2017 · 09 · 20 • Fuente: Middle East Monitor en Español

Un grupo de soldados israelíes dispara a dos niños palestinos

Las fuerzas israelíes dispararon a un niño palestino hiriéndolo “a corta distancia y sin ninguna justificación”.

Un adolescente palestino es arrestado por un soldado israelí, 17 de junio de 2017 [Issam Rimawi / Anadolu Agency]

Tras su ingreso en el hospital, sus padres tuvieron durante todo el ingreso prohibida la entrada a la habitación del joven, según fuentes de información.

N.R., de 13 años, fue disparado por soldados israelíes el 23 de julio tras atravesar una brecha del muro de separación, cerca de Jayyous, en la ocupada Cisjordania.

La construcción del muro de separación ha sido ampliamente condenado como un embargo ilegal de tierras. En 2004, fue condenada en la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

Tras ser llevados al hospital, los soldados israelíes que vigilaban su habitación impidieron que sus padres se quedaran con su hijo durante ocho días e incluso lo ataron brevemente a la cama.

Los sombríos detalles figuran en un nuevo informe emitido por la ONG israelí de derechos humanos B’Tselem, en el que informaba que el joven adolescente había sido hospitalizado durante un mes y había sido sometido a tres operaciones.

N.R. vigilado por un soldado en el hospital. Foto tomada por su madre desde su teléfono. Ella tuvo que sentarse fuera de la habitación ya que no se le permitía la entrada a la habitación. Imagen de B’tselem.

Además, declara la ONG, los padres de N.R. no estaban presentes cuando fue interrogado y cuando se extendió su detención.

B’Tselem añade que esa conducta de las fuerzas israelíes “está lejos de ser inusual, reflejando tanto la política declarada como las normas que se han desarrollado”.

N.R. estaba atravesando una brecha del muro de separación con un niño de la misma edad, cuando sufrieron una emboscada por “soldados escondidos en el otro lado”. N.R. recibió un disparo y lesiones en ambas piernas.

Su padre, al llegar a la escena, se le impidió acercarse a su hijo. “Lo vi tirado en el suelo, con soldados rodeándolo”, declaró. “Traté de acercarme pero los soldados no me dejaron pasar. “Un soldado advirtió al padre del chico” que dispararía si se acercaba más”.

N.R. fue llevado al hospital por soldados, que le dieron un permiso a la madre para visitarlo, pero le negaron un permiso de entrada al padre “por razones de seguridad”. Tras la cirugía, los soldados israelíes impidieron que la madre permaneciera junto al niño.

“Se acercaron a mí y me ordenaron que saliera de la habitación”, declaró a B’Tselem.

Más soldados y oficiales de policía vinieron y me llevaron a la fuerza. Antes de que me arrastraran hacia afuera, los vi atar las manos de mi hijo con esposas y ponerlas sobre su estómago“.

Comentando el caso, B’Tselem declaró que el comportamiento de las fuerzas israelíes “forma parte de la política aceptada y tolerada”.

“Como resultado”, continuó la organización, “como en innumerables casos en el pasado, nadie será responsable de esta serie de faltas, garantizando que casos similares ocurrirán en el futuro, mientras persista la ocupación”.

Fuente: Middle East Monitor en Español