2018 · 03 · 23 • Fuente: Agencia EFE

Miles de corredores reivindican la libertad de movimiento en Maratón de Belén

La sexta edición de la Maratón de Belén congregó este viernes a miles de corredores palestinos e internacionales, en un ambiente festivo y reivindicativo, que pretende poner de relieve las restricciones de movimiento en Palestina.

En la Plaza del Pesebre, junto a la Basílica de la Natividad, se entonó la cuenta atrás, en árabe y en inglés, del comienzo de esta carrera anual que pasa por el muro de separación israelí, atraviesa el campo de refugiados de Aida y recorre emplazamientos emblemáticos de la localidad.

"Vengo todos los años y estoy aquí para romper las barreras que tenemos los palestinos. No tenemos libertad para hacer lo que queremos; pero también estoy aquí apoyar el deporte y animar a todo el mundo a unirse", declaró a Efe Muhsen Alhomouz, originario de Belén, durante una calurosa jornada que alcanzó los 30 de grados.

El evento deportivo, conocido como "Libertad de Movimiento - Maratón de Palestina", nació por iniciativa de una ONG para reivindicar el derecho a la movilidad de los palestinos y, tras su continúo éxito de convocatoria, el Comité Olímpico Palestino lo patrocina desde el año pasado.

El ambiente festivo transformó hoy la Plaza del Pesebre, punto de salida y meta, donde música, banderas palestinas, carteles con la palabra "Justicia" y globos de colores acompañaron a los participantes que podían optar por varias categorías: los 42 kilómetros de maratón, media maratón, 10 kilómetros y una carrera familiar de 5 kilómetros.

Los corredores - alrededor de 7.000, según la agencia Maan - de mayor distancia comenzaron la carrera a las 8.00 hora local (6.00 GMT) y, de forma progresiva, fueron saliendo todas las categorías contiguas hasta las padres con menores, carros de bebé, y personas con dificultades de movilidad, con muletas o sillas de ruedas.

El punto más visual del recorrido es el que sigue en paralelo al muro de hormigón, que separa Belén de Jerusalén, levantado por Israel a partir de 2003 y declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia un año más tarde.

La entrega de premios cerró esta edición que convierte anualmente la ciudad de Belén en una jornada festiva, donde la palestina Dima Neirouj, de Hebrón, en el sur de Cisjordania, participó hoy por primera vez "para disfrutar con sus amigas".

Fuente: Agencia EFE