2014 · 08 · 08 • Fuente: Mercedes Arancibia, Periodistas-es.com/

Objetor israelí condenado cinco veces por negarse a luchar en Gaza

“Me tocó ser del pueblo que mata y eso jode. Con la guita que pago mis impuestos se compraron bombas y balas. Por más que sea pacifista y esté en contra de la operación de Israel, también tengo las manos manchadas con sangre”.

Protesta apor la libertad de Uriel Ferrera ante la embajada de Israel en Atenas

Uriel Ferera, objetor de conciencia argentino-israelí de 19 años al que algunas publicaciones palestinas definen como “judío ultraortodoxo”, que rechaza el reclutamiento militar y, desde abril de 2014 lleva cumplidas cinco condenas de cárcel consecutivas de diez y veinte días, actualmente se encuentra internado en la prisión 6 de la localidad costera de Atlit, en Israel, por negarse a pelear en Gaza, según ha contado su madre al periodista Adrián Pérez del diario argentino Página 12 (7 de agosto 2014).

El joven tenía que acudir el 27 de abril a enrolarse en la base aérea de Hatserim, cerca de Bersheva, la ciudad donde vive con su madre Ruty, fotógrafa, y su hermana Yael, de 20 años. Pero se presentó en la base de Tel Ashomer, Tel Aviv, donde le esperaba una manifestación del movimiento que apoya a los objetores de conciencia.

“Finalmente escribe Adrián Pérez- el joven pasó por los sectores A, B y C de la prisión militar. Se comunicó con su madre, por primera vez luego de su detención, en la madrugada del 28 de abril. Le contó que lo tiraron al suelo en camiseta y calzoncillos; temblaba de miedo entre cinco soldados que le gritaban y habían barrido el piso con su cuerpo, desde el baño hasta la celda, por negarse a usar el uniforme militar”. “Estaba en un estado de nervios que le impedía levantarse”, comenta Ruty.

La primera semana estuvo incomunicado. La fotógrafa sostiene que la ley israelí no reconoce la objeción de conciencia, no sabe cuándo liberarán a su hijo pero tiene claro que mientras el cese del fuego no sea definitivo, el chico seguirá en la prisión militar 6.

Antes de su último ingreso en la cárcel, el 4 de agosto, Uriel grabó unas palabras que reproduce la periodista Carol Scheller en su blog “Cuando no hay nada que perder”, publicado en el diario suizo La Tribune de Genéve: “Hola, me llamo Uriel Ferera. Tengo 19 años y soy de Beersheba. Ya he pasado 70 días en la cárcel … por negarme a servir en el ejército y hacer objeción de conciencia. Mis justificaciones son que el ejército viola los derechos humanos en los Territorios ocupados, matando y humillando al pueblo palestino. Para mí, creyente, eso va contra mi convicción de que Dios nos ha creado a todos a su imagen y no tenemos ningún derecho a hacer mal a otros. En este momento hay una operación en Gaza. El ejército ataca objetivos donde hay personas inocentes, mujeres y niños. Espero que esta operación acabe, que acabe la ocupación y que todos vivamos en paz en esta tierra. Mañana tengo que presentarme en el centro de incorporaciones, y negarme de nuevo. Voy a empezar a cumplir mi quinta condena y me siento orgulloso de hacerlo y negarme a participar en estos crímenes de guerra”.

Días antes, continúa el artículo de Págna 12, Udi Segal, un chico de 19 años que vive en el kibutz de Tuval, al norte de Israel, fue juzgado y condenado a veinte días de prisión por no incorporarse a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El hermano de Udi formó parte de la operación Margen Protector hasta el comienzo de la tregua acordada en El Cairo. “Israel puede continuar esta ocupación, pero no en mi nombre”, señaló Segal antes de su detención.

Fuente: Mercedes Arancibia, Periodistas-es.com/