2018 · 05 · 17 • Fuente: Comité Español de la UNRWA

Infancia en Gaza: los sueños rotos de Bashar

Bashar tiene 12 años y vive en Gaza. Todos los días Bashar sale a jugar al futbol con sus vecinos en una calle cerca de su casa. Siempre se pide ser portero, es lo que más le gusta. El viernes por la mañana, en vez de salir a jugar al futbol, Bashar le pidió a su madre ir a las manifestaciones que, desde hace unas semanas, tienen lugar todos los viernes junto a la valla fronteriza de Gaza, que separa la franja de Gaza de Israel.

Como otros niños de su edad, tenía curiosidad por ver a la multitud de gente que se dirigía el viernes hacia la valla. Aunque su madre se lo prohibió, Bashar decidió ir con sus amigos. El lugar de las manifestaciones no está lejos de su casa, en un barrio al este de Gaza.

Mientras estaba allí, una bala israelí acabó con su sueño de convertirse en un portero internacional. “Estaba allí con mucha gente, solo quería ver lo que pasaba, tenia curiosidad. No llevaba ningún arma, ni siquiera piedras”, dice Bashar, que no alcanza a entender cómo le ha podido pasar eso.”

Bashar fue trasladado de urgencia al hospital Al-Shifa. Una vez allí tan solo recuerda el quirófano, la luz amarilla, el olor característico del hospital y los ojos de los cirujanos. La operación fue difícil. Las balas explosivas rompen huesos, músculos, venas… Tras cuatro horas, Bashar salió del quirófano pero como dice su madre el sufrimiento no había hecho más que empezar. Los peores daños no han sido físicos sino psicológicos.

En el sofá de su casa, con un fijador externo sujetando sus huesos rotos, Bashar no sabe cuando podrá andar de nuevo, y mucho menos jugar al futbol. A pesar de todo, él tuvo suerte, no es uno de los muchos a los que les han tenido que amputar las piernas debido a la gravedad de las heridas. Desde que comenzaron las manifestaciones de la llamada ‘Marcha del Retorno’, más de un centenar de personas han muerto y miles han resultado heridas. Los niños y niñas nunca pueden ser objetivos militares.

Fuente: Comité Español de la UNRWA