2018 · 12 · 05 • Fuente: Dareen Tatour, Mondoweis / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)

El papel del arte y la diversidad intelectual frente al proyecto de ley israelí de 'lealtad cultural'

Dareen Tatour en conversación con Einat Weizman

Dareen Tatour (D) con Einat Weizman (I): promoción de la obra de Weizman "I, Dareen Tatour" (Yo, Dareen Tatour)

La sesión de la Knesset comenzó el 5 de noviembre de 2018 en un ambiente pleno de democracia, similar a un teatro cuando se monta una nueva obra, durante la cual los miembros de la Knesset intercambiaron insultos y ofensas. Los altercados verbales estallaron entre los legisladores cuando Oren Hazan, del partido Likud, describió a Ilan Gilon de Meretz, quien usa una silla de ruedas, como “ semi-humano ”. Entonces Hazan se negó a disculparse antes de que otro le devolviera el insulto.

Después de unos minutos de idas y vueltas, la ministra de Cultura y Deportes, Miri Regev, se puso de pie y comenzó su discurso mencionando algunas obras que se han presentado recientemente en los teatros del país, como la obra del expreso palestino Walid Daqqa, "Un tiempo paralelo", que fue representada en el teatro Al-Midan. Luego pasó a la lista de trabajos de la directora y actriz Einat Weizman, autora de "Cuadernos de la prisión", "Prisioneros de la ocupación", "El estado de Israel contra la poeta Dareen Tatour", antes de leer parte del poema de Mahmoud Darwish "Tome nota, soy árabe” (a veces titulado “Tarjeta de identificación”), y mi poema “Resiste, pueblo mío”.

Esto fue para decir, en un discurso que duró tres largas horas, que no financiará lugares que presenten los trabajos mencionados. Al contrario, estas obras deben ser prohibidas y censuradas. También habló de por qué debe votarse el proyecto de ley de lealtad cultural , redactado por ella, y por qué debería haber lealtad en el arte en general al Estado de Israel. Si el proyecto de ley se convierte en una ley, otorgará a Regev discreción única para decidir qué proyectos deben censurarse, qué proyectos críticos de Israel constituyen “incitación”.

Al mismo tiempo que se discutió la ley en la Knesset, me senté con mi amiga Einat Weizman hablando de nuestra fuerte amistad que nació entre la cárcel y la detención, la cual he atravesado durante los últimos tres años debido a un poema que escribí contra las prácticas de la ocupación de mi pueblo palestino.

Estábamos considerando nuestra obra conjunta y revisando el guión de la obra que escribimos juntas y que se presentó recientemente en el Teatro Tmu-na; reímos, lloramos, nos alegramos y nos sentimos tristes por los recuerdos de todo lo que vivimos durante el período posterior al estreno de nuestra obra conjunta "I, Dareen Tatour", que tampoco escapó a la incitación de Miri Regev de prohibir y censurar, y que el Teatro Tmu-na sea penalizado por mostrar, y aún se muestre, la obra.

Con todos estos sentimientos mezclados que están llenos de vida, trabajo, esperanza y contradicciones, nosotras, como muchos otros artistas palestinos e israelíes, también estábamos esperando a que terminara este debate de la Knesset israelí y un anuncio sobre el resultado de la primera votación del proyecto de Regev sobre la lealtad cultural. Mirábamos las pantallas de nuestros teléfonos entre los momentos de trabajo y la discusión para leer las noticias sobre el proyecto de ley, continuando hasta que recibimos la verdadera noticia de que la Knesset había aprobado la primera lectura, con 55 votos a favor y 44 objeciones. El primer ministro Benjamin Netanyahu sugirió, al final de la sesión, que la próxima ley (que debería ser aprobada) es la pena de muerte para los palestinos condenados por matar a israelíes . También habló en contra de la ley de libertad condicional temprana , una propuesta para reducir en un tercio las condenas de todos los prisioneros, incluidos los palestinos.

Al final se aprobó el proyecto de ley en la primera de tres lecturas. La posibilidad de que Einat y yo enfrentemos una persecución legal aumentó. Sin embargo, lo que más nos preocupa es que nuestras obras, ya sean las obras de Einat que escribe o dirige, o mis poemas, están avanzando hacia una situación en la que las autoridades israelíes las examinarán, cuestionarán y controlarán.

Nosotras podríamos ser interrogadas por la policía sobre nuestras obras artísticas, ¿están de acuerdo con esta ley de lealtad?

Miré a Einat, ella me miró, ambas sonreímos; una sonrisa llena de significados indefinidos. Fue entonces cuando decidí escribir sobre esta ley y la realidad que impondría a los artistas aquí, en el país, ya sean palestinos, de los cuales formo parte, o israelíes de izquierda como Einat. Ambas somos ejemplos vivos de las consecuencias y efectos en la vida artística aquí en Israel. Yo, como poeta palestina, fui detenida, encarcelada y víctima de las leyes racistas impuestas contra mí de manera muy estricta, que me robaron los tres años de mi vida que pasé entre la prisión, el arresto domiciliario y otras formas de detención. Sigo sufriendo el racismo de estas leyes y seguiré sufriéndolo durante otros tres años, ya que las autoridades israelíes pueden enviarme de vuelta a la cárcel si publico un poema político que esté directamente en contra de la ocupación al afirmar que habría contravenido la ley, según la sentencia que me impusieron el 31 de julio de 2018.

Einat Weizman, la actriz, directora y escritora de izquierda está en contra de la ocupación y aborda principalmente el teatro político documental en sus obras. Debido a sus obras documentales y espectáculos en teatro hasta hoy se ha visto sometida cada vez más a la persecución legal y al interrogatorio al oponerse a la política de ocupación a través de sus obras, que muestran la realidad que sufren los palestinos en Israel.

Einat Weizman ha estrenado cinco obras teatrales hasta el momento: "Vergüenza", que muestra la relación entre el arte y la política; "Palestina, Año Cero", que cuenta la historia de las demoliciones de casas y la Nakba continua, "Casa 113", una obra de arte que aborda la resistencia de los beduinos en la aldea no reconocida de Al-Araqib para mantener sus tierras y evitar su confiscación; “Los prisioneros de la ocupación”, en la que habla sobre la vida de los presos políticos palestinos en las cárceles israelíes y las condiciones que sufren (la obra fue prohibida en Israel); y su última obra "I, Dareen Tatour", en la que habla sobre la historia de mi detención y lo que pasé en la cárcel. También personifico la realidad de la ocupación en mi poema y hablo de ello. Einat hace lo mismo en sus obras; presenta la realidad de la vida en Israel y Palestina y utiliza el teatro como una herramienta para buscar e investigar, en ocasiones para plantear problemas inusuales en Israel y a veces para presentar una historia diferente a las que muestra el partido gobernante. Por supuesto, debido a esta elección, enfrenta muchos desafíos y se enfrenta a una confrontación directa con el oficialismo gobernante en el país, que rechaza y dificulta la creación de este tipo de arte. Por lo tanto ha sufrido intentos de censura y ataques debido a su orientación política.

Para aclarar la situación en la que estamos viviendo, tuve esta conversación con ella:

Dareen Tatour: ¿Cómo puede explicarse la complicada relación entre arte y política?

Einat Weizman: El arte es esencialmente político, y la relación cambia de acuerdo con el período histórico y político. El papel del arte es hacer preguntas, desafiar y motivar al público a escuchar un nuevo discurso y revelar temas ocultos e inquietantes (o incómodos). Creo que el arte debería tratar de superar la estética y los placeres y crear sistemas sociales que busquen impactar y afectar la realidad y que no solo se representen y aprueben. Cada producción artística de mis obras está precedida por la investigación y el trabajo conjunto con las comunidades y las víctimas. Las escenas son conjuntas, crean relaciones sólidas que existen incluso fuera del ámbito del trabajo en sí. Creo que estas etapas de un trabajo conjunto, como lo es con los presos o con la comunidad en el al-Araqib, pueden ser una base principal para la convivencia.

DT: Comenzando con "Vergüenza", hasta "I, Dareen Tatour", ¿qué ha cambiado en tu arte, pensamientos, opiniones y el tipo de obras que presentas?

EW: Hay un principio y un estilo en mis obras, ya que siempre se basan en hechos reales, son algo parecido a dar un testimonio. Creo que el intercambio contigo creó algo muy especial, diferente y único; algo que no he vivido en mis obras anteriores. He estado inmersa en ti emocional, intelectual e ideológicamente como nunca antes.

Einat no fue la única que vivió ese estado, yo me parecía a ella; inmersa en ella y en las obras de teatro con todos mis sentimientos, escritos y pensamientos. Podría decir que estaba inmersa en cómo encontrar un lenguaje común entre nosotras que eliminase todas las diferencias entre ambas; especialmente aquellas entre nuestro pueblo palestino y el pueblo judío, a través del arte, la humanidad y el amor, ya que la obra es un trabajo conjunto de dos mujeres rodeadas de muchos desafíos, diferencias culturales, sociales y nacionales. Sin embargo el arte eliminó todas estas diferencias, reunió la idea y unió el corazón y la mente para que estuviéramos en una relación hermosa caracterizada por el amor y el respeto mutuos y que encontráramos una vida mutua entre nosotras, yo como palestina y ella como judía israelí.

En nuestra relación artística y humanitaria pudimos encontrar una vida en común que eliminaría todos los obstáculos y diferencias; algo que las autoridades israelíes no entendieron sobre la importancia del arte que discute nuestros problemas como palestinos en Israel, en cambio aumentan las tensiones y los conflictos. El más reciente de los cuales es este proyecto de ley que aumenta la brecha entre dos personas y les impide encontrar un lenguaje común; el lenguaje del arte que habla de nuestro dolor y agonía. En el arte que ambas ofrecemos podemos unir a las personas y eliminar muchas de las diferencias que surgieron con la existencia de la ocupación. No descarto encontrar la paz real a través del arte que descubra la verdad y que Israel, a través de su Gobierno extremista de derecha, oficialmente prohíbe e impide su concreción a través del proyecto de ley de lealtad cultural.

DT: ¿Cómo definirías el proyecto de ley de lealtad cultural?

EW: Para mi pesar, por desgracia la lealtad cultural ha existido mucho antes de que apareciera el proyecto de ley, la mayoría de los artistas manifestaron la identidad nacional de su momento y conocen muy bien los temas que podrían causarles problemas y los temas que les son más fáciles de abordar y por los cuales reciben apoyo y ánimo. Hace varios años se creó un nuevo premio, "El Premio Sionista de Obras Creativas". Varios artistas utilizan la autocensura en sus creaciones, usan alusiones y símbolos en lugar de hablar de las cosas tal cual son. Creo que el statu quo aquí es muy crucial y muy crítico hasta el punto de que no hay tiempo para usar símbolos. El papel del artista es como un espejo; no siempre está ahí para mostrar cosas bonitas a la sociedad, sino también para exponerlas, para resaltar los fenómenos y mostrar lo que está marginado.

DT: ¿Cómo os afecta el proyecto de ley a ti y a tu arte como artista israelí?

EW: El proyecto de ley no me afecta, afecta a las instituciones culturales que temen tomar una posición decisiva y crítica cuando se trata de casos problemáticos en la sociedad israelí, por temor al castigo y la cancelación de fondos económicos del ministerio. Es por eso que para mí es más difícil que antes encontrar sitios dispuestos a afrontar las consecuencias y permitir un escenario para presentar estos temas.

DT: Después de cada producción artística que presentas y exhibes en el escenario, intentan castigar a la institución que la presentó o boicotear la obra; estos actos también te lastiman a ti, a tu trabajo, a tu sustento. ¿Vives y te ganas el sustento del arte y la producción artística?

EW: Es muy difícil ganarse la vida con el tipo de arte que presento. Vivo de enseñar a actuar y disfruto mucho, me da la oportunidad de tomarme un descanso de todo lo que me ocupa.

DT: ¿Einat Weizman es hoy la misma Einat Weizman después de que el proyecto de ley fuese aprobado en su primera lectura?

EW: El proyecto de ley ciertamente no me cambió ni lo hará, continuaré con mi verdadero ser, mi honestidad y mi naturaleza son lo único que me controla y me conmueve. (La creencia en mi corazón es más fuerte).

DT: Tu eres la primera que sufre este proyecto de ley como artista israelí ¿Cierto?

EW: De hecho el proyecto de ley nunca será ejecutado. He sufrido en sus primeras etapas, he sufrido amenazas y mensajes amenazadores para todos los que trabajan en la cancelación del presupuesto económico y su apoyo. Produje dos noches en el Teatro Jaffa que todavía están siendo examinadas en el ministerio de finanzas; uno titulado "Prison Books" en el que leo cartas escritas por presos políticos, y otro en apoyo a ti "El Estado de Israel contra la poeta Dareen Tatour", donde leo algunos protocolos de tus ensayos. La representación de los prisioneros de la ocupación fue censurada y prohibida por el comité directivo organizador del festival Akko después de ser aprobada por el comité técnico. Esta exclusión se debió a una publicación que escribí en Facebook como prueba de las opiniones políticas inaceptables. Esta exclusión recibió el apoyo total de la Ministra de Cultura, Miri Regev, quien se sumó e incitó contra mí diciendo que apoyo a los terroristas cuyas manos están manchadas de sangre.

Esta situación ha creado la solidaridad de todos los demás artistas hacia mí y mi posición, por lo que el director técnico del festival renunció a su puesto en protesta por la prohibición y canceló así todo el festival. A pesar de la gran solidaridad en el festival, después de eso no encontré ningún otro teatro en Israel que aceptara producir u ofrecer un escenario para representar la obra prohibida. La obra "Prisioneros de ocupación" debe presentarse y en realidad hay varias organizaciones culturales en el mundo que están interesadas en producirla, y espero que se presente en el escenario lo antes posible.

Como saben, esto es lo máximo que podría pasarme a mí como judía israelí, y quizás lo más extremo que podría suceder en comparación con lo que tú has pasado en prisión y arresto domiciliario debido a un poema que has escrito, así que me siento un poco tonta al hablarte sobre estas cosas en comparación con todo lo que tú has sufrido.

Es cierto que lo que me sucedió no le sucederá a ningún artista judío israelí y no estoy triste por ello. Al contrario, estoy muy feliz de que los artistas israelíes disfruten de la libertad de expresión, a diferencia de nosotros, los palestinos, en este país.

Einat Weizman en una sesión de fotos para "Rabin, The Last Day" durante el 72 Festival de Cine de Venecia en el Palazzo del Casino el 7 de septiembre de 2015 en Venecia, Italia. (Foto: Dominique Charriau / WireImage / Getty Images)

Después de que de repente me encontrase en la cárcel por un poema que escribí y publiqué en Facebook y después de la primera lectura en la Knesset de la ley de lealtad cultural, comencé a sentir que esta ley se dirige a mi identidad, mi historia y mi idioma y pone todos sus valores y estándares en un lugar de duda y cuestionamiento. Así, en las leyes israelíes, todo lo palestino se convierte sospecha y pide una investigación en su contra con acusación de cargo por terrorismo.

Por lo tanto, debido a que mi aferramiento a mi identidad palestina se ha convertido en un crimen y terrorismo en este tiempo de democracia -si se puede llamar democracia- también me resulta difícil abandonar la esencia de mi escritura, donde vuelco todo lo que siento sobre la injusticia, racismo, opresión y ocupación. Y como soy palestina, aunque sea pacífica, mediante el arte en el que soy buena, escribir poesía, no puedo resistir todo este prejuicio, ocupación y racismo. Entonces, Israel intenta practicar la política de ocupación en las artes, además de la tierra, los seres humanos y el país de origen. Sin embargo no sabe que el arte no reconoce fronteras.

Cuando comencé a recibir noticias, mientras estaba bajo arresto domiciliario, sobre la posibilidad de que Einat Weizman fuera interrogada por la noche que ella organizó en mi apoyo, sentí un dolor agudo. Para mí era muy preocupante que una noche organizada en mi apoyo pudiera ser la razón para cerrar un teatro que presenta arte. Es cierto que enfrenté la injusticia y fui encarcelada por las autoridades israelíes, pero rechazo que cualquier artista, independientemente de su identidad u opinión política, pase por lo que pasé, aún si son israelíes e inciten contra mí y deseen que yo sea castigada, y eso es precisamente lo que sucedió. El verdadero arte enseña a las personas a amar y sacrificarse, y ese es su primer mensaje hacia la humanidad. Es cierto que el arte muestra las diferencias entre nosotros como humanos, en nuestros pensamientos y en nuestra vida, pero es la manera perfecta de encontrar soluciones y cambios a través de la crítica constructiva; algo que el Gobierno israelí cancela al aprobar el proyecto de ley de lealtad cultural. Israel, con su nuevo proyecto de ley, no solo soporta únicamente el arte de su autoridad dominante, sino que también trata de despojar a los artistas de su humanidad.

DT: ¿El propósito del proyecto de ley es castigar a los artistas que están en contra y rechazan la ocupación?

EW: La ley de lealtad cultural ha causado un gran revuelo. La razón es que esta ley perjudicará a las clases más afortunadas, los judíos israelíes, porque durante varios años ha habido un fuerte y poderoso aliento a la libertad de los palestinos, para que expresen su opinión. El teatro Al-Midan fue cerrado [temporalmente] hace tres años, ¿dónde estaban las protestas en ese momento? Este teatro es una de las plataformas artísticas más importantes de los ciudadanos palestinos en Israel para presentar sus obras teatrales. Una poeta palestina (tú) encarcelada por publicar un poema mientras los poetas israelíes continúan escribiendo, publicando y organizando veladas poéticas. Para nosotros, los judíos israelíes, el umbral de nuestra lucha ha caído. Si en el pasado hemos luchado contra la ocupación, hoy solo tenemos que luchar por el derecho a decir "basta de ocupación".

DT: Como actriz y directora, ¿tus opiniones y puntos de vista políticos perjudicaron tu trabajo con teatros, directores y espectáculos?

EW: En el pasado disfruté del cariño de la audiencia, hoy sufro amenazas y mensajes de odio. Por supuesto para mí es difícil encontrar un trabajo solo por determinar mi identidad política, ya estoy al tanto del precio y estoy lista para pagarlo.

DT: ¿Se volverán los artistas israelíes de izquierda indiferentes a la realidad con este proyecto de ley? ¿Podría el artista israelí ignorar la ocupación y la Nakba (catástrofe) en el arte que se presenta al espectador? ¿Podría el artista realmente ser así?

EW: Como dije, el arte es esencialmente político, un artista, como cualquier otra persona, debe estar despierto y consciente de la política, incluso si no forma directamente parte de ella. Me parece que en este momento, en este lugar, estos son los casos apremiantes que deben ser tratados y presentados.

DT: En tu opinión, ¿cómo podrían los artistas oponerse a la ley de lealtad cultural y desafiar su existencia?

EW: Continuar siendo creativos, seguir criticando, hoy más que nunca, encontrar otros medios para ganar dinero y financiar obras artísticas, para trabajar con lugares que cuentan con el apoyo del Estado.

DT: La libertad de expresión y la democracia, ¿tienen lugar con el proyecto de ley de lealtad cultural?

EW: Incluso antes de este proyecto de ley no tenían espacio aquí. Y la mejor prueba de esto eres tú.

Si el proyecto de ley se convierte en ley, la ministra Regev tendrá autoridad para determinar los estándares culturales artísticos permitidos y prohibidos. Si la obra de arte perjudica al Estado, como afirma, el proyecto de ley otorga a las autoridades israelíes el derecho de reducir o cancelar por completo los presupuestos de las instituciones culturales de acuerdo con los estándares de Regev. Por lo tanto, para ella todo lo que es palestino, es una amenaza para Israel y su judaísmo y, de hecho, está prohibido porque todo lo que presentamos como artistas palestinos tiene un rostro político y habla de nuestras causas básicas en la lucha, la Nakba, el derecho de retorno, presos, mártires, la intifada y la resistencia a todo tipo de represión.

Cuantas más leyes existen, más artistas insisten en expresar su voz y su mensaje. El caso aquí con esta ley no se trata de silenciar las bocas de la izquierda sino de silenciar todo lo que es diferente o en contra de la autoridad. El problema también aquí para nosotros, los palestinos, es que queremos mantener nuestra identidad palestina en el arte y dar vida a la Nakba continua y a cada escena de racismo que sufrimos bajo esta cobertura de la supuesta democracia. A pesar de que este proyecto de ley no fue el primero y tampoco será el último bajo el Gobierno de extrema derecha en Israel, al mismo tiempo no tenemos ninguna otra alternativa tangible, ya sea para los presupuestos o los teatros, una realidad que no podemos ocultar. Por lo tanto, debemos considerar seriamente trabajar en la búsqueda de un proyecto que otorgue al arte su independencia de la autoridad.

Cuando miro nuestras experiencias mutuas, de Einat Weizman y mías, creo que es el mejor ejemplo para unir a todos los artistas, palestinos y judíos. El arte que se creó entre nosotras fue capaz de superar la barrera del lenguaje, la lucha constante y las contradicciones, que produjeron un gran amor y creatividad llevando un mensaje con significados nobles en su sencillez y sinceridad. El arte que nació entre nosotras es el mejor embajador entre palestinos y judíos bajo el Gobierno y las leyes que solo crearían más injusticia, opresión y racismo y expanden la brecha entre los palestinos y la sociedad judía, impiden el logro de la paz y la igualdad entre ambos. Por lo tanto, para lograr la paz y crear algo que parecía imposible para todos los artistas seguir los pasos de lo que hemos logrado juntas, lo lograremos en los próximos días, Einat y yo,

El arte que nació de nosotras estableció un país para ambos pueblos siempre que miren y sigan buscando la paz. Miri Regev y las políticas derechistas aún están muy lejos del verdadero mensaje de arte al que llegamos a través de nuestro arte incitante e ilegal, como dicen. Temen las palabras, temen las imágenes, temen el escenario y temen cada expresión artística o literaria que encarne el derecho palestino y exprese la cultura palestina. Intentan judaizar la escena cultural, apagar la historia palestina, ya que no se dan cuenta de que el verdadero significado del arte y la importancia de aceptar la diversidad cultural es el camino seguro para crear un diálogo entre las diferentes culturas para poder alcanzar el verdadero entendimiento, amor y paz. Tenemos una necesidad crucial aquí y especialmente aquí, más que nunca antes, de caminos que reúnan puntos de vista en ambas sociedades en lugar de separarlos y magnificar la separación entre ellas.

Sobre el autor: Dareen Tatour es una poeta y ciudadana palestina de Israel que pasó casi tres años en prisión y bajo arresto domiciliario. Fue condenada en mayo de 2018 por cargos de incitación y apoyo a organizaciones terroristas después de que publicara su poema "Resiste, mi pueblo, resiste" en las redes sociales.

Fuente: Dareen Tatour in conversation with Einat Weizman: the role of art and intellectual diversity against the ‘loyalty in culture’ bill

Fuente: Dareen Tatour, Mondoweis / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)