2017 · 08 · 17 • Fuente: Agencia Ma'an / Traducción: Palestinalibre.org

Las fuerzas israelíes hacen estallar el hogar de un palestino en el pueblo de Ramallah

En una incursión la mañana de este jueves en la aldea de Deir Abu Mashaal, en el centro de Cisjordania, las fuerzas israelíes hicieron estallar la casa de Adel Hassan Ahmad Ankoush

En una incursión la mañana de este jueves en la aldea de Deir Abu Mashaal, en el centro de Cisjordania, las fuerzas israelíes hicieron estallar la casa de Adel Hassan Ahmad Ankoush de 18 años, quien fue asesinado por las fuerzas israelíes en junio junto con otros dos palestinos, después de que los tres supuestamente apuñalaran a un oficial israelí en Jerusalén, resultando un oficial muerto.

Testigos informaron a Ma'an que el ejército israelí invadió la casa de la familia de Ankoush e instaló explosivos alrededor de la casa, mientras otras fuerzas rodeaban a Deir Abu Mashaal y se desplegaban a través de todas las entradas a la aldea.

Según los lugareños, un incendio estalló después de que el ejército disparó los explosivos, minutos después, bomberos de la Defensa Civil palestina llegaron a la escena para apagar el fuego.

Después de la demolición de viviendas, surgieron enfrentamientos en el pueblo entre los jóvenes palestinos y las fuerzas israelíes.

Un portavoz del ejército israelí indicó a Ma'an que "durante la noche, las fuerzas de seguridad demolieron la residencia de uno de los terroristas que cometieron un ataque mortal en la Puerta de Damasco en Jerusalén el 16 de junio, matando a un policía de fronteras israelí".

La casa de Ankoush fue sellada por las fuerzas israelíes la semana pasada, mientras que las casas de Baraa Ibrahim Saleh, de 18 años, y Osama Ahmad Atta, de 19 años, que presuntamente cometieron el ataque junto con Ankoush, fueron demolidas.

En una declaración emitida por Suliman al-Wairi, director del Centro de Estudios Abdullah Al-Hourani para Estudios en Cisjordania, indicó que la casa de Ankoush sólo fue cerrada y sellada por las fuerzas israelíes y no demolida ya que su casa está ubicada en una zona superpoblada del pueblo, y estaba demasiado cerca de otras casas para ser demolida.

Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, un total de 22 personas han quedado sin hogar por las demoliciones punitivas a pesar de no haber sido acusado de ningún delito.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceleró las demoliciones castigadoras en un esfuerzo por "disuadir" los ataques perpetrados por individuos palestinos desde que un aumento de la violencia estalló en todo el territorio palestino ocupado a finales de 2015.

Las demoliciones se llevaron a cabo a pesar de las recomendaciones anteriores de un comité militar israelí de que la práctica no disuadía los ataques. Sin embargo, el grupo israelí de derechos humanos, B'Tselem, ha señalado que incluso si se demuestra que la política disuade los ataques palestinos contra israelíes, la política seguirá siendo "ilegal", ya que "constituye un daño deliberado a los inocentes".

Al-Wairi explicó que el número de casas que han sido demolidas bajo la política punitiva de demolición de Israel ha aumentado a 36 en los últimos dos años. Cuatro otras casas fueron evacuadas y destruidas después de que las fuerzas israelíes vertieran concreto en la casa, mientras que una de estas casas fue soldada por el ejército israelí después de que no pudieron demolerla, según al-Wairi.

Al-Wairi señaló el doble estándar de la aplicación israelí de la polémica política cuando se trata de asaltantes palestinos e israelíes, señalando el caso de la familia Abu Khdeir que había solicitado al Tribunal Supremo demoler las casas de tres israelíes condenados por matar brutalmente a Muhammad Abu Khdeir, de 16 años, en 2014.

También señaló que no hubo medidas punitivas contra los colonos israelíes que encendieron la casa de la familia Dawabsha en 2015, quemando a un niño de 18 meses y a sus dos padres hasta la muerte. Ahmad Dawabsha, entonces de cuatro años de edad, fue el único superviviente del ataque. El gobierno israelí también se ha negado a indemnizar a la devastada familia.

B'Tselem ha condenado la práctica de las demoliciones castigadoras de hogares como "venganza sancionada por el tribunal" contra miembros de la familia que no han cometido delitos, lo que constituye un castigo colectivo.

Fuente: Israeli forces blow up home of slain Palestinian in Ramallah-area village

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org

Fuente: Agencia Ma'an / Traducción: Palestinalibre.org