2018 · 07 · 05 • Fuente: Agencia EFE

AI pide a Israel que se pare la demolición de pueblo beduino en Cisjordania

Amnistía Internacional (AI) instó hoy a Israel a que pare la demolición inminente del pueblo beduino de Jan al Ahmar, en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, y recordó que la transferencia forzosa de población "es un crimen de guerra".

La comunidad de Khan al-Ahmar sufre de violencia recurrente de los colonos israelíes, así como de ataques a sus hogares. Las autoridades israelíes se han negado sistemáticamente a conectar la aldea con el suministro de agua y electricidad, y han restringido sus tierras de cultivo. MOHAMAD TOROKMAN / REUTERS

"Seguir adelante con la demolición de Jan al Ahmar no es solo profundamente cruel, también equivaldría a transferencia forzosa, que es un crimen de guerra", afirmó en un comunicado Magdalena Mughrabi, vicedirectora regional de AI, y pidió que Israel "sea responsabilizado por estas graves violaciones" del derecho internacional humanitario.

Mughrabi señaló que es la comunidad internacional la que debe "garantizar el respeto para las convenciones de Ginebra" y reclamó: "La demolición de Jan al Ahmar debe ser detenida".

Esta mañana las fuerzas de seguridad israelíes cerraron accesos a esta pequeña comunidad, que ha sido declarada zona militar cerrada por el Ejército.

Ayer, la tensión estalló entre quienes se oponían al derribo y las fuerzas armadas israelíes cuando entró la maquinaria pesada y comenzaron los preparativos para ejecutar la orden de derribo de todo el pueblo, ratificada por el Supremo el mes pasado, por haber sido construido sin los permisos necesarios.

La comunidad está en el área C de Cisjordania, bajo control militar y civil israelí, según los Acuerdos de Oslo.

"Activistas locales e internacionales han sido heridos y arrestados por las fuerzas de seguridad, algunos detenidos brevemente. Decenas de hombres, mujeres y niños hacen frente al trauma del desplazamiento y de tener sus casas destruidas por las fuerzas de ocupación", denunció Mughrabi.

La villa incluye una escuela financiada por la Unión Europea, una mezquita, granjas y las viviendas de los 180 residentes, más de la mitad de ellos niños.

La aldea es una de las 18 poblaciones beduinas en riesgo de demolición desde que se aprobó el proyecto urbanístico israelí conocido como "corredor E1", que pretende conectar Jerusalén con el asentamiento israelí de Maale Adumim, lo que fragmentaría la continuidad territorial palestina.

Israel ha aprobado otro plan que prevé la ampliación cerca del pueblo de una colonia israelí en territorio palestino, expansiones condenadas por la ley internacional. 

Fuente: Agencia EFE