2018 · 02 · 02 • Fuente: Agencia EFE

Rawabi, la ciudad fantasma palestina que quiere ser una 'ciudad inteligente'

Rawabi, la primera ciudad palestina planificada que se inspira en el modelo de "ciudad inteligente", prosigue lentamente su desarrollo e intenta convertirse en un centro económico de referencia para empresas emergentes y de alta tecnología en Cisjordania ocupada.

El núcleo urbano, que se erige encima de una colina a nueve kilómetros de Ramala, está compuesto por decenas de edificios altos que se erigen imponentes, pero la mayoría están a medio construir, muestran todo su esqueleto y están vacíos por su interior.

Según Jack Nasar, miembro de la Fundación Rawabi, que lidera iniciativas para el desarrollo social, económico y cultural de la ciudad, los costes para la edificación de la nueva urbe, que comenzó en 2012, ascienden hasta ahora a mil doscientos millones de dólares, una gran inversión que hace de este proyecto uno de los más ambiciosos en los territorios palestinos.

"Por ahora hemos vendido 1.200 apartamentos", destaca Nasar, que indica que 4.000 personas residen en la ciudad, aunque solo el 65 % de ellas vive allí permanentemente.

Rawabi está diseñada para dar cobijo a 40.000 residentes, pero está aún muy lejos de llegar a esta cifra. En muchos puntos tiene aún un aspecto fantasmagórico, sin gente en muchas de sus calles y con edificios vacíos de piedra marrón que se extrae de la tierra rocosa de sus alrededores.

Pero los planes son ambiciosos.

"Queremos convertir Rawabi en una ciudad inteligente" que incorpore las tecnologías "smart" y todas las facilidades para la población dentro de un proyecto urbanístico que sus promotores consideran innovador, con un trazado moderno basado en zonas verdes, parques infantiles, áreas comerciales y de ocio y calles peatonales donde la circulación en coche sea mínima.

Según indica el fundador de la ciudad, Bashar Masri, un palestino natural de la vecina Nablus que hizo gran parte de su carrera empresarial en los Estados Unidos y que desarrolla el proyecto con un grupo inversor qatarí, solo el 10 % de Rawabi está habitado, pero se trata de una iniciativa que va más allá.

"Rawabi forma parte de nuestro proyecto de construcción nacional palestina", declara Masri, que también se esfuerza en desarrollar el Centro Q, un espacio comercial, de servicios y negocios recién inaugurado que pretende convertirse en núcleo de referencia para el emprendimiento económico y las empresas emergentes del sector de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).

"Queremos fomentar un mercado laboral con trabajos dignos, con el sector tecnológico como núcleo de nuestra economía", señala Sari Taha, ejecutivo de la compañía constructora de la ciudad, que considera el desarrollo de la urbe un paso necesario para "poner Palestina en el mapa".

Para Taha, el Centro Q es el punto neurálgico de todo el proyecto urbano, "un espacio de uso mixto, con restaurantes, cafeterías, tiendas de ropa y oficinas rodeado de edificios con apartamentos para ejecutivos", que será un núcleo comercial, empresarial y tecnológico, con las facilidades necesarias para convertirse en centro de inversiones e incubadora de negocios.

Entre los comercios de la zona, compañías multinacionales de la industria de la moda tienen el protagonismo: Mango, Emporio Armani, Versace, The Children's Place o Vans tienen tiendas abiertas en el recinto, pero apenas se ve a clientes que las visiten.

Sin embargo, "Rawabi recibió medio millón de visitantes el año pasado", refiere Taha, que remarca que la mayoría de la gente viene de compras en días festivos.

"Intentamos convencer a todo tipo de empresas para se instalen aquí, les ayudamos en su proceso para establecerse y en la promoción de sus negocios", añade el ejecutivo palestino, que nació en Jerusalén Este y hace poco se compró un piso en Rawabi donde se instalará próximamente.

Entre las compañías que ya se trasladaron a la ciudad está ASAL Technologies, una empresa de ingeniería informática palestina que lidera Murad Tahboub.

"Tenemos que crear un ecosistema oportuno para fomentar el sector de la alta tecnología en Palestina, por eso decidimos trasladarnos a Rawabi", señala el director general de la compañía, que también cree que hay muchos palestinos con talento y alta formación que buscan empleo.

"Tenemos un grave problema con la fuga de cerebros de jóvenes palestinos que se van a trabajar al extranjero, y aquí intentamos crear trabajo precisamente para ellos", concluye Tahboub, que es optimista con el futuro de Rabawi, un proyecto de "ciudad inteligente" que rompe con los criterios tradicionales propios de la sociedad palestina.

Fuente: Agencia EFE