2018 · 11 · 07 • Fuente: Soleman Saad Abu Sitta, Middle East Monitor en Español

¿Qué le depara el futuro a Gaza?

Desde la victoria de Hamás en las elecciones legislativas palestinas de 2006, la Franja de Gaza ha estado sujeta a un bloqueo por parte de Israel

Humo en las embarcaciones palestinas después de que las tropas israelíes lanzaran granadas de gas contra los manifestantes palestinos en Gaza, el 2 de septiembre de 2018 [Mohammed Asad/Middle East Monitor]

Desde la victoria de Hamás en las elecciones legislativas palestinas de 2006, la Franja de Gaza ha estado sujeta a un bloqueo por parte de Israel. La intensidad de este bloqueo ha variado, pero ha alcanzado su máximo a lo largo de los últimos años debido a las sanciones económicas impuestas al enclave por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, lo que ha reducido la liquidez en Gaza.

Dada la presión económica cada vez mayor impuesta sobre los ciudadanos del territorio sitiado, se han visto obligado por las circunstancias a buscar nuevas formas de intentar presionar a Israel para que alivie o elimine el bloqueo. Una de estas formas han sido las manifestaciones de la Gran Marcha del Retorno en la frontera nominal de la Franja de Gaza, controlada por las autoridades de la ocupación israelí; donde la primera manifestación se celebró el 30 de marzo.

Hasta la fecha, decenas de miles de palestinos han participado en estas protestas, en las que más de 200 han sido asesinados y miles han resultado heridos. La dimensión de las manifestaciones ha mantenido a los soldados israelíes de la frontera en máxima alerta y ha perturbado la vida de los colonos. Se ha advertido sobre el estallido de una nueva guerra entre los grupos de la resistencia e Israel, en un momento en el que ninguna de las partes quiere algo así. Esto ha llevado a muchos mediadores regionales e internacionales a intervenir y tratar de llegar a un acuerdo que alivie la intensidad del asedio.

Creo que es imposible que se mantenga el status quo en la Franja. Tenemos dos opciones: o se levanta el asedio actual impuesto sobre Gaza, o Israel actúa para ocupar y controlar Gaza por completo, opción por la que se pagaría un alto precio militar, político y económico.

Las manifestaciones en la frontera de Gaza no pueden durar para siempre. No pueden acabar debido a la desastrosa crisis económica que sufren todos los ciudadanos del enclave, especialmente los jóvenes, quienes protestan con más entusiasmo y quienes más necesitan oportunidades de trabajo que les permitan construirse un futuro. Por otro lado, las protestas podrían aumentar su intensidad, lo que produciría más crímenes israelíes contra los manifestantes y la respuesta correspondiente por parte de los grupos de la resistencia. Esto conducirá a otra ofensiva militar israelí.

Esta vez, el problema para los israelíes es que otra ofensiva no acabaría con una tregua que garantice la calma durante varios años, como fue el caso en el pasado. Todo indica que, el día después de que se declarara el fin de la guerra, los enfrentamientos y los globos incendiarios regresarían a la zona fronteriza.

Por lo tanto, si Israel quiere iniciar una nueva ofensiva contra las facciones de la resistencia palestina, liderada por Hamás, su objetivo deberá ser expulsar al movimiento del gobierno de facto de la Franja de Gaza, independientemente del precio militar que eso conlleve. El dilema de Israel es que, en ese caso, el territorio se convertiría en un hervidero de disturbios, a menos que se encuentre una alternativa capaz de imponer un control total sobre la Franja, sobre todo dado que Hamás empezaría inmediatamente a reagruparse y reconstruirse.

Algunos periódicos israelíes han afirmado que el gobierno en Tel Aviv ha ofrecido a varios Estados árabes el control de la Franja de Gaza, pero lo han rechazado; esto demuestra que Israel está sopesando sus opciones. Sin embargo, es difícil que encuentre a alguien dispuesto a aceptar esta tarea. Ni siquiera la AP será capaz de restaurar el control total en Gaza, aunque puede que permita hacer realidad el deseo de Israel de separar a la Franja de Gaza de Cisjordania, sobre la base de que Gaza y partes del Sinaí podrían conformar el futuro “Estado palestino”.

Frente a todo esto, así como a la continuación de las protestas de la Gran Marcha del Retorno, Israel no tiene otra opción que aliviar el asedio sobre la Franja de Gaza. Esto resulta evidente en los intentos por parte de Egipto y de la ONU de formular un acuerdo de tregua que consiga justo ese objetivo. Sería una forma de ganar tiempo para Israel hasta que encuentre le momento adecuado para cambiar, si puede, la situación en Gaza radicalmente. También podría significar que los grupos de la resistencia en Gaza están esperando al momento apropiado para presionar a los israelíes a que firmen un acuerdo que establezca un Estado palestino que cubra la Franja de Gaza y Cisjordania.

Este artículo fue publicado en árabe en Arabi21 el 4 de noviembre de 2018.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente.

Fuente: Soleman Saad Abu Sitta, Middle East Monitor en Español