2017 · 09 · 04 • Fuente: Jaclynn Ashly, Al Jazeera / Traducción: Palestinalibre.org

Nabi Saleh: 'Es una limpieza étnica silenciosa'

Los residentes de aldea de Cisjordania realizan frecuentemente protestas para luchar contra la ocupación de Israel.

En Nabi Saleh, la familia Tamimi se hizo famosa después de que un video mostró a Ahed, entonces de 14 años, mordiendo la mano de un soldado israelí en un intento por liberar a su hermano [Jaclynn Ashly / Al Jazeera]

Ahed Tamimi tenía apenas 14 años cuando se convirtió en protagonista internacional a través de la publicación de un video y una serie de fotos que capturaban sus desesperados intentos por salvar a su hermano Mohammad de 11 años de las manos de un soldado israelí en el año 2015.

"Muchos israelíes me amenazaron en las redes sociales después que el video fuese publicado, exigiendo que me detuvieran o incluso me mataran", comentó Ahed, de ahora 16 años, a Al Jazeera. Desde el hogar de su familia en el pueblo de Nabi Saleh, los tejados rojos de un asentamiento ilegal israelí cubren la cima de la montaña adyacente. "El hostigamiento fue parte de mi vida. Tenía miedo incluso de salir o visitar a mis amigos".

En el video, filmado durante una de las protestas semanales que se han realizado en Nabi Saleh durante años, se ve golpeando y mordiendo la mano de un enmascarado soldado israelí, mientras su madre y su tía lo golpeaban y tiraban su ropa, luchando para alejar al soldado lo más lejos posible de Mohammad.

Posteriormente, decenas de periodistas llegaron a la aldea para entrevistar a Ahed. Como NBC News la describió esta adolescente de pelo rubio, de ojos azules era el "cartel" de la lucha palestina.

Ahed comentó que ha recibido amenazas de los israelíes debido a su participación en el movimiento de protesta [Jaclynn Ashly / Al Jazeera]

"Los medios de comunicación nos han ayudado, porque mi voz y nuestro mensaje se han difundido por todo el mundo", explicó Ahed, aún emanando confianza que la ha convertido en una de las líderes de las protestas en Nabi Saleh, a las que comenzó a asistir a los nueve años.

Sin embargo, mientras su recién descubierta fama ponía en relieve las violentas experiencias de la aldea con la ocupación israelí, también hizo de Ahed una figura fácilmente reconocible entre las fuerzas israelíes instaladas en Cisjordania.

El hostigamiento comenzó inmediatamente después de la liberación del vídeo, los israelíes la llamaron "terrorista" en las redes sociales y amenazaron con matarla, comentó la familia. Bassem, el padre de Ahed y un líder de larga data en la aldea, indicó que su hijo de 19 años, Waed, fue detenido tras la publicación del vídeo. Al comienzo de su detención de 10 meses en la cárcel israelí, la madre de Ahed, Nariman, recibió el permiso para entrar en Israel para visitarlo, y Ahed la acompañó.

Ahed Tamimi muerde a un soldado israelí en un intento de salvar a su hermano de 11 años en la aldea de Nabi Saleh [REUTERS]

"Cuando pasamos por un puesto de control cerca de Jerusalén, los soldados israelíes se subieron al autobús e inmediatamente la detuvieron", comentó Nariman a Al Jazeera. "Mientras a todos se les permitía pasar, Ahed fue sacada del autobús y le dijeron que no se le permitiría entrar en Israel".

Durante las protestas de la aldea, las fuerzas israelíes a menudo llaman el nombre de Ahed y le gritan maldiciones. ¡Mira, es Ahed Tamimi, disparale a ella!, recordó, Bassem, decir a un soldado.

La familia a menudo tuvo miedo por su hija, y agregó: "Cada vez que los soldados la reconocen, hacen algo para que su vida sea difícil, cada vez que ella salía de casa, teníamos miedo de que algo le pasara". Ahed fue obligada a permanecer en la casa de su primo en Ramallah, donde asiste a la escuela, para evitar el peligro de pasar por los puestos de control israelíes en su camino desde Nabi Saleh.

La familia Tamimi no es ajena a la persecución israelí. En 2012, Amnistía Internacional etiquetó a Bassem como  prisionero de conciencia durante una de sus numerosas detenciones en prisión israelí. Nariman ha sido detenido cinco veces por las fuerzas israelíes, y Waed dos veces, por su participación en las protestas.

En 2010, apenas unos meses después de que comenzaran las protestas semanales, las autoridades israelíes emitieron una orden de demolición al hogar de la familia, que Bassem cree que tenía la intención de presionarlos para que cesara su participación en el movimiento de protesta. Su casa ha sido allanada más de 150 veces por las fuerzas israelíes, denunció.

La familia Tamimi recoge botes de gas lacrimógeno y bombas de sonido lanzadas por las fuerzas israelíes durante las protestas en la aldea [Jaclynn Ashly / Al Jazeera]

Mientras tanto, cientos de dunams de las tierras de Nabi Saleh han sido confiscados con el propósito de construir el asentamiento ilegal israelí de Halamish, cuyos residentes han quemado cientos de olivos de la aldea, ataques que se intensificaron después de que comenzaran las protestas. En 2009, la fuente de agua del pueblo también fue confiscada para el uso de los colonos.

Los 600 habitantes de la aldea reciben sólo 12 horas de agua potable semanales por parte de Israel, mientras que los colonos en Halamish tienen agua potable las 24 horas del día. Una gran piscina también se puede ver en los terrenos del asentamiento desde la casa de la familia Tamimi.

El pueblo es invadido casi todos los días por las fuerzas israelíes, lanzando a los hogares de los residentes gas mofeta, un líquido con olor putrefacto. El ejército israelí apunta a los tanques de agua instalados en sus techos, señala Bassem.

La gran mayoría de las tierras en Nabi Saleh están en el Área C, que está bajo completo control militar israelí, y la construcción palestina está restringida. Como resultado, al menos 13 hogares en la aldea tienen órdenes israelíes de demolición pendientes, las cuales pueden ser puestas en vigor en cualquier momento.

"Es una silenciosa limpieza étnica", declaró Bassem, agregando que el movimiento de protesta estaba dirigido no sólo al asentamiento Halamish, sino a la ocupación israelí en un sentido más amplio.

"Imagina que alguien controla cada decisión en tu vida", dijo Nariman. "Es como estar encerrado en una habitación sin oxígeno, no se trata sólo de los puestos de control, mientras la ocupación exista, no podemos ser libres".

Desde el inicio de las protestas, las fuerzas israelíes han matado a tres palestinos y han herido a cientos de personas, algunas de las cuales han quedado permanentemente discapacitadas. Mientras tanto, decenas de palestinos han sido encarcelados, obligando a los residentes a pagar miles de dólares en fianza y multas israelíes.

Como resultado de estas presiones, la aldea recientemente suspendió sus marchas semanales.

"Es difícil para cualquier persona seguir así, no podemos seguir asistiendo a las manifestaciones cada semana, esperando a que alguien se lesione y luego regresemos corriendo a nuestras casas", comentó, Bassem.

En lugar de las protestas semanales, los residentes de Nabi Saleh están empleando una estrategia más esporádica, llevando a cabo protestas en momentos aleatorios para sorprender a los soldados y alejarse de la previsibilidad de su rutina semanal.

El pueblo también se está enfocando en construir una "cultura de resistencia" entre otras comunidades.

"La ocupación limita nuestros sueños, explicó Ahed, apartando sus rizados cabellos de sus ojos. "Nuestros pensamientos están enjaulados por la ocupación, los israelíes primero controlan nuestros sueños y luego los rompen".

Fuente: Nabi Saleh: 'It's a silent ethnic cleansing'

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Fuente: Jaclynn Ashly, Al Jazeera / Traducción: Palestinalibre.org