2017 · 08 · 31 • Fuente: Jaclynn Ashly, Al Jazeera / Traducción: Palestinalibre.org

Cómo se preparan los estudiantes palestinos para los ataques de los colonos

Frente a la violencia en curso de los colonos de Yitzhar, los palestinos de la aldea de Urif deben tomar precauciones excepcionales.

Los colonos constantemente nos observan desde la montaña. Hace que sea más fácil para ellos bajar y atacarnos '[Jaclynn Ashly / Al Jazeera]

A distancia, la Escuela Secundaria Urif Boys luce como cualquier otra escuela en la Cisjordania ocupada, construida de cemento simple con una bandera palestina hondeando en su techo.

Sin embargo, al examinarla más minuciosamente, las perforaciones de piedras esparcidas por las ventanas de la escuela y los orificios perforados en sus tuberías de agua revelan la horrible realidad de la violencia de los colonos israelíes en la zona.

"Nuestro plan de estudios refleja el de otras escuelas palestinas", señaló a Al Jazeera el profesor de ciencias, Abdel-Hakim Shihada. "Pero también enseñamos a los estudiantes cómo manejar los ataques de los colonos israelíes a la escuela, incluyendo simulacros de escapes".

En esta escuela financiada por USAID, todos los maestros están certificados en primeros auxilios, mientras que la mitad de los cerca de 200 estudiantes están certificados para administrar asistencia médica de emergencia.

En la clase de ciencia de Abdel-Hakim, los estudiantes aprenden a fabricar máscaras para protegerse del gas lacrimógeno, a menudo disparado por las fuerzas israelíes para evitar que los palestinos se acerquen a los colonos en las tierras de la aldea.

El asentamiento israelí de Yitzhar se estableció en la zona en 1983, y como el resto de los asentamientos de Israel en la Cisjordania ocupada, se considera ilegal bajo el derecho internacional. Los aproximadamente 1,300 residentes de Yitzhar  son tristemente famosos por sus frecuentes ataques contra aldeas palestinas vecinas.

Los palestinos que residen de las aldeas de Asira al-Qibliya, Madama, Burin, Huwwara, Einbus y Urif, los colonos Yitzhar les han quemados cientos de árboles de olivos, mientras que más de 700 hectáreas de las tierras de las aldeas son inaccesibles a los residentes palestinos debido a la rutinaria violencia de los colonos, según las Naciones Unidas.

Fawzi Mahmoud Shihada, el ex jefe del consejo de la aldea de Urif, explicó a Al Jazeera que los ataques comenzaron cuando Yitzhar se expandió hacia la parte oriental del pueblo, arrebatando completamente la montaña adyacente de Salmen al-Parsi. "Los colonos constantemente nos miran desde la montaña, lo que hace que sea más fácil para ellos bajar y atacarnos", comentó Fawzi.

La escuela secundaria fue construida en 2003 en la parte oriental del pueblo. Alrededor del 23 por ciento de la tierra del pueblo está en el Área C (PDF), que está bajo completo control militar israelí, y la construcción palestina en su mayoría está prohibida. Como es uno de los puntos más cercanos a Yitzhar, la escuela se convirtió en un objetivo principal para los colonos con el propósito de frustrar la expansión de Urif.

La escuela ha sido atacada decenas de veces por los colonos, indicó Fawzi, señalando que cuando los colonos son vistos, los residentes son inmediatamente notificados mediante un grupo WhatsApp de la aldea y una advertencia es emitida desde la mezquita local.

Con frecuencia los colonos lanzan rocas a la escuela, apuntando hacia las ventanas y tuberías de agua. La escuela debe comprar tubos nuevos cada ciertos  meses debido a los ataques, comentan los residentes.

En el techo, uno de los tanques de agua de la escuela ha sido empujado hacia un lado. "Tienen como objetivo las fuentes de agua", continuó Fawzi. El depósito de agua, financiado por USAID, junto a la escuela también ha sido atacado por los colonos.

"Los estudiantes están asustados", expuso Hakim. "Pero los mantenemos en las aulas, cerramos todas las ventanas y cerramos las puertas para impedir que los colonos entren en el edificio". Los estudiantes también han sido entrenados para esconderse bajo sus escritorios cuando las fuerzas israelíes disparan gases lacrimógenos, bombas de sonido y balas de acero recubiertas de goma directamente hacia la escuela".

La constante amenaza de ataques ha tenido efectos perjudiciales en los estudiantes, dijo Hakim, señalando que muchos sufren de "micción incontrolable" y tienen dificultad para concentrarse. Otros tienen miedo hasta el punto de negarse a ir a la escuela.

Justo cuesta abajo de la escuela, Munir al-Nuri descansa en un colchón fuera de su casa en construcción; el techo y las paredes se están derrumbando debido a los daños causados ​​por los colonos cuando rompiendo la casa con barras de hierro.

Nuri y su familia habían estado viviendo en una tienda de la Cruz Roja mientras construían su casa, poco a poco, a lo largo de los años. Hace dos años, se trasladaron a la casa sin terminar en un esfuerzo por protegerla de los colonos, ya que temían que la quemaran.

"Los colonos quieren que deje esta tierra por todos los medios necesarios", señaló, Nuri Said, mientras sus hijos le ayudaban a levantarse de una silla de ruedas. Ambas piernas resultaron rotas durante un ataque de colonos a finales de abril, que comenzó después de que un residente de Yitzhar ofreció a Nuri una gran suma de dinero para empacar sus pertenencias y salir de la zona. Él se negó.

Munir al-Nuri describe cómo un soldado israelí amenazó con dispararle después de que sus dos piernas fueran rotas durante un ataque de abril [Jaclynn Ashly / Al Jazeera]

"Empezaron a bajar la montaña en grupos", recordó Nuri. "Habría entre 20 y 25 colonos enmascarados, algunos de ellos armados, y se quedaron a cierta distancia mirándonos durante horas".

Poco después, grandes grupos de colonos comenzaron a atacar la casa. En el incidente, decenas de colonos persiguieron a Nuri mientras huía de su casa, lanzando piedras y disparando munición real. Una piedra golpeó su pierna, rompiéndola. Cuando cayó al suelo, otro colono comenzó a golpearlo con una barra de acero, rompiendo su otra pierna.

Los soldados israelíes llegaron rápidamente a la escena y Nuri les gritó: "¡Miren mis piernas, miren lo que los colonos me han hecho!", uno de los soldados apuntó su arma a Nuri, y le gritó: "¡Cállate o te dispararé!".

Un portavoz del ejército israelí negó este relato, diciéndole a Al Jazeera en una declaración: "El 26 de abril de 2017, ocurrió un violento enfrentamiento entre palestinos y colonos cerca del asentamiento de Itzhar y la aldea de Urif, obligando al ejército  a utilizar medios de control de multitudes para dispersar a la multitud. Ningún arma fue disparada a los palestinos mencionados".

Nuri indica que pasó varios días en el hospital después del ataque. "Si hubiera alguien que acusara a estos colonos de un crimen, tendrían miedo de comportarse así", señaló. "Pero nunca son castigados por nada de lo que hacen. Siempre estamos aterrados, un ataque puede ocurrir en cualquier momento".

Cualquier palestino de la Cisjordania ocupada que presente una queja ante la policía israelí tiene menos de un dos por ciento de probabilidad de que el incidente sea "investigado de manera efectiva y un sea sospechoso identificado, procesado y condenado", explicó Gilad Grossman, portavoz del grupo israelí de derechos humanos, Yesh Din.

"Esto refleja una tendencia de un prolongado fracaso en las investigaciones de los delitos ideológicamente motivados cometidos contra los palestinos", indicó Grossman a Al Jazeera. "El hecho de que tan pocos delincuentes sean acusados, y que incluso entre  la mayoría no sean condenados, anima a los futuros asaltantes".

Mohammad Shihada es uno de los 50 residentes que conforman la guardia de barrio de Urif, un grupo de voluntarios equipados con chalecos nocturnos, linternas, extintores y camillas que patrullan el pueblo en busca de colonos armados. Se estima que al menos  otras 86 aldeas palestinas se han visto obligadas a desarrollar estas unidades autónomas para proteger a sus comunidades.

Mohammad Shihada sostiene su chaleco de vigilancia del barrio [Jaclynn Ashly / Al Jazeera]

"Si encontramos colonos, avisamos al resto de la aldea", explicó Mohammad a Al Jazeera. "También tratamos a las personas que son heridas por colonos o soldados israelíes y apagamos los incendios que los colonos comienzan alrededor del pueblo".

Sin embargo, los residentes temen que los ataques sólo empeoren, ya que el gobierno israelí ha seguido avanzando en la expansión de los asentamientos ilegales en Cisjordania y, a principios de este año, aprobó una legislación para legalizar a los asentamientos de colonos no autorizados.

"En realidad, no somos capaces de cambiar nuestra situación", indicó Mohammad. "Pero nos vemos obligados a defendernos, al ver lo que están haciendo los colonos. Imagínese lo que nos podrían hacer si no nos enfrentamos a ellos o al menos tratamos de detenerlos, todos estaríamos condenados".

Fuente: How Palestinian students prepare for settler attacks

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org

Fuente: Jaclynn Ashly, Al Jazeera / Traducción: Palestinalibre.org