2018 · 10 · 03 • Fuente: Suhail Hani Daher Akel, Escritor Politico

Gaza: El pequeño paramédico palestino corría para salvar vidas hasta que lo mataron de un disparo en su cabeza

Nasser Abu Mussabeh de 12 años, como la de todos los mártires, su vida fue robada por los sionistas.

Millones de palestinos, miles de niños, mujeres, ancianos y jóvenes, generaciones tras generaciones durante 7 décadas entregaron sus vidas para redimir la tierra de sus ancestros despojada.

Los mejores hijos de la patria son sus mártires, que no dudaron de regar cada palmo de nuestra tierra con su sangre, sin temor a la cobarde rasasa (bala) sionista. Cada mártir palestino es portador de una valiosa y rebelde historia de vida.

Solo por citar algunos, así lo fueron el martirio del niño Muhammad al-Durrah de 12 años, acribillado por más de 10 disparos el 30/septiembre/2000 en Gaza; el chico Mohammed Abu Khadeir de 16 años, secuestrado y quemado vivo por los colonos judíos el 2/junio/2014, en el barrio de Shoufat en Jerusalem ocupada o el bebé Ali Saad Dawabsha de 18 meses, de la aldea de Duma cerca de Nablus, quemado vivo junto a su madre Eham y su padre Saad, mientras dormían en la madrugada del 31/julio/2015 por terroristas colonos judíos.

Con el mismo sin sentido, mataron al niño Nasser Abu Mussabeh de 12 años, el pasado viernes 28/9 durante la Marcha del Retorno-MR en Gaza. Como la de todos los mártires, su vida fue robada por los sionistas. Cuál era el sentido de matar al pequeño Nasser, de un certero disparo en su delgada nuca mientras corría de un lado para otro, colaborando con los paramédicos palestinos para salvar las vidas de los heridos palestinos.

Estado de shock

Al verlo caer con la sangre que le brotaba de su cabeza, sus compañeros médicos entraron en un desconsolado estado de shock, nada podía explicar por qué esa criminal bala le quitó la vida a su ‘asistente personal médico’ como lo llamaban.

De las pequeñas manos de Nasser cayeron las gasas y las medicinas que les llevaba para curar a los heridos. El mártir Nasser, desde el comienzo de la MR el 30 de marzo su entusiasmo por colaborar le permitió ser parte de la ayuda médica, él siempre estaba listo para traer lo que le pedían de las carpas médicas de campaña.

Su hermana Duaa, dijo: “Nasser siempre estaba tratando de ayudar a las personas que sufrían asfixia por los gases, él no representaba ningún peligro”, llorosas ambas, su otra hermana Islam, asentía con su cabeza. Su madre desconsolada durante los funerales en su aldea de Abasan Alkabira en Gaza, expresó entre lágrimas: “Dios, recompensame durante mi tiempo difícil y reemplázalo por otro mejor. Nasser en este último año había memorizado El Corán, era nuestra alegría” y agregó: “él era el mejor de la clase y era parte del equipo de salud escolar... Siempre tenía muchas ganas de ir a la MR en el este de Khan Younis y ayudar a los médicos a salvar vidas...Seguramente sería médico sino lo hubiesen matado”. Otro crimen de guerra israelí que quedará impune y a consideración de la embolia cerebral del mundo. 

Fuente: Suhail Hani Daher Akel, Escritor Politico