2017 · 08 · 09 • Fuente: Maya Siminovich, Agencia EFE

Familia palestina será evacuada en Jerusalén Este para dar paso a colonos

La familia Shamasne, que alquila su casa en Jerusalén Este desde hace 53 años, está esperando su inminente desahucio, en un caso que lleva en los tribunales israelíes nueve años y parece que se va a dirimir en los próximos días con su expulsión por la fuerza y reemplazo por una familia de colonos.

Fahima Shamasna y su hijo Muhammad. Foto: Agencia Ma'an

Sheij Jarrah es un barrio palestino de clase media alta, en Jerusalén Este (ocupado por Israel desde la guerra de 1967), con residencias caras pero también alquileres de renta antigua, cuyo carácter árabe ha cambiado en los últimos años.

En las proximidades de la casa de los Shamasne tres viviendas han sido adquiridas por colonos judíos y frente a ella se ha erigido un nuevo edificio de la seguridad social israelí.

La orden de evacuación emitida por la Oficina de Ejecución de la Autoridad de Recaudación decía que la familia debía desalojar la casa hasta el 9 de agosto, pero anoche lograron in extremis una extensión, que pospone el cataclismo en unos pocos días.

Mohamed Shamasne recibió a Efe en su modesto salón y dijo que no piensan salir de la casa por voluntad propia porque, por ahora, no tienen a donde ir.

"La Policía tendrá que sacarnos a la fuerza. Somos ocho en la familia, contando con dos ancianos que son mis padres, de 84 y 79 años", explica cabizbajo.

Esta orden de desalojo sigue a una sentencia del Tribunal Supremo de agosto de 2013 en la que se rechazaba la apelación de los Shamasne y dictaminaba que no son ya considerados inquilinos protegidos y que por lo tanto los dueños del inmueble pueden desalojarlos.

"Los dueños del inmueble son colonos que han logrado hacerse con su propiedad basándose en el derecho de retorno de judíos", explica a Efe Anat Ben Nun, portavoz de la ONG israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora).

Según esta y otras organizaciones de derechos humanos, este desahucio es parte de un proceso más amplio del gobierno israelí de establecer asentamientos en Sheij Jarrah.

La casa de los Shamasne está en una zona llamada Um Harun o Najalat Shimón, que era propiedad de judíos antes de 1948 (fecha de la creación del Estado de Israel).

Entonces Jordania se hizo con el control del barrio y la familia judía propietaria del inmueble tuvo que abandonar su hogar.

En los años siguientes el gobierno jordano tomó el control sobre las viviendas judías en Jerusalén Este y el Custodio Jordano para la Propiedad del Enemigo alquiló esas casas en Sheik Jarrah a familias palestinas, que se convirtieron en inquilinos protegidos.

Después de la Guerra de los Seis Días de 1967 (cuando Israel ocupó la parte oriental de la ciudad, Cisjordania, Gaza, los Altos del Golán y el Sinaí) la administración de las propiedades fue otorgada al Custodio General Israelí, que mantuvo los mismos contratos de alquiler con las familias palestinas.

Las cosas se complicaron para los palestinos cuando en 1970 el parlamento israelí aprobó una ley que decía que si los propietarios judíos de inmuebles en Jerusalén Este que estuvieron bajo control jordano después de 1948 solicitaban al Custodio General Israelí la devolución de sus propiedades, éste debería acceder.

"La ley fue aprobada a pesar de que los judíos que habían perdido sus propiedades durante 1948 habían recibido compensación y vivienda alternativa, generalmente en barrios palestinos que habían sido abandonados, y hay que señalar que la ley no permite a los palestinos, propietarios de inmuebles en Israel antes de 1948, recuperar los derechos sobre esas propiedades", informó Ben Nun.

Eyal Raz, activista israelí contra la ocupación, explicó a Efe que es la primera vez desde 2009 que las autoridades israelíes utilizan esta legislación para evacuar casas ocupadas por palestinos y permitir la entrada de colonos judíos.

"¿Que qué podemos hacer?" se pregunta en voz alta Mohamed Shamasne, "en los tribunales ya nada, desde la sentencia del Supremo. Tan sólo esperar a que de algún modo se resuelva esta injusticia, que algo pase, pero no me hago demasiadas ilusiones".

Por ahora ha prosperado la postergación del desalojo en unos días más.

"Tenemos apoyo de amigos y activistas israelíes y cada viernes desde hace ocho años hay una manifestación en el barrio: los activistas israelíes de izquierdas pasan por otras casas que están en una situación parecida a la nuestra y acaban aquí, explicando el caso a diplomáticos y a quienes les quieran escuchar, reclamando al gobierno que cambie su postura. Y, bueno, ver qué pasa...", suspiró Mohamed sobre una taza de te.

Fuente: Maya Siminovich, Agencia EFE