2018 · 09 · 13 • Fuente: Beatriz Lecumberri, Cadena Ser - España

Prótesis 'made in Gaza' para los palestinos amputados en manifestaciones contra Israel

Las guerras en Gaza y los enfrentamientos con Israel han hecho que un centro trate también a pacientes que han sufrido una amputación tras recibir una bala, normalmente en la pierna

Hasta hace tres meses Ibrahim trabajaba como cocinero en un pequeño restaurante del centro de Gaza. Un viernes fue a la frontera con Israel a manifestarse, junto a otros miles de palestinos. "Fui para reclamar nuestros derechos y el fin del bloqueo israelí contra la franja", explica. Prendió fuego a un neumático e instantes después, una bala disparada por los soldados israelíes le destrozó la pierna izquierda y tuvo que ser amputado por encima de la rodilla.

Hoy, cuenta los días para recibir una prótesis que pueda devolverle parte de su vida pasada. "Al principio fue muy duro, después, con la práctica, he ido defendiéndome mejor. Pero no puedo ir al supermercado, no puedo coger a mi hijo en brazos por la calle", explica, tumbado en una camilla en el Centro de poliomielitis y prótesis (ALPC, según sus siglas en inglés), una institución de Gaza que fabrica estas prótesis.

El centro fue abierto hace 20 años para atender casos de poliomielitis, problemas de ortopedia y casos de deformaciones congénitas. Las guerras en Gaza y los enfrentamientos con Israel han hecho que este centro trate también a pacientes que han sufrido una amputación tras recibir una bala, normalmente en la pierna.

Desde finales de marzo, cuando empezaron las protestas en la frontera con Israel, los casos se han multiplicado. Mohammed Dwima, director del centro, calcula que han recibido unos 75 casos de personas amputadas, la mayoría hombres de entre 20 y 40 años.

El centro importa material y piezas de diferentes países como Alemania, Turquía o Jordania y fabrica las prótesis en Gaza. Desde 2007 recibe el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), lo cual facilita la entrada de estos materiales en la franja, sometida desde hace 11 años a un severo bloqueo israelí, también secundado por Egipto.

"Muchas veces tenemos que demostrar que las piezas que importamos no tienen doble uso. Es decir que no se pueden utilizar para fines violentos. También enviamos fotografías del paciente con la prótesis para que quede todo bien registrado", explica Dwima.

Además, el centro también se ve castigado por la falta de electricidad que sufre toda la franja donde hay una media de cuatro horas de suministro al día. "Queremos aumentar nuestro horario de trabajo, pero para ello necesitamos que el generador funcione más horas y por tanto, necesitamos combustible, que también escasea", agrega el responsable.

Para terminar de agravar su precariedad, los 34 trabajadores del centro, que son funcionarios, reciben únicamente el 50% de su salario, debido a las divisiones entre el movimiento islámico palestino Hamas, que gobierna en Gaza, y la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas, encargada del pago de estos salarios.

En varias salas, los técnicos participan en las diferentes fases de elaboración de las prótesis. Hay hornos, taladros y mucho polvo. El método pareciera rudimentario, pero Dwima asegura que el centro es uno de los mejores de Oriente Medio. "Hay gazatíes que sueñan con irse a otro país cuando son amputados. Les parece que su prótesis será mejor, pero la mayoría termina volviendo porque aquí les damos una atención integral, que incluye la rehabilitación y reinserción social", afirma Amani Al Hadad, trabajadora del centro.

Cada prótesis cuesta al menos 2.000 euros. Los recortes de ayuda estadounidense a los palestinos han afectado también a este centro, que recibía una ayuda de unos 100.000 dólares al año para seguir adelante con su trabajo. "Estamos buscando otras fuentes de financiación. Nuestros mayores donantes son por ahora Japón y Noruega", afirma Dwima.

Fuente: Beatriz Lecumberri, Cadena Ser - España