2018 · 07 · 17 • Fuente: Comité Español de la UNRWA

Maha Abu El Roos: 'Gracias al trabajo del bordado gano un sueldo digno para mantener a mi familia'

Maha, refugiada de Palestina del campamento Deir El-Balah, es una de las 300 trabajadoras del Centro Sulafa. Un centro de bordado fundado por UNRWA en 1950, que, desde entonces, apoya el trabajo artesanal de las mujeres de Palestina. Gracias a este centro, 300 trabajadoras obtienen un sueldo digno a la vez que se preserva la tradición cultural del territorio.

“El trabajo del bordado me hace sentir productiva y me ayuda a ganar un sueldo para cuidar de mi familia.”, explica Maha, de 28 años. “Estoy muy orgullosa de que nuestra artesanía tradicional palestina llegue a otras partes del mundo. La respuesta que recibimos del exterior y del Centro son muy motivantes”.

El actual director del Centro Sulafa, Ibrahim Muhtadi, destaca el esfuerzo del proyecto, no solo por ofrecer una fuente de ingresos propia a las mujeres de Palestina, sino también por crear un espacio de reunión para ellas en el que crean vínculos y hacen nuevas amistades.

“Mi madre me hablaba sobre Sulafa hace 43 años y me enseñaba cosas sobre nuestra tradición. Desde entonces Sulafa me ha permitido cubrir las necesidades de mi familia”, cuenta Em Ramzy, de 63 años de edad y viuda desde hace 34 años. Ramzy ha criado a sus dos hijos sola y les ha dado la oportunidad de ir a la universidad.

El Centro Sulafa funciona con la colaboración de nueve organizaciones dentro de la franja de Gaza que apoyan la producción y la venta de productos de bordado. Recientemente, el Centro fue seleccionado por el International Folk Art Market como uno de sus cinco finalistas para el premio al arte. “Este año es la 7ª vez que participan en el certamen. Es uno de los eventos más importantes que nos ayuda a conseguir clientes internacionales y crear relaciones comerciales”, afirma Aysha Basouni, que trabaja como encargada de desarrollo comercial en Sulafa.

El trabajo de las mujeres en Palestina está concentrado en el campo y en otras ocupaciones de baja o ninguna remuneración. Por ello, las mujeres están expuestas a un riesgo más alto de explotación y a nefastas condiciones laborales. El bloqueo por parte de Israel dificulta igualmente el acceso a educación y, en consecuencia, a mejores opciones de trabajo. Proyectos como el Centro Sulafa de UNRWA ayudan a generar oportunidades para las mujeres y mejores condiciones para la comunidad refugiada de Palestina a pesar de la crítica situación económica y empresarial dentro de la franja de Gaza.

Fuente: Comité Español de la UNRWA