2017 · 07 · 14 • Fuente: As'ad AbuKhalil, The Electronic Intifada / Traducción: Palestinalibre.org

La segunda vida de Ghassan Kanafani

Los sionistas, se jactan de su poder de asesinatos y crímenes en cualquier país del mundo, especialmente contra civiles. Hace 45 años, terroristas del estado de Israel asesinaron a Ghassan Kanafani para acallar su voz y cesar su pluma. Se equivocaron. El legado de Ghassan sigue presente mas que nunca y creciendo entre las nuevas generaciones. ¡Otro error de cálculo sionista!

Ghassan Kanafani en su oficina de Beirut. (Foto Diario Assafir)

A principios de los años setenta, tres intelectuales palestinos, Ghassan Kanafani, Majed Abu Sharar y Kamal Nasser, colaboraron para formar la oficina de información de la Organización de Liberación de Palestina.

En una década, los terroristas israelíes lograron asesinar a los tres - Kanafani en 1972, Nasser en 1973 y Abu Sharar en 1981.

El movimiento sionista nunca se ha molestado en distinguir en sus campañas de asesinatos entre civiles y objetivos militares: de hecho, en muchas ocasiones el gobierno israelí (o incluso el movimiento sionista antes del establecimiento del estado de ocupación) apuntó a civiles con el propósito de crear el terror entre la población. Presumiblemente, Israel quería matar a Kanafani y silenciar su voz. Sin embargo, el plan no funcionó como estaba previsto.

Este mes se ha cumplido cuarenta y cinco años desde su asesinato, y la figura de Kanafani es omnipresente.

En las redes sociales árabes, incluso entre la generación joven que no está acostumbrada a leer libros, se nota en todas partes. Su imagen se convierte en la imagen de perfil de innumerables árabes, y las citas de sus artículos llenan el espacio de las redes sociales. Sus dibujos, afiches y diseños son bastante comunes en estos días. Son símbolos de la revolución y en Palestina aún es mayor la presencia de su figura y su arte.

La publicación de sus cartas de amor a la escritora siria Ghada Samman (que convenientemente nunca publicó ninguna de sus cartas a Kanafani) en 1992 produjo una nueva imagen de Kanafani. Las cartas de amor son citadas ampliamente por las mujeres árabes en las redes sociales, y sus anhelos románticos por Samman ahora son materia de leyendas del amor, en la misma liga de Romeo y Julieta, o Qays y Layla entre los árabes.

Nunca conocí a Ghassan Kanafani: fue asesinado cuando tenía sólo 12 años. Sin embargo, oí hablar de él desde temprana edad; No recuerdo cuando reconocí su nombre. Mi tío, Naji AbuKhalil, trabajó con Kanafani en la revista Huriyyah, (Libertad en árabe), portavoz del Movimiento Nacionalista Árabe. La revista era la fuente inspiradora de los intelectuales de vanguardias que hablaban de las artes, la literatura y la política. Esas fueron las personas que introdujeron a los lectores árabes y escritores izquierdistas franceses a hablar de la causa palestina en un lenguaje peculiarmente marxista, donde el antiguo lenguaje estaba marcadamente delimitado por una lengua añeja y arcaica de los marxistas árabes ortodoxos que nunca se recuperaron de su aprobación subordinada del apoyo soviético al plan de partición de 1947 de las Naciones Unidas para Palestina.

Preocupado por la liberación de Palestina

Recuerdo con al cariño con que mi tío hablaba de Kanafani, y cuánto su historia de amor unilateral con Samman molestó a sus amigos. Kanafani era muy popular entre los hombres y las mujeres, y sin embargo él se había fijado en Samman. Sus amigos le urgían a poner fin a su inútil fijación: Samman ocupó el corazón de Kanafani, pero nunca su mente, que estaba llena de preocupaciones con el proyecto más amplio de la liberación de Palestina. Kanafani también fue visto como vulnerable: padecía de diabetes y tenía que inyectarse a diario insulina. A veces se desmayaba y tenía que alimentarse con dulces.

Kanafani era conocido entre la sociedad del café del Líbano por su sentido del humor. Él y mi tío una vez conspiraron para burlarse del nuevo "movimiento del verso libre", que fue defendido por los libaneses de derecha que estaban asociados con la revista Shi'r (Poesía). Una vez, Kanafani y mi tío (entre otros, si recuerdo bien) se reunieron para armar varias frases absolutamente desconectadas entre si y enviaron el texto ”poético” a la revista para su publicación. Efectivamente, el “poema” fue publicado con gran elogio por el nuevo talento que era una persona ficticia inventada por los conspiradores.

Pero Kanafani también era conocido por nosotros y otros como un prolífico columnista y periodista libanés. Era esencial en la vida de las principales publicaciones de la época. Editó el suplemento Filastin (Palestina) del muy popular periódico al-Muharrir (al-Muharrir era un periódico nacionalista árabe que representaba la contracorriente del derechista diario An-Nahar, que expresaba las opiniones de las políticas estadounidenses y del Golfo) Al-Muharrir era esencial para disuadir a muchos jóvenes libaneses de los diversos mitos nacionalistas libaneses y también para inculcarnos fuertes convicciones sobre Palestina.

Kanafani también escribió en la revista al-Hawadeth y también en el periódico Al Anwar. En Al Anwar, Kanafani comenzó el suplemento cultural semanal. También escribió en al-Hawadeth usando el nombre de Rabie Matar y usó el nombre de Faris Faris en Al Anwar. Pero su exitoso y principal papel en los medios libaneses llegó a su fin después de 1967.

A raíz de la derrota de la guerra de 1967, las diversas ramas del Movimiento Nacionalista Árabe se transformaron en organizaciones marxistas-leninistas específicas de cada país. De la rama palestina surgiría el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) a finales de 1967. Sin saberlo muchos, la idea de la revista que llegó a personificarle no era su propia idea. Todavía no se sabe que el hombre que lanzó la revista Al-Hadaf, portavoz de este día del FPLP, no era otro que el mítico Wadie Haddad.

Haddad tenía un gran sentido mediático y sabía que la información era parte de la lucha palestina. También le preocupaba que la mayoría de los intelectuales izquierdistas del Movimiento Nacionalista Árabe gravitaran hacia Nayef Hawatmeh, el archi-rival de George Habash, el camarada y amigo más cercano de Haddad. Haddad asignó el dinero y asignó a Kanafani lanzar el proyecto, que se materializó en 1969.

Impresión de Kanafani

Al-Hadaf no era como cualquier otra revista. Dejaría su huella en los medios revolucionarios de todo el mundo. Desde las oficinas de Al-Hadaf en Corniche al-Mazraa en Beirut, Kanafani diseñó y produjo algunos de los carteles más espectaculares de la revolución palestina.

Hizo que las ideas revolucionarias marxistas árabes fueran frescas y modernas, a diferencia de los aburridos medios del Partido Comunista Libanés. Combinó el arte con la literatura y la información, todo al servicio de la liberación de Palestina. La revista también estaba interesada en la transparencia: publicó todas las contribuciones financieras que recibió de todo el mundo. A veces eran transferencias de dinero de estudiantes árabes en países occidentales (antes de que fuera prohibido por ser considerado un acto de terrorismo) a donaciones en especies de los residentes pobres de los campos de refugiados palestinos.

La revista, y Kanafani personalmente, fueron los primeros en llamar la atención sobre el estatus de los poetas árabes (especialmente Mahmoud Darwish, Samih al-Qasim y Tawfiq Zayyad) a las audiencias árabes más grandes. Rompió con un tabú torpe que miraba con sospecha a aquellos árabes palestinos que se quedaron viviendo bajo el gobierno del estado de ocupación israelí.

Al-Hadaf fue la bandera del FPLP, y gente de todo el mundo acudió allí para reunirse con Kanafani y también para unirse a la organización. La política de puertas abiertas de Kanafani era una debilidad y muchos agentes de inteligencia enemigos pudieron estudiarlo de cerca y seguirlo. En las semanas previas a su asesinato, los trabajadores de Al-Hadaf notaron que un número más que habitual de mujeres occidentales visitaban Al-Hadaf, siempre haciéndose pasar por periodistas.

Kanafani nunca se cansó de explicar la causa palestina a cualquiera que lo pidiera. Su inglés no era fluido, pero logró expresarse clara y firmemente. (En esta entrevista, por ejemplo, Kanafani es nítido y no concede un punto a un periodista hablando desde una perspectiva occidental dominante).

Algunos dogmáticos de línea dura se burlaban de Kanafani por pasar tiempo con los periodistas occidentales y él siempre respondía explicando que él no soportaba el estímulo o la represión de personas que no entendían su trabajo para la causa palestina. Explicaría cómo dejó un trabajo seguro en Al Anwar, que le pagaba 2.000 libras libanesas, para trabajar con el PFLP que le cancelaba 700 libras (Kanafani añadiría que Al Anwar también le pagó un mes de bonificación de salario, además de diversos beneficios).

Habash y Haddad admiraban a Kanafani. Haddad le consultó sobre la situación internacional antes de planear o ejecutar cualquier operación. Kanafani también compartiría con ambos hombres los últimos debates en Occidente sobre la causa palestina. Habash lo consideraba su mejor amigo y diría después de su muerte: “Perdí la mitad de mí”. Algunos dirían que Habash nunca fue el mismo después del asesinato de Kanafani. Cuando el FPLP celebró su Tercer Congreso Nacional en 1972, Habash asignó a Kanafani para escribir el informe político conocido como "Tareas de la Nueva Etapa".

Cálculo de Israel

Era evidente que los israelíes conocían el talento de Kanafani y sus servicios a la causa palestina, aunque nunca desempeñara ningún papel militar en el movimiento. Israel preferiría a personas como Mahmoud Abbas, Muhammad Dahlan, Yasser Abed Rabbo y Jibril Rajoub. Personas manejables y dañinas para la revolución palestina mientras Kanafani servía fielmente a la causa cada día de su vida.

Informes desclasificados de archivos estadounidenses muestran un gran interés en el caso de Ghassan Kanafani. Los estadounidenses y los israelíes estaban molestos por el papel mediático de Kanafani, y algunos documentos de los Estados Unidos hacían referencias específicas a las conferencias de prensa que sostenía. Semanas antes de su asesinato, Kanafani fue maltratado por matones en el oeste de Beirut. An-Nahar publicó la historia y se burló de la afirmación de Kanafani. Cuando Wadie Haddad oyó hablar de esto, estaba preocupado. Sus asociados dirían: pero si éste fuera el Mossad, lo habrían matado al instante. Haddad dijo en ese momento: “no necesariamente. No necesariamente”. El presentimiento de Haddad tenía razón.

No está claro qué tuvo que ver el incidente con el asesinato que ocurrió semanas después. Kanafani nunca tomó precauciones de seguridad. Tenía una rutina y se sabía adónde se dirigía: Al-Hadaf y  las diversas cafeterías frecuentadas por periodistas en ese momento. También pasaba los domingos con su familia. A sus enemigos les resultaba fácil rastrearlo, sobre todo porque vivía (de modo poco característico) en Beirut Oriental, un bastión de partidos libaneses de derecha y anti-palestinos.

Israel nunca ha tenido que justificar la muerte de un artista, poeta, calígrafo y periodista. Israel (y el movimiento sionista anterior a 1948) nunca se molestaron en explicar el patrón de matar, de atacar a los civiles árabes. La gente en Occidente informó del asesinato israelí: pero Kanafani era un miembro del politburó del PFLP en el momento de su muerte. La verdad - rara vez revelada - es que Kanafani fue miembro póstumo del politburó. Kanafani en su vida no tenía paciencia para la vida de un miembro de una organización que se consume con reuniones largas y aburridas.

No sería una exageración decir que el legado de Kanafani está disfrutando de un renacimiento cuando es descubierto por una nueva generación de árabes. Varios sitios web se le dedican, y sus libros se publican en varias ediciones (y pirateados en varias ediciones). ¿Quién creería que un hombre que sólo tenía 36 años cuando murió tendría una influencia tan duradera? Cuéntelo como otro error de cálculo sionista.

 

Sobre el autor: As'ad AbuKhalil es profesor de ciencias políticas en la Universidad Estatal de California, Stanislaus.

Fuente: The second life of Ghassan Kanafani

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: As'ad AbuKhalil, The Electronic Intifada / Traducción: Palestinalibre.org