2018 · 06 · 05 • Fuente: Hanaa Hasan, Middle East Monitor en Español

La Flotilla de la Libertad sueca: 'La gente de Gaza nos necesita'

El martes 15 de mayo, tres barcos suecos zarparon desde el Estrecho Danés, cercano a Copenhague, en un viaje que les llevaría por canales y mares del Mediterráneo hasta la costa de Palestina. Esta flotilla tenía una misión: acabar con el asedio ilegal de Israel sobre la Franja de Gaza.

Uno de los barcos participantes en la campaña de apoyo a Gaza, a su paso por Suecia. [Gudrun Romeborn]

El martes 15 de mayo, tres barcos suecos zarparon desde el Estrecho Danés, cercano a Copenhague, en un viaje que les llevaría por canales y mares del Mediterráneo hasta la costa de Palestina. Esta flotilla tenía una misión: acabar con el asedio ilegal de Israel sobre la Franja de Gaza.

Después de más de un año de recaudación de fondos y preparación, Ship to Gaza Sweden (SGS) ha conseguido tres barcos y más de 30 miembros en su tripulación, determinados a enfrentarse al asedio de Israel sobre la mayor cárcel al aire libre del mundo.

“Se trata de un esfuerzo conjunto con toda Europa, y, por supuesto, nuestro objetivo es llegar a Gaza y acabar con el asedio ilegal, pero otra gran parte de nuestra misión es generar oposición contra el asedio ilegal y apoyo para la población”, cuenta Ellen Hansson, portavoz de SGS.

De los tres barcos de SGS, los dos más pequeños navegarán a través de los canales de Europa, mientras que el más grande se juntará con otro barco internacional organizado por la Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC) y navegará alrededor del continente. Ambos harán paradas frecuentes durante el camino para informar y crear consciencia sobre el pueblo asediado.

“Queremos llegar a todos los puertos posibles, por ejemplo, pasar por Bruselas e intentar atraer la atención allí con el Parlamento [europeo]”, dice Hansson.

No es la primera vez que SGS envía una flotilla a los territorios palestinos; el grupo ha organizado cuatro convoyes navales desde 2010, y todos han acabado de la misma manera.

Hansson se ríe:

“Obviamente, cada vez que lo intentamos, secuestran nuestros barcos y capturan a nuestros activistas. No hemos recuperado ningún barco.”

Durante el tercer viaje de SGS en 2015, los activistas contaron cómo las fuerzas israelíes arrestaron a miembros de la tripulación a punta de pistola y les capturaron como rehenes en una furgoneta durante una semana, durante la cual no pudieron acceder a un teléfono. Algunos incluso describieron cómo fueron amenazados con que atacarían a sus familiares.

Pero, para los activistas, todos voluntarios, el viaje consiste en llevar esperanza a los palestinos y enviar un mensaje de resistencia frente a la piratería de Israel.

“Nos hemos centrado en una estrategia de acción directa, y eso consiste básicamente en recaudar dinero, comprar barcos y navegar para acabar con el asedio ilegal. Y es una acción bastante directa y simple”.

Por los niños

Después de que la ONU declarara que Gaza sufre un subdesarrollo a un nivel sin precedentes, SGS quiere utilizar su viaje más reciente como una oportunidad para crear consciencia respecto a las personas más vulnerables al asedio de Israel.

“Este año, nuestro objetivo es centrarnos en los niños y los jóvenes de Gaza. Nuestra idea es dar información sobre ellos y su situación”, cuenta Hansson.

El grupo también pretende entregar los barcos a los ciudadanos de Gaza para que se formen para apoyar a la asediada industria de la pesca en la Franja, y proporcionar a la nueva generación de pescadores un medio de trabajo en un lugar en el que es cada vez más imposible crear empleo para los jóvenes.

Pero el grupo no lleva mucho más, y no pretende transportar ninguna ayuda a bordo.

“Queremos llevar algo de medicación simbólica para demostrar lo que realmente se necesita en Gaza, pero no somos un barco de carga que pueda llevarlo todo. Queremos demostrar que estas son las cosas necesarias que la gente no recibe”, afirma.

La tripulación de los barcos está formada por activistas de todas las edades; muchos de ellos son partidarios veteranos de la causa palestina y ya han ido a bordo de flotillas previas. Con diferentes voluntarios a lo largo de las varias etapas del viaje, los barcos albergarán a todo el mundo, de estudiantes a marineros, de políticos a periodistas. El grupo también depende de activistas cercanos a los puertos en los que atracarán para contribuir a la recaudación de fondos para su viaje, celebrar eventos para informar sobre la situación de Gaza y atraer la atención de los medios locales.

SGS ha recaudado fondos durante el año pasado, pero ya ha asegurado parte del dinero después de ganar un caso histórico en el Tribunal Supremo contra el gobierno israelí. Un veredicto de 2016 le dio la victoria a SGS después de que Israel detuviera ilegalmente sus barcos en 2012, otorgándole al grupo unos costes legales de 40.000 shekels (10.500 dólares). En 2017, se completó la litigación y SGS utilizó el dinero conseguido en el caso para financiar sus nuevos barcos. Pero necesita más.

Recaudamos dinero para poder llevar a cabo este viaje, se necesita mucho dinero para combustible, alimentos y demás. Recaudamos dinero constantemente y, obviamente, después de que se complete la campaña, habrá otros muchos gastos que cubrir.”

Aun así, para Hansson, la urgencia del viaje supera la necesidad de recaudar dinero: “Sabemos que la ONU ha declarado que Gaza será ‘inhabitable’ en 2020; eso es dentro de muy poco. Por eso creemos que no hay tiempo que perder”.

“Somos optimistas empedernidos”

La partida de la flotilla se produjo tan sólo un día después de que al menos 65 palestinos fueran asesinados por los soldados israelíes en la frontera de Gaza, mientras decenas de miles de personas se manifestaban como parte de la Gran Marcha del Retorno, conmemorando el aniversario de la Nakba palestina, la “Catástrofe” que llevó a la creación de Israel, y que también protestaban por el traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén. Aunque estos asesinatos ocuparon varios titulares, Hansson considera que aún hay mucha ignorancia.

“Todavía me encuentro y hablo con gente que no sabe nada, no sabe ni dónde está Gaza. Así que es muy importante crear consciencia respecto a este tema, informar e intentar que la gente actúe.”

Aunque estos acontecimientos provocaron la condena internacional en la ONU – Turquía y Sudáfrica expulsaron a sus embajadores israelíes -, Hansson critica la falta de acción de la comunidad internacional tras 50 años de ocupación.

“Es frustrante. Vemos cómo los líderes mundiales reconocen a Palestina como Estado, incluidos los de Suecia. Reconocimos a Palestina hace cuatro años, pero no pasa nada más. Estuve en la ONU en Nueva York en noviembre y veía a todo el mundo hablar sobre ello y demostrar su apoyo; se habla mucho, pero no se ve acción”.

“Sabemos que los políticos son conscientes, pero, como un movimiento de raíz, tenemos que actuar cuando ellos no lo hacen”, concluye.

Ocho años después del incidente de Mavi Marmara, cuando diez turcos fueron asesinados a bordo de una flotilla de ayuda al ser abordada por fuerzas israelíes, la amenaza de ser secuestrados sigue presente y es algo a lo que SGS ya se ha enfrentado. Pero la tripulación está preparada para cualquier eventualidad; todos los voluntarios han tomado un entrenamiento pacífico.

“Lo consideramos una responsabilidad; la gente de Gaza nos necesita. Estamos dispuestos a cumplir nuestra misión; si no, no lo haríamos. Cada vez que partimos, tenemos que creer que esta vez lo conseguiremos, o no habrá ninguna motivación”.

“Supongo que somos un montón de optimistas empedernidos que creemos en la paz, la humanidad y la solidaridad con el resto de seres humanos del mundo.”

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente.

Fuente: Hanaa Hasan, Middle East Monitor en Español