2017 · 09 · 05 • Fuente: Agencia EFE

B'Tselem pide a Israel que no destruya dos comunidades palestinas

La organización israelí B'Tselem ha pedido a Israel que dé marcha atrás en la decisión de destruir en los próximos meses los pueblos palestinos de Susiya y Jan al Ahmar, en Cisjordania ocupada, y ha alertado de que podría cometer "crímenes de guerra" si lo hiciera.

La ONG envió una carta al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; al titular de Defensa, Avigdor Lieberman, al jefe del Estado Mayor y al director del COGAT (organismo militar encargado de gestionar los territorios ocupados), en la que advierte que podrían afrontar "responsabilidad personal" en caso de realizar los derribos, informó hoy en un comunicado.

La Cuarta Convención de Ginebra prohíbe la transferencia forzada de personas protegidas en territorio ocupado, recuerda la nota.

La demanda de B'Tselem llega tras la declaración hecha por Lieberman días atrás de que Israel "se prepara para la evacuación de las comunidades palestinas construidas sin permiso" y su anuncio de que ya se han puesto en marcha medidas para proceder al derribo en unos pocos meses.

Jan al Ahmar es una de las aldeas beduinas que afrontan riesgo de demolición a raíz de los planes urbanísticos de Israel en el llamado "corredor E1", para conectar Jerusalén con el asentamiento judío de Maale Adumim, que bloquearía la continuidad territorial entre la parte palestina de la ciudad y Cisjordania.

Susiya es un pueblo palestino en las colinas del sur de Hebrón que desde hace años afronta órdenes de demolición israelíes.

Ambas está dentro de la conocida como área C de Cisjordania, una zona que en virtud de los acuerdos de Oslo (1993) queda bajo control administrativo y de seguridad israelí, y donde se necesita autorización israelí para levantar cualquier estructura.

Escolares en la comunidad de Khan al-Ahmar. Foto de Faiz Abu Rmeleh, Activestills

Sin embargo, B'Tselem destaca que la política israelí en este aspecto "prácticamente niega a los residentes palestinos cualquier posibilidad de construcción con fines residenciales, prohíbe cualquier conexión a infraestructuras y excluye construcciones públicas que satisfagan las necesidades de los habitantes".

Esto hace que quienes habitan en estas comunidades "se vean forzados a construir sin los permisos de las autoridades, viviendo en la constante incertidumbre y miedo a la demolición", denuncia la ONG.

Su portavoz, Amit Guilut, expone a Efe que, a pesar de que la ocupación israelí de los territorios palestinos comenzó en 1967, el anuncio del derribo de estos dos pueblos "es un movimiento sin precedentes".

"Evacuar a una comunidad entera no es lo habitual", dice y destaca que ven un peligro particular en esta decisión pues "si llevan a cabo estas demoliciones, para el Gobierno será más fácil hacerlo con otras después".

El representante señala que no esperan que el Ejecutivo cambie el plan tras su petición, sino que confían en atraer la atención necesaria para que sea "la presión internacional" la que fuerce el movimiento.

En Susiya viven 32 familias, incluidos 93 menores, hay dos escuelas, una clínica y una estructura municipal, mientras que Jan al Ahmar es hogar de 21 familias que cuentan con 85 niños entre ellas, tiene una mezquita y un colegio al que también acuden niños de otras aldeas. 

Ver: B’Tselem to Netanyahu and other top Israeli officials: Demolishing Palestinian communities – a war crime for which you would bear personal liability

Fuente: Agencia EFE