2018 · 05 · 24 • Fuente: Haggai Matar, 972mag / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)

La victoria de Israel en Eurovisión traerá un enfrentamiento con la campaña BDS

Netta Barzilai es un talento increíble y mereció ganar la competición de canciones más importante de Europa. Pero su victoria -aunque pase inadvertidamente- es una victoria para la ocupación.

Netta Barzilai durante una conferencia de prensa después de las primeras semifinales del Festival de Eurovisión 2018. (Wouter van Vliet, EuroVisionary / CC BY-SA 4.0)

Soy un gran fan de Netta Barzilai. Creo que es un genio musical raro. La estaba apoyando mientras competía por representar a Israel en el Festival de Eurovisión de este año. A última hora de la noche del sábado, cuando llegaban los votos de toda Europa, yo estaba sentado en el borde de mi silla, gritando a cada país que no la votaba, estallando finalmente en una alegre risa mientras ganaba el voto popular y todo el concurso

Sin embargo, políticamente hablando, la victoria de Barzilai es una mala noticia. Nuestra victoria en Eurovisión demuestra que la derecha israelí está en lo correcto. Podemos bombardear a los iraníes en Siria tanto como queramos, presionar por la cancelación de un acuerdo nuclear internacional del que ni siquiera somos parte (y que la mayoría de los países consideran esencial para la paz mundial), abrir fuego contra periodistas y manifestantes no violentos, tener millones de personas bajo un régimen militar racista durante más de medio siglo, y no pasará nada malo.

Al contrario. Las embajadas se están mudando a Jerusalén, las exportaciones (especialmente de armas israelíes) han aumentado y la competición de Eurovisión del próximo año se realizará en la Jerusalén unificada (léase ocupada). De vez en cuando podemos escuchar el sonido distante y asfixiante de los palestinos, que viven bajo la bota de la ocupación israelí, pero es un ruido al que uno se acostumbra.

Se puede argumentar, por supuesto, que el voto popular masivo por Barzilai en toda Europa no fue una declaración política en apoyo de la ocupación ni un mensaje sobre la creciente popularidad de la derecha autoritaria en todo el continente. Más bien fue un entusiasmo genuino por su actuación, algo que comparto. Mientras que los votos de los árbitros de Eurovisión están muy politizados, los fanáticos comunes de la competencia probablemente votaron por alguien que reconocieron como una gran cantante, alguien que canta sobre el empoderamiento de la mujer y que impulsa una plataforma progresista y liberal.

Pero en el mundo real de la política las intenciones no son suficientes. El ministerio de Hasbará de Israel (propaganda patrocinada por el Estado) ha convertido a los liberales en una prueba viviente de que somos "la única democracia en el Medio Oriente". Tanto el ministerio de Turismo como el de Asuntos Exteriores se jactan regularmente de la política progresista de Tel Aviv, su vibrante vida nocturna, con el objetivo declarado de cambiar la marca de Israel y esconder a Jerusalén, con su ocupación y celo religioso.

Este es también el caso ahora. Como mencionó recientemente Orly Noy de 972, Netta Barzilai representa al Estado de Israel. Tanto el Gobierno como los miembros de la oposición en la Knéset han estado celebrando su victoria, diciendo que el festival de Eurovisión del próximo año llegará a la "Jerusalén unificada". Ellos saben bien que esta es una victoria nacional, no privada. Es especialmente una victoria para el primer ministro Benjamin Netanyahu, el "mago de las relaciones exteriores", que ya está utilizando las últimas noticias para promover tanto a Hasbará como su propia carrera política.

El próximo año probablemente se convierta en una guerra de relaciones públicas entre Israel y los activistas de la campaña BDS en toda Europa. A medida que el certamen de 2019 se acerque más, lo más probable es que comience a hacer campaña en los más de 40 países que envían representantes a la competición, sacando a relucir información sobre la ocupación en general y sobre Jerusalén en particular, y desatando así una controversia política. Esto probablemente no detenga el programa, pero el debate internacional será valioso en sí mismo.

Hasta entonces toca a los israelíes, como a mí, seguir luchando contra la ocupación en casa, apoyar la resistencia popular palestina y, en el medio, ir de fiesta con la una y única Netta Barzilai.

Fuente: Israel's Eurovision win will bring a showdown with BDS

Fuente: Haggai Matar, 972mag / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)