2017 · 10 · 18 • Fuente: Jonathan Cook, Al Jazeera / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)

¿Tendrá éxito el acuerdo de reconciliación entre Hamás y Fatah?

El anuncio de un acuerdo de reconciliación negociado por Egipto entre Fatah y Hamás el jueves levantó esperanzas de que una década de enconadas disputas entre las facciones palestinas rivales pueda llegar a su fin.

Las dos partes solo alcanzaron un acuerdo parcial en El Cairo, abordando asuntos civiles y administrativos [Reuters]

El anuncio de un acuerdo de reconciliación negociado por Egipto entre Fatah y Hamás el jueves levantó esperanzas de que una década de enconadas disputas entre las facciones palestinas rivales pueda llegar a su fin.

La pronta conclusión de las conversaciones en El Cairo insinuó la presión sobre ambas partes para avanzar.

El presidente palestino Mahmoud Abbas celebró lo que llamó una "declaración del fin de la división". Se espera que visite Gaza durante el próximo mes, por primera vez desde que Hamás sacó a Fatah del enclave en 2007.

Sin embargo las dos partes solo alcanzaron un acuerdo parcial, abordando asuntos civiles y administrativos. Los asuntos mucho más polémicos como las elecciones nacionales, la reforma de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el estado del brazo armado de Hamás se dejaron de lado para su consideración en la próxima reunión a finales de noviembre.

Ghassan Khatib, un exministro de la Autoridad Palestina (AP), dijo que después de los anteriores esfuerzos fallidos de reconciliación, las posibilidades de éxito habían mejorado porque ambas facciones habían aceptado "un enfoque gradual".

Lo más importante es que se llegó a un acuerdo para permitir que las fuerzas de seguridad bajo el control de Abbas supervisen el cruce de Rafah entre Gaza y Egipto. Eso debería alentar a Egipto a poner fin al cierre del cruce, permitiendo que los bienes y las personas pasen y se alivie la crisis humanitaria del enclave.

La fuerza de policía de Gaza será reconstruida para incluir a 3.000 oficiales de la AP y los oficiales de Hamás en Gaza serán integrados en los ministerios de la AP. Las sanciones impuestas por Abbas desde la primavera para limitar severamente la entrada de combustible, reduciendo el suministro eléctrico de Gaza a pocas horas al día, terminarán.

"El precio de este tipo de reconciliación, liviana, es asequible, incluso para Israel", dijo Khatib a Al Jazeera". Siempre que la reconciliación solo se ocupe de los problemas humanitarios y ambientales y con la provisión de servicios y los salarios de los empleados puede tener éxito.

"Pero en el momento en que se aborde importantes asuntos de seguridad y políticos fracasará".

El papel de Egipto ha demostrado ser crucial. Mouin Rabbani, un analista palestino residente en Jordania, dijo que El Cairo había explotado la crisis humanitaria en Gaza como palanca para resolver sus propias preocupaciones de seguridad en el Sinaí. "Egipto quiere evitar que el Dáesh disfrute de los beneficios de un refugio seguro en Gaza", dijo a Al Jazeera.

Además El Cairo temía que si la crisis continuaba podría llevar a otra ronda de enfrentamientos entre Israel y Hamás, dejando a los palestinos clamando por la entrada al Sinaí para escapar de la devastación, y se corría el riesgo de poner en evidencia la complicidad egipcia con Israel al apoyar el asedio de Gaza con el cierre del cruce fronterizo de Rafah.

Elecciones nacionales

Se dice que la Administración estadounidense está ansiosa por ver que las conversaciones tienen éxito, como una forma de marginar a Hamás y mejorar las posibilidades de que el presidente Donald Trump venda su prometido acuerdo "definitivo" para la paz. Esa es la gota que Abbas, persiguiendo su campaña diplomática para alcanzar el Estado, todavía puede alcanzar.

"La reconciliación es algo que todos quieren ahora", dijo Khatib. "Abbas quiere extender su jurisdicción a Gaza. Hamás quiere deshacerse de la carga de la gobernanza cotidiana de Gaza. Los donantes internacionales quieren volver a enviar dinero a Gaza.

"Incluso Israel tiene interés en una solución de los problemas humanitarios de Gaza. Después de todo las aguas residuales no tratadas de Gaza también terminan en las playas israelíes".

Pero es probable que los temas más amplios de la reconciliación sean más difíciles de resolver.

Cientos de funcionarios de la AP de Cisjordania ocupada llegaron a Gaza la semana pasada para comenzar a establecer un Gobierno de consenso nacional.

Esta Administración de tecnócratas tiene la intención de ser una medida temporal hasta que se puedan arreglar las elecciones palestinas y se instale un Gobierno representativo. Se espera que el tema de las elecciones se trate en la próxima ronda de conversaciones.

Pero es difícil considerar cómo se pueden llevar a cabo las elecciones nacionales. Fue la molesta victoria electoral de Hamás, hace 11 años, la que llevó a una guerra civil con Fatah que consolidó la efectiva separación política y territorial de Gaza y Cisjordania.

Las encuestas indican que Abbas o cualquiera de sus posibles sucesores perderían las elecciones presidenciales en favor del líder de Hamás, Ismail Haniya. Además Fatah sufriría en Gaza, donde su voto se debilitaría por el apoyo de Mohammed Dahlan, el rival de Abbas que ha sido exiliado a los Emiratos Árabes Unidos. Con la ayuda de Egipto, Dahlan ha estado bombeando dinero del Golfo a Gaza para construir su base de apoyo y desafiar a Abbas.

La mayor esperanza de Abbas puede ser que Hamás busque evitar la responsabilidad de volver a gobernar Gaza y se comprometa a no disputar las elecciones presidenciales.

O, lo que es más probable, dijo Khatib, que las elecciones largamente atrasadas sean postergadas y el actual Gobierno de tecnócratas no elegidos pueda continuar en el cargo.

'La reconciliación está condenada'

Igualmente divisiva es la cuestión de integrar o no a Hamás en las instituciones de la OLP. Hamás en el pasado insistió en que a cambio de compartir la gobernabilidad de Gaza con Fatah esperaba una participación en una OLP reformada.

Pero incluir a Hamás seguramente socavaría la estrategia diplomática de Abbas de buscar el Estado palestino, dijo Khatib. Es probable que Israel y la comunidad internacional retiren su reconocimiento de la OLP como "única representante legítima del pueblo palestino".

"El peligro es que cada parte sabe que la reconciliación está condenada y lo espera con la esperanza de que el desarrollo de los acontecimientos les brinde la oportunidad de culpar al otro por el inevitable fracaso", dijo Rabbani.

Otro gran obstáculo es encontrar un acuerdo para los 25.000 integrantes de las fuerzas de seguridad de Hamás en Gaza. Abbas ha dicho que espera que el ala militar de Hamás se subordine a los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina en Ramallah. En una entrevista en la televisión egipcia la semana pasada, llamó a "un estado, un régimen, una ley y un arma".

Además la Administración de Trump puede insistir con esta disposición. Jason Greenblatt, enviado de la Casa Blanca a la región, hizo una declaración la semana pasada acerca de que el Gobierno de unidad tendría que "comprometerse explícitamente con la no violencia".

Sin embargo el desarme o las limitaciones al ala militar de Hamás casi seguramente serán un gran revés, especialmente teniendo en cuenta la "coordinación de seguridad" de larga data de la Autoridad Palestina con Israel.

Hamás lleva años construyendo una sofisticada red de túneles por debajo de Gaza que, según cree, fue la clave de su éxito al resistir la embestida de Israel en la guerra de 2014. Es difícil imaginar que abandone los túneles o sus armas.

La popularidad de Hamás también depende de su compromiso, sancionado por el derecho internacional, con la resistencia armada. Entregar el control sobre su ala militar sería despojar al movimiento de su razón de ser.

Sin embargo puede haber un camino fuera de este aparente punto muerto.

El rol de Egipto

En respuesta a las declaraciones de Abbas, Haniya dijo en la televisión egipcia que si bien el movimiento nunca cedería a lo que él llamaba "las armas de la resistencia", aceptaría tomar decisiones conjuntas con Fatah sobre cuándo y cómo se utilizarían.

Según los informes Egipto propuso la creación de un consejo conjunto de seguridad en Gaza. Sus representantes se dividirían equitativamente entre Hamás y Fatah y se necesitaría un consenso para sancionar las acciones armadas.

Egipto, fundamentalmente, tendría la supervisión del consejo y de hecho le otorgaría el voto decisivo si las dos facciones palestinas no pudieran ponerse de acuerdo.

Un exministro del Gobierno palestino, que pidió no ser identificado, dijo a Al Jazeera que esperaba que los oficiales de inteligencia egipcios supervisaran directamente a las fuerzas de seguridad de Gaza. Eso permitiría a El Cairo controlar más de cerca las conexiones entre los grupos salafistas en Gaza y los del Sinaí, que han estado librando una insurrección contra el ejército egipcio.

Pero no está claro si Abbas aceptará renunciar a sus poderes como comandante supremo de las fuerzas de seguridad palestinas.

Rabbani advirtió acerca de ignorar "al elefante en la habitación": Israel.

Fuentes palestinas y egipcias informaron de que una delegación israelí aterrizó en El Cairo durante algunas horas el martes, cuando comenzaron las conversaciones entre Hamás y Fatah.

Si esos informes son ciertos, se confirma hasta qué punto Egipto considera vital la cooperación de Israel si la reconciliación se concreta.

El último Gobierno de unidad, establecido en el verano de 2014, fue de corta duración. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo denunció desde el principio como una "elección por el terror". Semanas más tarde, después de que tres jóvenes judíos fueran secuestrados y asesinados en Cisjordania ocupada, Israel intensificó los ataques a Gaza, culminando en una guerra que mató a más de 1.500 civiles en el enclave. Los combates señalaron el toque de muerte para el Gobierno de unidad.

Rabbani dijo que Israel podría tratar de diseñar otra confrontación para sabotear el proceso de reconciliación.

"Declaraciones del ministro de Defensa Avigdor Lieberman muestran que Israel se está preparando para otra guerra con la facción libanesa de Hezbolá", dijo Rabbani. "Pero ha dicho que una guerra así no puede limitarse a la frontera norte, sino que también incluiría a Hamás".

Gershon Baskin, director del Centro de Investigación e Información Palestino Israelí y uno de los pocos israelíes que tiene contacto regular con el liderazgo de Hamás, dijo que Netanyahu estaría buscando oportunidades para dañar al Gobierno de unidad.

"Por supuesto, está ansioso de crear interrupciones", dijo a Al Jazeera. "Prefiere que Cisjordania y Gaza se mantengan divididas para no tener presión para negociar. Luego puede decir que Abbas no representa a todos los palestinos ni tiene control sobre todo el territorio palestino".

Subversión furtiva

Pero Baskin también cree que Netanyahu tendrá cuidado de no mostrarse abiertamente reacio al acuerdo de forma demasiado explícita.

Señaló que el ejército israelí también advierte de que la crisis humanitaria en Gaza corre el riesgo de desencadenar una nueva ronda de combates con Hamás que sería mejor evitar.

Netanyahu tampoco querrá que se le vea desafiar abiertamente a la Casa Blanca cuando Trump ha declarado públicamente que quiere un marco de paz regional en el que probablemente Egipto desempeñe un papel clave.

Recientemente se informó de que Trump dijo a Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, en una reunión del mes pasado que consideraba que Netanyahu era el mayor obstáculo para un acuerdo de paz.

Y es probable que Netanyahu se muestre cauteloso para sabotear demasiado directamente la obra de Abdel Fattah el-Sisi cuando el presidente egipcio considera claramente la reconciliación palestina como un interés de seguridad apremiante para Egipto.

Pero Netanyahu hará todo lo posible para subvertir el Gobierno de unidad con sigilo, dijo Baskin.

Aún antes de que se anunciara el acuerdo de reconciliación, Netanyahu había pedido al Gobierno de unidad que disolviera el ala militar de Hamás y que Hamás cortara sus lazos con Irán, condiciones diseñadas para tensar los lazos entre Hamás y Fatah.

Esta semana, en una muestra de la rapidez con la que podría intensificarse un enfrentamiento, Israel atacó Gaza para castigar a Hamás después de que un grupo salafista disparara un cohete contra Israel por el arresto de varios de sus miembros por parte de Hamás.

Fuente: Will Hamas-Fatah reconciliation deal succeed?

Fuente: Jonathan Cook, Al Jazeera / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)