2014 · 05 · 14 • Fuente: Emilie Pesselier, Eldiario.es

Porque escribir es apoyar sus derechos…

"Una frase sencilla pero llena de significado que expresa bien el sentido de la nueva campaña de solidaridad con los derechos de los presos políticos palestinos".

Miembros de Fatah y familiares de los presos palestinos liberados esperan la llegada de los reos en el paso de Erez, que separa Israel del norte de la franja de Gaza (Palestina) / EFE, enero 2014

Un fugaz momento en las noticias: "Hamas y la OLP acuerdan su reconciliación, formar gobierno y convocar elecciones. Las inexistentes negociaciones entre Israel y la Autoridad Palestina se rompen, si es que alguna vez no lo estuvieron". Poco más, un destello que no alcanza para recuperar y ni visibilizar la situación de millones de palestinos y mucho menos la de los presos políticos palestinos.

Escribir es apoyar sus derechos… Una frase sencilla pero llena de significado que expresa bien el sentido de la nueva campaña de solidaridad con los derechos de los presos políticos palestinos. Se trata de que cada persona sensible envíe cada mes una carta a un preso concreto, trasmitiéndole aliento y esperanza. Una campaña que pone en marcha la APDHA con la intención de que no se olvide la situación del pueblo palestino y, muy especialmente, la de un colectivo que sufre gravísimas violaciones diarias de sus derechos humanos en las cárceles israelíes: los presos políticos.

Casi medio siglo y una situación para los presos que no se modifica

Israel no cumplió su compromiso de liberar en marzo pasado al cuarto contingente de presos, sin que ello haya merecido titular alguno en los grandes medios de comunicación. Desde 1967, Palestina sufre la ocupación por parte del Estado de Israel en los territorios de la Cisjordania, de Gaza, del Golán, del Sinaí y de Jerusalén-este. Esta colonización, contraria al Derecho internacional y denunciada por las Naciones Unidas en varias resoluciones, se hace en detrimento de los derechos de los palestinos, que sufren privaciones de todo tipo.

La rebelión palestina ante esta situación ha sido respondida siempre por parte del Estado de Israel con extremada violencia, provocando una gran cantidad de víctimas inocentes y ejecutando una política de encarcelamiento extremadamente dura, sin ningún respeto de los derechos más elementales que reconocen los tratados internacionales.

Un reciente informe del Ministerio Palestino de los Presos alerta de nuevo sobre este tema. Según los datos que proporciona este informe "sobre 800.000 personas, entre ellas 15.000 mujeres y decenas de miles de niños, fueron detenidas entre 1967 y 2013". Según afirma este informe, en estos momentos "mantiene a 5.000 presos políticos, entre los cuales hay 476 condenados a muerte, 19 mujeres, 200 niños, 185 detenidos administrativos, 11 diputados, y un número considerable de dirigentes políticos".

Condiciones de detención infrahumanas y violación del Derecho internacional así como de los Derechos Humanos

Más allá de estos datos hay que poner de relieve las numerosas violaciones de derecho internacional que ocurren.

Ya en sí mismo, la detención de presos en territorio israelí incumple la IV Convención de Ginebra, que establece que una potencia ocupante no puede trasladar a los presos fuera de su territorio. Además, no se respeta el derecho a la justicia para los palestinos. Los juicios por parte de los tribunales militares israelíes se hacen sin investigación previa y suprimiendo el derecho de asistencia jurídica, ofreciendo si acaso la asistencia de abogados israelíes nombrados por la jurisdicción militar.

En los casos de detenciones administrativas, el Ejército israelí puede retener durante un tiempo indefinido al detenido ‑vulneración del artículo 76 de la IV Convención de Ginebra­‑ basándose en pruebas que están únicamente a disposición del juez militar, pero no del detenido ni de sus abogados.

Una vez encarcelados, los palestinos sufren condiciones de vida infrahumanas. Se denuncia una insuficiencia en el acceso a la salud y a la educación, pero también casos de maltratos y torturas, en violación del Pacto internacional sobre los derechos civiles y políticos contra la tortura y otras penas u otros tratamientos crueles, inhumanos o degradantes (AG de las Naciones Unidas de 10 de diciembre de 1984). Los presos tampoco tienen derecho a recibir visitas, lo que les lleva a una situación de aislamiento cruel de graves consecuencias físicas y psicológicas.

Las presas palestinas son víctimas de arbitrariedades y abusos, sufriendo castigos de aislamientos, cacheos y acoso sexual. Se les niega la atención médica y no son atendidas adecuadamente ni en el parto ni después de él.

La detención de niños es otro ejemplo más de la violencia vivida por los palestinos. En 2013, un informe de la UNICEF sobre el trato infligido a los niños palestinos alarmó sobre su situación: "En 10 años, sobre 7.000 niños de Cisjordania, en su mayoría chicos entre 12 y 17 años, fueron detenidos, interrogados, perseguidos y/o retenidos por el sistema judicial militar israelí".

Particularmente demoledor resultó el informe de Defence for Children International referido a 2012: uso de lazos en el 97% de los niños detenidos y de vendas en el 95% de los casos; en el 99% de los casos no estuvo un abogado presente en los interrogatorios…

Una campaña de solidaridad para sensibilizar y apoyar

Una situación como esta sólo se puede enfrentar desde la solidaridad. En el contexto de la Jornada internacional de los presos políticos del 17 de abril, la APDHA puso en marchar una nueva campaña de solidaridad y exigencia del respeto de los derechos humanos de los presos políticos palestinos con la cual se trata de crear puentes entre los presos palestinos y los ciudadanos españoles por medio del envío de una carta al mes a un preso.

Con esta campaña, la APDHA pretende visibilizar las violaciones de derechos humanos que sufren estos presos, para intentar promover una opinión pública internacional a favor los derechos del pueblo palestino, así como dar un rayo de luz y de esperanza a estas personas que languidecen en las cárceles israelíes. También pretende hacer comprender a los gobiernos occidentales que ha comenzado a formarse en Europa una larga cadena humana solidaria con los derechos humanos de los presos políticos palestinos.

Para informarse y suscribirse a la campaña: [email protected]

Emilie Pesselier, del Área de Solidaridad Internacional de la APDHA

Fuente: Emilie Pesselier, Eldiario.es