2018 · 01 · 15 • Fuente: Isabel Pérez, AraInfo | Achencia de Noticias d'Aragón

Israel veta a gente judía pro Palestina entrar a su territorio

El gobierno de Israel publicó recientemente un listado de 20 organizaciones que llaman al boicot de Israel por su incumplimiento de la ley internacional y los derechos humanos con el pueblo palestino. La estrategia, basada en una ley aprobada por el parlamento israelí ya en 2011, pretendería asestar un golpe al movimiento BDS, Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel.

Foto: BDS Movement

Imaginemos por un momento que en un país, pongamos España, el gobierno decrete una ley con la cual se prohíbe la entrada a su territorio a aquellas personas que critican sus políticas, como las devoluciones en caliente, la falta de justicia por no llevar a la cárcel a políticos que roban… etc. Serían muchas personas dentro y fuera de España a las que se les aplicaría dicho veto.

Pues bien, el gobierno de Israel publicó recientemente un listado de 20 organizaciones que llaman al boicot de Israel por su incumplimiento de la ley internacional y los derechos humanos con el pueblo palestino. De momento parece que solo se aplica a organizaciones y personas que actúan fuera de Israel pero que viajan a este país por cuestiones de trabajo, de organización (para reunirse con otros grupos de boicot dentro de Israel), o incluso por cuestiones familiares, por ser ellas mismas personas israelíes o judías con familiares en Israel.

20 organizaciones vetadas, entre ellas un premio Nobel

La estrategia, basada en una ley aprobada por el parlamento israelí ya en 2011, pretendería asestar un golpe al movimiento BDS, Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel. La gente israelí del BDS (llamados en inglés ‘BDS from Within’) siguen actuando, pero con el miedo impuesto de que su nacionalidad israelí les pueda ser arrebatada, con amenazas constantes, incluso de muerte.

Las 20 organizaciones de boicot a Israel y apoyo al pueblo palestino y los derechos humanos están basadas en Europa y EE.UU., también se ha incluido el BDS en Chile, en Sudáfrica y el BDS palestino: ‘BDS National Committee’.

Entre las organizaciones vetadas está la estadounidense ‘Jewish Voice for Peace’ (JVP), Voz Judía por la Paz, la sociedad religiosa ‘American Friends Service Committee’ conocida como Quakers o la asociación antimilitarista de mujeres ‘Codepink’.

“A pesar de que mi abuela y mi abuelo están enterrados ahí, que mis parientes políticos viven ahí y mis amplios vínculos de amistad y de familia, mi apoyo al BDS por los derechos palestinos ahora me excluye de Israel”, escribe Rebecca Vilkomerson, directora ejecutiva de JVP, en una carta publicada en el diario hebreo Haaretz.

“El gobierno israelí es muy consciente de que cada vez más gente judía y personas de todo el mundo apoyan el movimiento BDS, y están tratando de intimidarnos y coaccionarnos para que guardemos silencio”, añade Vilkomerson.

El grupo religioso cristiano Quakers lleva desde mitad del siglo XVII ayudando a la gente necesitada, incluso rescatando a gente judía del Holocausto nazi. Por todo ello ganó un Premio Nobel de la Paz. Hoy sus miembros tienen prohibido poner un pie en Israel.

Otra de las organizaciones incluidas en la lista negra, ’US Campaign for Palestinian Rights’ (Campaña estadounidense por los derechos palestinos), explicaba esta decisión israelí como, simplemente, el desenmascaramiento de lo que viene siendo Israel desde hace años.

“Esta designación es como una insignia de honor.- Manifestó su director ejecutivo, Yusef Munayer,- Cuando Israel que pretende retratarse ante el mundo como liberal y democrático pone en la lista negra a activistas dedicados a una organización no violenta solo se expone más a sí mismo como un fraude”.

La lista negra del BDS recuerda al apartheid sudafricano

El BDS es un movimiento global cuyo origen fue un llamamiento palestino de más de 170 ONG palestinas en 2005. Aunque cuenta con una organización, no es necesario inscribirse en ningún lugar, ni siquiera acudir a una reunión. Cada persona es individualmente participante en el momento que decide no apoyar, con su compra por ejemplo, a que Israel pueda sostener la construcción de asentamientos ilegales o pueda seguir armando su Ejército. El boicot apunta asimismo a la temática cultural o académica, una idea inspirada en el boicot mundial al régimen del apartheid sudafricano.

“La lista negra del BDS es una reminiscencia de las acciones cometidas por el régimen del apartheid sudafricano que también prepararon este tipo de listas para castigar a la gente o evitar su entrada”, declara la organización Adalah (Justicia, en árabe), centro legal para los derechos de la minoría árabe en Israel.

Acostumbrada a lidiar con la jurisprudencia del gobierno israelí, la organización denuncia que la prohibición es “una violación de los derechos constitucionales de la ciudadanía israelí y los derechos garantizados a los residentes palestinos de los territorios ocupados bajo la ley humanitaria internacional y la ley de derechos humanos”.

Es interesante leer la base de datos de Adalah con respecto a las “leyes discriminatorias” israelíes que ha pasado de 50 a 65 leyes en poco tiempo. Son discriminatorias porque limitan los derechos del pueblo nativo, el palestino, que en Israel conforma el 20% de la población, en todos los aspectos de la vida como participación política, derecho a una vivienda, educación, etc. De igual modo existen leyes discriminatorias contra otros grupos, como personas LGTBIQ+, gente judía no religiosa o gente refugiada palestina.

Cuando el BDS es más fuerte que las armas

Las ONG como Adalah, observadoras de derechos humanos y violaciones israelíes, trabajan no sin pocas dificultades, sobre todo tras ser aprobada la Ley israelí de ONG en 2016 con la que el gobierno de Netanyahu pretende sofocar – provocar la desaparición- de las ONG de esta índole. Sin embargo, la mayor amenaza para Israel sigue siendo el movimiento BDS.

En la presentación del informe estratégico para 2018 del Instituto para la Seguridad Nacional de la Universidad de Tel Aviv (INSS), entre análisis y exposiciones sobre Irán, Siria, Hezbolá o Hamas, el presidente israelí Reuven Rivlin alzó la cuestión del BDS.

“Nuestro centro está investigando esto y tenemos que establecer una fuerza (…), una fuerza cuyos soldados son abogados, especialistas, historiadores, gente de Hasbará que sabe usar las redes sociales. El gobierno está invirtiendo dinero, pero está yendo muy despacio”, le contestaba Amos Yadlin, director ejecutivo del INSS.

Parte de esos “soldados” están acosando a los municipios o instituciones en España que han decidido adherirse a la marca ELAI, Espacio Libre de Apartheid Israelí, una iniciativa del BDS que busca el fin de la ocupación israelí -ilegal ante la ley internacional-, el derecho al retorno de la gente refugiada palestina -según marca la resolución de la ONU 194- y el reconocimiento de la igualdad de la ciudadanía árabopalestina dentro de Israel.

Por el momento son 71 municipios y más de 70 instituciones públicas adscritas al ELAI. Además de otros pasos dados, como el del ayuntamiento de Barcelona que supuso una ruptura de relaciones con los asentamientos y la industria asociada, unos 350 cargos públicos anunciaron su respaldo al BDS en una carta firmada e instaron a las instituciones públicas a actuar en defensa de la legalidad internacional.

Los abogados pagados y respaldados por el gobierno israelí han aumentado la presión contra dichos municipios e instituciones. Usan la palabra ‘antisemitismo’, el odio o ataque a todo lo semita, para referirse al BDS aunque este incluya a judías y judíos de todo el mundo. A pesar de esto el número de adhesiones aumenta, al igual que aumenta el descontento judío (especialmente en Estados Unidos) hacia las políticas israelíes, algo mencionado también en la presentación del informe del INSS.

“En Voz Judía por la Paz no tenemos duda sobre la justicia de luchar por la igualdad y la libertad de todo el mundo en Israel/Palestina y la legitimidad y eficacia del BDS.- Escribió Rebecca Vilkomerson en su reflexión en el periódico Haaretz.- Mientras Israel continúe violando los derechos fundamentales de los palestinos y palestinas, la gente continuará manifestándose. Gente palestina, judía… la gente con conciencia en todo el mundo”.

Fuente: Isabel Pérez, AraInfo | Achencia de Noticias d'Aragón