2018 · 10 · 02 • Fuente: Sputnik Mundo

Termina el plazo dado por Israel para evacuación de aldea beduina en Cisjordania

El plazo concedido por Israel a los habitantes de la aldea beduina de Khan al-Ahmar para evacuar sus casas expiró sin que ninguno de sus 180 habitantes haya demolido su vivienda, como pidieron las autoridades israelíes, o se haya mostrado dispuesto a dejar el poblado.

Khan al-Ahmar se sitúa en Cisjordania, en tierra palestina, en una carretera que lleva de Jerusalén a Jericó, en dirección al mar Muerto. Su ubicación es estratégica ya que se encuentra cerca del asentamiento israelí de Kfar Adumim y su desaparición haría avanzar los planes de colonización de Israel en esta zona de Cisjordania.

El pasado 23 de septiembre, los habitantes de la aldea recibieron una orden escrita en la que se advertía de que, si no demolían ellos mismos sus casas hasta la medianoche del 1 de octubre, "las autoridades obrarían para implementar la orden de demolición decretada por el Tribunal Supremo" israelí.

La justiciar israelí declaró que los habitantes de Khan al-Ahmar se habían establecido ilegalmente en unas tierras que no eran suyas y decretó la evacuación de la aldea, situada en tierra palestina.

"El Estado podría haber legalizado con carácter retroactivo la construcción de la aldea como hace con asentamientos judíos en la zona", apuntó este martes el diario israelí Haaretz.

Khan al-Ahmar, que nació en los años 70, se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el avance de la colonización israelí.

En julio, cinco países europeos (Gran Bretaña, España, Francia, Italia y Alemania) pidieron a Israel que no destrozara la aldea porque significaría un paso atrás en el camino hacia una solución de dos Estados, uno israelí y otro palestino.

Además, en la comunidad se ha invertido dinero europeo, sobre todo en la escuela, hecha con neumáticos usados, en la que estudian niños de esta comunidad y de otros poblados beduinos vecinos.

La responsable de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, consideró que la demolición de este pueblo beduino "traería severas complicaciones humanitarias y significaría la violación del compromiso israelí con el derecho internacional".

El Gobierno israelí ha propuesto trasladar a los habitantes a otro lugar cercano, en una zona donde hay un vertedero y un depósito de chatarra, a lo que los pobladores beduinos se han negado. 

Fuente: Sputnik Mundo