2018 · 07 · 18 • Fuente: Rebecca Stead, Middle East Monitor en Español

Recordamos la instalación de detectores de metal en Al-Aqsa a manos de Israel

El 16 de julio de 2017, Israel instaló detectores de metales en la entrada al complejo de la mezquita de Al-Aqsa.

Las fuerzas de seguridad israelíes comprueban que los palestinos y sus pertenencias tienen detectores de metales después de que la mezquita Al Aqsa volviera a abrir sus puertas el 16 de julio de 2017 [Alkharouf Mostafa / Agencia Anadolu]

Qué: Israel instaló detectores de metal en la entrada al complejo de la mezquita de Al-Aqsa

Dónde: Jerusalén

Cuándo: 16-25 de julio de 2017

¿Qué pasó?

El 16 de julio de 2017, Israel instaló detectores de metales en la entrada al complejo de la mezquita de Al-Aqsa.

Dos días antes, tres palestinos y dos miembros del personal de seguridad de la ocupación fueron asesinados en los patios de la mezquita.

Tras estos sucesos, Israel cerró la mezquita e impidió que se celebraran allí los rezos del viernes por primera vez en 17 años. Los líderes palestinos, incluido el primer ministro palestino, Rami Hamdallah, condenaron esta decisión por privar al pueblo palestino de su derecho a la oración y exigieron el regreso del status quo.

El complejo de Al-Aqsa estuvo cerrado durante dos días y, el sábado 16 de julio, aparecieron allí detectores de metales. Para protestar, cientos de ciudadanos de Jerusalén rezaron en las calles tras negarse a pasar por los detectores de metales. Los palestinos se quejaron de que había sido una medida unilateral que alteraba el status quo del lugar sagrado. El Waqf, la organización islámica que controla el complejo de la mezquita de Al-Aqsa, y el gran muftí de Jerusalén, Mohammed Ahmed Hussein, llamaron a las mezquitas de la ciudad a cerrar sus puertas y animar a los fieles a rezar en las calles.

La respuesta de Israel fue dura, con tres palestinos asesinados y más de 450 heridos en los días siguientes a la instalación de los detectores de metales. La organización israelí en favor de los derechos humanos B’Tselem acusó a las autoridades de usar “fuerza excesiva e injustificada”.

¿Qué pasó después?

Las protestas se extendieron a otros países, y la Liga Árabe advirtió que Israel estaba “jugando con fuego y arriesgándose a sufrir una gran crisis con el mundo árabe e islámico”. El enviado de la ONU en Oriente Medio, Nickolay Mladenov, advirtió que debía encontrarse una solución a la crisis, o “aumentará el peligro si pasamos por otro ciclo de oración del viernes sin una resolución”.

Se realizaron protestas a gran escala en Jordania, en las que miles de personas se manifestaron en Amman y otras ciudades del país. La tensión aumentó cuando Mohammad Jawawdah, un jordano de 16 años, fue asesinado por un guardia de seguridad de la embajada israelí el 23 de julio. Jawawdah trabaja en una empresa de muebles y se había enfrentado con el guardia de seguridad israelí tras entrar en el complejo de la embajada para entregar un pedido. El guardia israelí disparó al joven, que murió en el acto.

Inicialmente, Jordania exigió que Israel entregara al guardia a la policía para interrogarlo, y le prohibió abandonar el país. Sin embargo, al día siguiente, el 24 de julio, el guardia de seguridad israelí regresó a Israel bajo protección diplomática, provocando aún más enfado entre los jordanos. El rey Abdullah, como custodio de la mezquita de Al-Aqsa, llamó por teléfono al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para llegar a una solución para la crisis y la tensa relación entre ambos países. Algunos especularon que el rey Abdullah y Netanyahu habían llegado a un acuerdo en el que Israel aceptaba retirar los detectores de metal del complejo de Al-Aqsa si Amman dejaba al guardia de seguridad abandonar el país.

El 25 de julio, Israel anunció su decisión de retirar los detectores, reemplazándolos por cámaras de seguridad. Mientras se desinstalaban los detectores de metales, cientos de palestinos protestaron contra las cámaras de seguridad. El director de la mezquita de Al-Aqsa, el jeque Najeh Bakirat, dijo que la presencia continua de cámaras de seguridad suponía que esta medida no cumplía con las demandas de los fieles.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autora y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente.

Fuente: Rebecca Stead, Middle East Monitor en Español