2018 · 03 · 07 • Fuente: Comité Español de la UNRWA

Historias de Refugiadas Palestinas: La mujer que se siente viva en Damasco

Son las 9 de la mañana cuando Aisha Ibrahim comienza a pegar carteles alrededor de la escuela que se ha convertido ahora en un refugio para ella, su familia y miles de refugiados de Palestina desplazados por la guerra. Aisha es voluntaria del Comité de Mujeres del campamento de refugiados de Khan Dunoun y los carteles que pega son para invitar a las mujeres y niñas de la zona a asistir a un seminario sobre matrimonio infantil.

La vida de Aisha ha estado atravesada por la violencia. Primero fue la ocupación de su hogar, en Palestina, y la huída de toda su familia hacia Siria. Después llegó la guerra, de nuevo la huida, la desesperación, la pérdida. Para cuando llegó al campamento de refugiados de Palestina, Khan Dunoun, al sur de Damasco, en 2012, Aisha, que en árabe significa “la mujer que se siente viva”, apenas encontraba razones para seguir adelante.

Allí, UNRWA le proporcionó a ella y a su familia una de las tiendas de campaña que hemos instalado en el patio de la escuela convertida ahora en refugio. “Vivir en una tienda con cinco hijos: tres hijas y dos hijos, fue muy duro”, explica Aisha.

Aisha estaba deprimida y casi no salía de la tienda, hasta que la supervisora del refugio la invitó a unirse a uno de los cursos de formación ofrecidos por el Comité de Mujeres. El curso y los talleres que hizo después, le salvaron la vida. La ayudaron a salir de su aislamiento y le proporcionaron herramientas de liderazgo, de comunicación y conocimientos sobre violencia de género. Se involucró en el proyecto porque “quería informar a los miembros de la comunidad sobre cómo ayudar a detener la violencia de género".

“Hace cuatro años de esto, y Aisha es ahora la responsable del Comité de Mujeres. Su trabajo es vital en Siria, ya que desde el estallido de la crisis, el desplazamiento interno masivo que afecta a cientos de miles de personas, las mujeres, niños y niñas se encuentran aun más expuestas a sufrir violencia de género.

Aisha camina por los pequeños callejones que cruzan el campamento de Khan Dunoun y se acerca a las mujeres y las niñas para animarlas a asistir al seminario, que tiene lugar todas las semanas. "En esta sesión, enfatizaremos la importancia de que las niñas continúen su educación", explica Aisha mientras saluda a los miembros de la comunidad.

Aisha es una de las siete voluntarias que trabajan en nuestro campamento de Khan Dunoun y que han recibido formación a través de nuestro proyecto ‘Safe from the Start’. Gracias a este proyecto, las mujeres que viven en refugios de UNRWA en toda Siria reciben seminarios y sesiones informativas sobre prevención y respuesta a violencia de género. Los voluntarios y voluntarias desempeñan un papel crucial en la sensibilización de la comunidad y como apoyo para las supervivientes de violencia de género. Para Aisha esta experiencia le ha devuelto la vida. "Es muy gratificante poder hacer mi parte y saber que me he convertido en un agente de cambio en mi comunidad", dice con satisfacción.

Fuente: Comité Español de la UNRWA