2018 · 05 · 22 • Fuente: Pablo Sánchez, El Desmarque

Primera capitana de la Selección: Honey Thaljieh, el embrión del fútbol femenino en Palestina

Quizá el nombre de Honey Thaljieh pase desapercibido para muchos, pero su pasión por el fútbol, sumada a su incansable lucha por la igualdad en el deporte, han servido para que el fútbol femenino se haya hecho un hueco, con mucho trabajo, en un complicado rincón de Oriente Medio como es Palestina.

Honey Thaljieh, durante una entrevista (Foto: NSW).

Honey pasó de jugar en las calles de Belén, su ciudad natal, a erigirse como la primera capitana de la selección femenina de su país o a convertirse en administradora de comunicaciones corporativas de la FIFA y fundadora de la Conferencia de la FIFA para la Igualdad y la Inclusión. Esta es la historia de una joven soñadora que cambió el destino de muchas amantes de este deporte.

Desde bien pequeña ya sabía que su amor por una pelota de cuero era irrompible. Honey Thaljieh comenzó jugando en las calles de Belén junto a su hermano, inmersa en una sociedad donde por desgracia el deporte, y en concreto el fútbol, estaban vetados para el género femenino. Las críticas de su familia y de todo su alrededor por ello eran continúas, pero no le importaba, Honey sabía perfectamente que el fútbol era su pasión. “A mis padres, mi familia, mi entorno, no les gustaba que jugara al fútbol, decían que eso era para chicos, que nadie querría casarse conmigo cuando fuera mayor. Pero yo jugaba con los chicos en la calle”, recuerda.

Su infancia no fue sencilla. Vivió mucho tiempo inmersa en una guerra, una situación que recuerda con tristeza y que le sirvió para crecer en algunos aspectos de la vida, aunque dejando mucho dolor en el camino. “En muchos momentos de mi vida me he preguntado, ¿Por qué he tenido que nacer en Palestina?, ¿Por qué los soldados, las bombas?”. Mientras tanto, la pelota seguía ahí y el fútbol se convirtió en la forma que poseía Honey de canalizar tanta rabia, todo lo que estaba sucediendo a su alrededor. “A través del fútbol pensé que se podía conseguir algo, dar esperanza a la sociedad y a las mujeres de mi país”.

Su etapa en la Universidad marcó este camino. Un anunció en el que se buscaban chicas a las que les interesara el fútbol fue su gran motivación para formar un grupo que a la postre daría como fruto a esa futura selección. El camino fue complicado y las barreras que encontraron por el camino numerosas. El proyecto comenzó a tomar forma en 2003 y apenas dos años después la Federación Palestina de Fútbol permitió la creación de la selección femenina. Todo un logro.

"A través del fútbol pensé que se podía conseguir algo, dar esperanza a la sociedad y a las mujeres de mi país"

Gracias a ese cambio Palestina pudo disputar su primer partido oficial ante Jordania, pero no fue hasta 2009 cuando la selección local disputó su primer encuentro como local, ante el mismo combinado y rodeado de 14.000 personas para vivir un momento único en la historia y en ese lugar tan castigado. “Fue el sueño que siempre estuve esperando”, dice Honey.

Se trataba de un hecho sin precedentes, un giro total gracias a la lucha y el empeño. Pero la mala suerte se cebó con ella, que apenas pudo jugar los últimos cinco minutos de encuentro debido a una lesión. “Dos días antes del partido me lesioné de gravedad y no pude jugar. Fue uno de los momentos mas tristes de mi vida”, narra con tristeza.

Durante toda esa etapa, Honey portó el brazalete de capitana de la selección en numerosas ocasiones, hasta que ese mismo año, en 2009, decidió retirarse de los terrenos de juego debido a unas lesiones que persistían. Pero el mundo del fútbol no terminaba ahí para esta joven betlemita. Apenas tres años después, en 2012, se convirtió en la primera mujer de Oriente Próximo en obtener un máster de la FIFA.

Dentro de sus múltiples funciones como administradora de comunicaciones corporativas de la FIFA, colabora también en muchos proyectos sociales relacionados con el fútbol, además de tender su mano a numerosos organismos de ayuda en campamentos de refugiados. “El fútbol abre nuevas vías para quienes somos menos privilegiados. Es una herramienta para construir puentes de cooperación y solidaridad”, ha resaltado Honey en numerosas ocasiones.

La constante lucha de Honey Thaljieh por la integridad de la mujer en el deporte en un mundo tan complicado como es Oriente Medio ha cambiado el destino de muchas de ellas y marcó un antes y un después en el desarrollo del género femenino en esta sociedad.

Fuente: Pablo Sánchez, El Desmarque