2018 · 09 · 20 • Fuente: Haneen Harara, Comité Español de la UNRWA

Lama, joven refugiada de Palestina: 'La educación nos llevará a casa'

Desde que era pequeña, Lama ha visto apuntada una frase en la pizarra de clase. Unas palabras realmente importantes que su profesora les enseñó a escribir en inglés: Early Start, Grow Smart (Empieza pronto, crece inteligente). “Es ahora cuando entiendo el verdadero significado de la cita”, dice Lama.

Lama tiene 11 años. Es una joven refugiada de Palestina que vive en el campamento para refugiados y refugiadas de Khan Younis, al sur de Gaza. Es una de las chicas más inteligentes de su escuela. Hace muy poco ganó un concurso de lectura que consistía en resumir 50 libros.

Apuntarse y participar en distintas actividades ayudan a Lama a desarrollar su talento y ser cada día más brillante. Sus sueños marcan el camino. En este recorrido, Lama ha descubierto que tiene un don especial con las matemáticas y el inglés, y que disfruta en los scouts y el parlamento estudiantil. Nunca se ha sentido tan segura respecto a su futuro.

La madre de Lama, Shoqeir nos da la bienvenida en su casa. Es una mujer fuerte que ha luchado toda su vida para que su hija tenga todas las oportunidades que a ella le faltaron: “En la sociedad palestina, especialmente en la franja de Gaza, damos una gran importancia a la educación porque sabemos que es imprescindible para cambiar nuestras vidas, el futuro de nuestros niños y niñas, y el progreso del pueblo palestino”.

Mientras nos acomodamos en su salón, Shoqeir nos cuenta los miedos que ha tenido que enfrentar. “Cuando Lama era más pequeña, me sentía confusa. No sabía cuál era el talento que tenía que descubrir y desarrollar. Se unió a distintas actividades y lo fuimos descubriendo juntas. El profesorado fue fundamental en esta decisión porque se esfuerzan en conocer bien a cada uno de sus alumnos y alumnas. Siempre digo que la escuela es la primera piedra para construir una cultura, un conocimiento y una comunicación buena con nuestros hijos e hijas”.

Shoqeir asegura que cada una de las palabras que las alumnas y alumnos escuchan en la escuela tienen un efecto inmediato en sus vidas. “Si queremos ver crecer a una generación cualificada, los mayores debemos saber qué tenemos que aprender y enseñar”.

Lama observa la conversación y, de vez en cuando, coge uno de sus libros y lo lee con atención.

“Si todo el alumnado quiere ser perfecto y distinguirse del resto, la educación debe centrarse en los talentos de cada uno. Este talento se puede descubrir a partir de experiencias y actividades. Después se debe diseñar un programa que trabaje y eleve el talento de cada uno/a”, propone Lama.

Lama es muy clara cuando habla de sus cualidades “No sabía que tenía talento pero cuando empecé a leer, todos lo vimos claro. Mi familia me animó a continuar hasta que empecé a escribir mis propias historias. Gracias al apoyo de mi familia y mis profesoras desarrollé mi talento. El apoyo fue fundamental para que mantuviese el optimismo y me sintiese cómoda.”

Lama asegura que la educación construye el futuro de los niños y niñas. En cuanto a ella, quiere estudiar ingeniería e interiorismo, porque sueña con los colores que pintarán las futuras vidas de la comunidad refugiada de Palestina.

“Estoy segura de que la educación es la que permitirá a la sociedad palestina volver a sus hogares. Hay que continuar.”, asegura Lama.

Fuente: Haneen Harara, Comité Español de la UNRWA