2018 · 11 · 27 • Fuente: Frima (Merphie) Bubis, 972mag / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)

La decisión de Airbnb no es sobre los judíos, sino sobre la ocupación

Los ataques a la compañía de alquileres vacacionales por su decisión de retirar todos los listados de las colonias de Cisjordania no dejan clara una cosa: Airbnb no apoya el boicot a Israel.

El muro de separación israelí que rodea la colonia de Jerusalén Este de Pisgat Ze'ev, 9 de abril de 2011. (Activestills.org)

El lunes por la noche, la compañía estadounidense de hospedajes Airbnb anunció que retiraría de sus listados las colonias israelíes en la ocupada Cisjordania. El anuncio se produjo apenas unos días antes de que Human Rights Watch y la organización de monitoreo de colonias israelíes Kerem Navot publicaran un importante informe sobre las mismas, algunas de ellas en propiedades palestinas privadas en algunos de los puestos de avanzada más violentos de la Ribera Occidental.

Funcionarios israelíes y activistas a favor de Israel se apresuraron a condenar la decisión declarándola de carácter antisemita. Muchos israelíes y judíos que no necesariamente apoyan la ocupación rápidamente se adhirieron a la narrativa de autovictimización, diciendo que sentían que la decisión se había dirigido injustamente a Israel. "Mira a China o Yemen", dijeron. "¿Por qué no están siendo señalados?"

Yo también me pregunté si había otros destinos que Airbnb haya sacado de sus listas. Descubrí que la compañía no ofrece sus servicios en países como Siria e Irán. A pesar de la histeria, Israel no está siendo sancionado por la compañía. Además, Airbnb ha dicho que estaría estudiando la posibilidad de retirar sus listados en el Sáhara Occidental, un territorio bajo ocupación de Marruecos.

La decisión de Airbnb, sin embargo, no se aplicó a los listados en ciudades como Tel Aviv, Mitzpe Ramon o Haifa, sino que se refirió a "las colonias israelíes en la Cisjordania ocupada como el núcleo de la disputa entre israelíes y palestinos". Aquellos que apoyan las colonias tienen todo el derecho a indignarse. Pero, ¿por qué los israelíes y judíos progresistas, que apoyan el fin de la ocupación y una resolución pacífica con los palestinos, están aceptando que la decisión de Airbnb es para señalar al Estado judío y por lo tanto es antisemita?

¿Por qué las colonias?

La decisión de no operar en las colonias es clara. La nueva política de Airbnb no excluye las listas dentro de Israel ni impide que los palestinos en el territorio ocupado se beneficien de su plataforma. La decisión, en cambio, destaca la ilegalidad y la inmoralidad de las colonias israelíes en Cisjordania, que violan el derecho internacional humanitario y con frecuencia se basan en propiedades privadas palestinas.

Pero esta no es simplemente una disputa sobre el territorio. La existencia de las colonias, hogar de aproximadamente medio millón de israelíes, y que dependen de la explotación de los recursos locales y la protección de los militares israelíes, es una violación de los derechos humanos básicos de los palestinos.

Estas son las mismas colonias que privan a muchos palestinos de poder trabajar sus tierras, que a menudo son su principal fuente de ingresos. El agua, un recurso natural en Cisjordania, se asigna de manera desproporcionada para el uso en las colonias, mientras que 250.000 palestinos en el Área C de Cisjordania (bajo el control militar completo de Israel) viven en aldeas no reconocidas, desconectadas de la electricidad y el agua, y enfrentan la amenaza inminente de demoliciones de viviendas y expulsiones.

Un colono judío caminando por una carretera cerca de donde se estableció un puesto de avanzada judío en la controvertida área E1 de Cisjordania. (Hadas Parush / Flash90)

La custodia de estas colonias y el mantenimiento de dos sistemas legales separados (ley militar para los palestinos, derechos completos para los ciudadanos israelíes) son los soldados. Durante dos años fui uno de esos soldados que trabajaban en la Administración Civil, que administra los aspectos civiles del control militar de Israel sobre Cisjordania.

Quienes sirvieron en los territorios ocupados saben que cuanto más cerca vive o trabaja un palestino de una colonia, más frecuentemente se encontrará con soldados israelíes, cuyo objetivo es a menudo "hacer sentir su presencia" y crear zonas "estériles" de seguridad especiales para los palestinos. Estos son las mismas colonias que albergan las hermosas cabañas en las colinas que se publican en Airbnb.

Además las colonias se consideran por defecto zonas militares cerradas para los palestinos. Eso significa que incluso si los palestinos decidieran quedarse una noche en una colonia que figura en Airbnb, los soldados israelíes se lo impedirían. Permitir que esto continúe sería contradictorio con la política contra la discriminación de Airbnb.

Es la ocupación, estúpido.

Dejemos una cosa clara: la comunidad internacional no boicotea a Israel como un todo, sino que distingue entre Israel y sus colonias en Cisjordania. Si bien las personas pueden legítimamente abstenerse de apoyar la decisión de Airbnb, los progresistas deben darse cuenta de que esta distinción es precisamente lo que ayuda a contrarrestar un boicot total a Israel.

Uno puede estar en desacuerdo sobre la táctica de boicotear las colonias. Pero llamar antisemita a la decisión de Airbnb es una dilución completa de nuestro discurso político y confunde a Israel con la ocupación. Además hay muchos judíos israelíes y no israelíes que no solo apoyan la decisión de la compañía, sino que trabajan diariamente con sus socios no judíos para mostrar a la sociedad israelí un espejo para terminar con la ocupación.

Ellos creen que el pueblo judío tiene un compromiso con la ley y la justicia, que debemos dedicarnos a preservar la dignidad humana. Acusarlos de antisemitismo no es menos que absurdo. Nadie está boicoteando a los judíos, ni siquiera a Israel. Es la ocupación, estúpido.

Frima (Merphie) Bubis creció en la comunidad religiosa sionista, y hoy es la coordinadora judía en la diáspora para romper el silencio.

Fuente: Airbnb's decision isn't about the Jews — it's about the occupation

Fuente: Frima (Merphie) Bubis, 972mag / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)