2019 · 01 · 04

Enviado de la ONU condena el ataque a pedradas contra el convoy del primer ministro palestino

El coordinador especial de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, Nickolay Mladenov, ha condenado este jueves el ataque a pedradas del 24 de diciembre contra el convoy del primer ministro palestino, Rami Hamdalá, por parte de supuestos colonos.

En su comunicado, Mladenov ha recalcado que el incidente es "muy preocupante" y "absolutamente inaceptable", al tiempo que ha pedido que los responsables "sean llevados ante la justicia", según ha recogido la agencia palestina de noticias WAFA.

"Las piedras pueden matar", ha dicho, antes de reiterar que "esta violencia debe detenerse de forma inmediata". Asimismo, ha recordado que en la zona del suceso murió en octubre una mujer palestina después de que varias piedras impactaran en el vehículo en el que viajaba junto a su familia.

Las autoridades palestinas han señalado que el ataque contra el convoy de Hamdalá tuvo lugar cuando volvía de participar en una misa de Navidad en Belén y se saldó con dos guardaespaldas del primer ministro herido y han achacado el suceso a colonos israelíes.

Por otra parte, dos palestinos --un periodista y un médico-- han resultado heridos durante la jornada por la acción de las fuerzas israelíes que escoltaban a un grupo de colonos a la Tumba de José, en la localidad cisjordana de Nablús.

El portavoz de la Media Luna Roja Palestina, Ahmad Yibril, ha detallado que el periodista de Palestine TV Bakr Abed al Haq ha resultado herido en la pierna por el impacto de una bala de goma, mientras que el médico Yasín Imran ha resultado herido en la cara en los incidentes.

Al Haq ha subrayado que las fuerzas israelíes dispararon contra él y su cámara, Samé Druzé, y un médico que se encontraba en el lugar a pesar de estar a distancia de los enfrentamientos y portando chalecos de prensa, tal y como ha informado la agencia palestina de noticias Maan.

La tumba del patriarca José, ubicada cerca del campo de refugiados de Balata, está en una zona bajo control de la Autoridad Palestina, que requiere que los colonos coordinen las visitas a la tumba con las fuerzas de seguridad.

El lugar ha sido escenario de numerosos incidentes en el pasado debido a las visitas a la tumba por parte de colonos y judíos ultraortodoxos, que creen que es donde yacen los restos del patriarca del Antiguo Testamento. Los palestinos consideran que el lugar es la tumba de una figura religiosa local.

Fuente: Agencia Europa Press