”:

“Sí, Sí, Sí, From the River to the Sea, Palestine will Be Free”

Fuente: Javier Cortines, Contrainformacion