2018 · 04 · 24 • Fuente: Ramón Pedregal Casanova, Rebelión

Gran Marcha del Retorno a Palestina: Cuarto viernes, viernes de las cometas

La Asamblea General de las Naciones Unidas viene pidiendo su cumplimiento un año tras otro desde la misma fecha de su aprobación: el pueblo palestino tiene todo el derecho a retornar a su tierra, hoy bajo ocupación sionazi.

Debe permitirse a los refugiados que lo deseen regresar a sus hogares lo más pronto posible y vivir en paz con sus vecinos, y se deben pagar indemnizaciones a título de compensación por los bienes de aquellos que decidan no regresar a sus hogares y por todos los bienes que hayan sido perdidos o dañados, en virtud de los principios del derecho internacional o en equidad, esta pérdida o este daño debe ser reparado por los gobiernos o autoridades responsables.”Resolución 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 11 de Diciembre de 1948.

El cuarto viernes de la Gran Marcha del Retorno a Palestina la heroica población de Gaza, se acercó a 200 - 300 metros de la valla que la mantiene prisionera. Los sionazis francotiradores, con el azuzamiento como a los perros de los mandos que los dirigen en el campo, más el odio expresado por los dirigentes del régimen de la entidad, disparaban sus armas de guerra contra jóvenes y mayores, hombres, mujeres, niñas y niños, y así asesinaron a 4, uno de ellos un menor de 15 años. Sobrepasan ya, desde el día 30 de Abril, los 40 acribillados a quienes han robado la vida. Además los sionazis han herido a más de 4.000, de los que un gran número, se acercan al millar, sufren heridas irrecuperables porque los terroristas emplean munición prohibida que explota dentro del cuerpo. Un número indeterminado aún permanece en estado crítico.

Este cuarto viernes la población palestina hizo volar cometas que cruzaron al territorio que les han robado los neocolonizadores. El espíritu de aquella gente iba con las cometas para aterrizar en Palestina. “Palestina es nuestra tierra”, era una declaración de principios que llevaba el viento, y así la abrazaban y la oían decir las mismas palabras: “Palestina es nuestra tierra”.

Los vehículos blindados de la entidad sionazi echaban a correr para alcanzar a cada cometa en su aterrizaje y destruirla a patadas y manguerazos: llegaban tarde, las cometas besaban tierra Palestina.

El 15 de Mayo es el día de Al Nakba, la Catástrofe, la fecha en la que los sionazis con todas sus armas emprendieron la expulsión del pueblo palestino, la destrucción de sus pertenencias y la invasión de Palestina. No es la fecha de la independencia de israel porque eran los invasores, no se independizaban de nadie, pero eso sí, aplicaron todas las reglas del terror y se hicieron con las ciudades, industrias y campos de Palestina.

Israel no tiene historia, tiene antecedentes criminales. Siguiendo en su línea los sionazis del Mossad asesinaron a un científico palestino, señor Fadi Mohamad al-Batash, en Kuala Lumpur, capital de Malasia. A todos los caídos por Palestina, que la tierra os sea leve.

Los asesinos se encuentran seguros porque su impunidad no ha sido cuestionada. Les venden armas, comercian con ellos, los financian, ... y callan, mienten, o se quedan de brazos cruzados ante la neocolonización: ¿tanto colaboran los gobiernos occidentales en los crímenes del sionazismo?.

Ya caminamos por los campos de la prisión con más prisioneros y prisioneras del mundo, Gaza, vamos derechos al quinto viernes de la Gran Marcha del Retorno a Palestina.

Acerca del autor: Ramón Pedregal Casanova es autor de los libros: “Gaza 51 días”, “Palestina. Crónicas de vida y Resistencia”, “Dietario de Crisis”, “Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero”, y “Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios”. Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisión Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos. 

Fuente: Ramón Pedregal Casanova, Rebelión