2017 · 10 · 06 • Fuente: Ramzy Baroud, Middle East Monitor en Español

La lucha continúa: 13 cuestiones sobre los orígenes, y los objetivos y la guerra contra el BDS

BDS significa “Boicot, Desinversiones y Sanciones”. El movimiento del BDS fue el resultado de varios acontecimientos que dieron forma a la lucha nacional de Palestina y a la solidaridad internacional con el pueblo palestino tras la Segunda Intifada en el año 2000.

Imagen de una marcha pro-BDS [McGill Daily/Flickr]

BDS significa “Boicot, Desinversiones y Sanciones”. El movimiento del BDS fue el resultado de varios acontecimientos que dieron forma a la lucha nacional de Palestina y a la solidaridad internacional con el pueblo palestino tras la Segunda Intifada en el año 2000.

Basándose en décadas de tradición de desobediencia civil y resistencia popular, y vigorizados por la mayor solidaridad internacional que demostró la Conferencia Mundial Contra el Racismo en Durban, Sudáfrica, en 2001, los palestinos pasaron a la acción.

En 2004, la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural de Israel (PACBI) pidió el boicot del gobierno israelí y de las instituciones académicas por su contribución directa a la ocupación militar y subyugación del pueblo palestino. En 2005, se produjo un gran llamamiento a favor de este boicot por parte de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina.

¿Qué es el boicot académico?

PACBI ha servido como medio para articular el punto de vista palestino y presentarlo a la audiencia internacional mediante el uso de plataformas mediáticas, académicas y culturales. Gracias a su continuo esfuerzo y movilización desde 2004, muchas universidades, sindicatos de profesores y artistas de todo el mundo han respaldado al BDS y se han pronunciado a favor del movimiento.

¿Por qué es importante el BDS?

A falta de un mecanismo internacional que acabe con la ocupación israelí del territorio palestino, y a falta del cumplimiento de la ley internacional, expresada en decenas de resoluciones no implementadas de la ONU, el BDS se ha convertido en una gran plataforma para facilitar la solidaridad con el pueblo palestino, ejercer presión y demandar responsabilidades de Israel y aquellos que lo financian o, de algún modo, permiten la ocupación israelí de Palestina.

¿Es el BDS un movimiento palestino o global?

El llamamiento al BDS está a cargo de la sociedad palestina. Esto es importante, ya que nadie tiene el derecho de representar la lucha palestina más que los propios palestinos.

Sin embargo, el movimiento de BDS en sí mismo – aunque centrado en las prioridades de Palestina – es una plataforma inclusiva global. Basada en valores humanitarios, el BDS pretende ganarse a la opinión pública y apela al derecho internacional y a la ley humanitaria para llevar la paz y la justicia a Palestina e Israel.

¿Cuáles son los precedentes históricos del BDS?

El movimiento de boicot fue el núcleo de la lucha sudafricana que terminó derrotando al apartheid del país. Las raíces de este movimiento en Sudáfrica se remontan hasta los años 50 y 60, o incluso antes. Sin embargo, se vio acelerado durante los 80 y, al final, resultó en el fin del régimen de apartheid en 1991.

Existen otros muchos precedentes en la historia. Cabe destacar el Motín del té, que protestaba por la tasación injusta del Parlamento británico; el boicot de los autobuses de Montgomery (que marcó el comienzo del movimiento por los derechos civiles liderado por Martin Luther King Jr.), y la Marcha de la Sal, dirigida por Mohandas Gandhi en 1930 (que inició la campaña de desobediencia civil que fue uno de los principales factores que llevaron a la independencia de India en 1947).

Todos estos son ejemplos de movimientos populares utilizando la presión económica para acabar con la subyugación de un grupo frente a otro. El BDS no es diferente.

¿Cuáles son las principales demandas del BDS?

El movimiento de BDS tiene tres demandas principales. Son:

- Acabar con la ocupación y colonización ilegal de Israel de todos los territorios árabes y derribar el Muro de apartheid.

- Reconocimiento de los derechos básicos, incluida la completa igualdad, de los ciudadanos árabe-palestinos de Israel.

- Respetar y promover el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares y propiedades, como estipula la Resolución 194 de la ONU.

¿De quién recibe apoyo el BDS?

El movimiento de BDS es la expresión colectiva de la voluntad y las aspiraciones del pueblo palestino, que sirven de espina dorsal del movimiento popular y descentralizado.

Adicionalmente, el BDS recibe el apoyo de personas conscientes del mundo, ya sea en facultad de individuos o como representantes de instituciones religiosas o académicas, sindicatos laborales y profesionales, grupos de estudiantes y otras organizaciones.

¿Cuál es el principal argumento de Israel en contra del BDS?

Al igualar cualquier crítica a Israel y su gobierno de derechas con el antisemitismo, los partidarios de Israel acusan al BDS de ser un movimiento antisemita.

Por ejemplo, la Liga de Antidifamación de Israel basa esta acusación en la premisa de que “muchos individuos involucrados en la campaña del BDS están motivados por la oposición de la existencia de Israel como un Estado judío”.

¿Por qué Israel y sus partidarios malinterpretan al movimiento y a sus objetivos?

La anterior es una de las muchas afirmaciones que pretenden confundir la imagen del movimiento de BDS. Estas afirmaciones también quieren confundir y distraer la atención. En lugar de comprometerse con las demandas palestinas de justicia y libertad, respaldadas internacionalmente, los activistas anti BDS abandonan la conversación al acusar de antisemitismo a sus detractores.

Pero, ¿es antisemita el BDS?

En absoluto. De hecho, es justo lo contrario. El BDS se opone a la supremacía de cualquier grupo racial y a la dominación de cualquier religión sobre las demás. Por lo tanto, el BDS desafía al sistema legal israelí, que otorga privilegios a los ciudadanos judíos y discrimina a los palestinos musulmanes y cristianos.

¿Socava el BDS al ‘proceso de paz’?

Conocido apretón de manos entre el líder de la OLP Yasser Arafat y el presidente israelí Isaac Begin durante los acuerdos de Oslo [Foto de archivo]

El “proceso de paz”, que operó en gran medida fuera del marco del derecho internacional, ha demostrado ser un estrepitoso fracaso. Las conversaciones que comenzaron en Madrid en 1991, seguidas por los Acuerdos de Paz de Oslo de 1993, el Protocolo de París en 1994, el Protocolo de Hebrón de 1997, Río Wye en 1998, Camp David en 2002 y demás acuerdos sólo llevaron a la consolidación de la ocupación israelí, que ha triplicado el número de colonos judíos y ha expandido la red de asentamientos israelíes ilegales en los Territorios Ocupados.

Desde entonces, se han librado varias guerras contra los palestinos, sobre todo en Gaza, asesinando a miles de personas y mutilando a miles más. Sin ninguna presión real sobre Israel, gracias al apoyo de EEUU en la ONU, ni un solo israelí ha sido responsabilizado por lo que los investigadores de la ONU han calificado a menudo como crímenes de guerra contra los palestinos.

En sus primeros meses de su primer mandato, el ex presidente estadounidense Barack Obama intentó reanimar al difunto “proceso de paz”, pero se encontró con la negativa de Israel de detener la construcción de asentamientos ilegales. Finalmente, las conversaciones se detuvieron y aún no han vuelto a retomarse.

Ahora, los palestinos sufren más que nunca desde la ocupación israelí en 1967. Gaza lleva una década bajo un asfixiante asedio; el Jerusalén este ocupado está totalmente aislado de las demás ciudades palestinas, y Cisjordania se ha dividido en varias zonas – Áreas A, B y C – con distintas formas de control del ejército israelí.

¿Qué hacen Israel y sus partidarios para desafiar al BDS?

El gobierno israelí ha organizado varias conferencias para desarrollar una estrategia para desacreditar al BDS y paralizar su crecimiento. También ha trabajado con sus aliados de Estados Unidos y Europa para presionar a los gobiernos para que condenen y prohíban las actividades del BDS y el boicot a Israel en general.

Estos esfuerzos culminaron el 23 de marzo de 2017 con el proyecto de ley S720, que, si se aprueba en su forma actual, haría del boicot a Israel un acto ilegal punible con la cárcel y una gran multa.

Mientras tanto, Israel ya ha promulgado leyes que prohíben a los partidarios del BDS entrar en el país. También se aplica a sus partidarios judíos.

Hasta ahora, ¿qué ha logrado el movimiento de BDS?

Los principales oficiales del gobierno israelí consideran al BDS como su mayor amenaza. Es la primera vez en muchos años que este tipo de acción pacífica a favor de los derechos civiles preocupa tanto a la élite política de Israel.

La enorme campaña en curso para combatir y descreditar al BDS es una prueba del poder del movimiento civil-social. Los palestinos están determinados a, algún día, lograr su propio “momento Sudáfrica”, cuando se venció al apartheid bajo la presión dual de la resistencia interna y del boicot global.

Además, el BDS está consiguiendo incluir a Palestina en el centro de debate. Parece que cuanto más Israel intenta frustrar el boicot, más oportunidades tienen los partidarios del BDS de involucrar a los medios de comunicación y al público general. La accesibilidad de las redes sociales ha demostrado ser fundamental para esta estrategia.

¿Por qué se une tanta gente al BDS?

El BDS crece porque es una obligación moral y legal apoyar al pueblo oprimido y presionar a quienes violan las leyes internacionales.

Desde su celda en la cárcel de Birmingham, Martin Luther King Jr. escribió:

“La injusticia en un lugar es una amenaza para la justicia en todas partes”.

Guiado por estos principios moralistas, el BDS ofrece una plataforma para todo aquel que quiera demostrar su solidaridad con el pueblo palestino, que lleva 70 años luchando por la libertad, la justicia y los derechos humanos.

Fuente: Ramzy Baroud, Middle East Monitor en Español