2017 · 07 · 10 • Fuente: Rima Najjar, Counter Punch / Rebelión

Por qué Israel tiene una ley que da a la policía el poder de bloquear a los israelíes ciertos sitios de internet

A la nueva ley israelí que da poder a la policía para bloquear sitios web que supuestamente publican contenido "criminal" u "ofensivo", le sigue un bloqueo similar de varios sitios web en Palestina hecho desde hace 13 años por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, todo en nombre de la "ley y el orden", la "paz "y la "lucha contra el terrorismo".

A la nueva ley israelí que da poder a la policía para bloquear sitios web que supuestamente publican contenido "criminal" u "ofensivo", le sigue un bloqueo similar de varios sitios web en Palestina hecho desde hace 13 años por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, todo en nombre de la "ley y el orden", la "paz "y la "lucha contra el terrorismo".

La ecuación es simple y ha sido por mucho tiempo propagada por Israel a través de su aparato de hasbará: la resistencia armada palestina a la opresión de Israel es igual a terrorismo. La desinformación de hasbará contra Palestina y los palestinos en internet es un legítimo trabajo remunerado en Israel. Los medios palestinos que hablan de la lucha palestina por la liberación son formas ilegítimas (criminales) de expresión y activismo:

Desde antes de que comenzara la "guerra contra el terrorismo" en Occidente, el concepto mismo de terrorismo había sido reducido por los propagandistas israelíes a una espacio en la que la resistencia armada palestina por parte de individuos, de Hamás o de cualquier otro grupo palestino militante se consideraba automáticamente terrorismo. En un círculo vicioso la resistencia palestina no violenta, por otro lado, es apodada como "incitación al terrorismo". [Fuente: Las tácticas ilegítimas de Israel contra la resistencia armada palestina frente a preocupaciones legítimas por la seguridad mundial]

Israel está aprovechando un desarrollo político mundial relativo a la libertad de expresión que tiene por objeto combatir el terrorismo. Dando vuelta la tortilla en una táctica sionista típica de mostrarse a sí mismo como víctima, Israel está explotando este dilema global de cómo equilibrar la libertad de expresión en los espacios legítimos con la promoción del odio, especialmente del tipo que refleja la intolerancia y el populismo que puedan fomentar actos de violencia y "formación de células" terroristas.

Pero hay una gran diferencia entre los sitios web que educan sobre Israel, comparten hechos que exponen el régimen de apartheid de Israel en Palestina e influyen en las opiniones para defender los derechos y la liberación de los palestinos por un lado y sitios web que convocan al odio con el objetivo de incitar al terrorismo y la destrucción arbitraria del otro.

Al bloquear sitios web que exponen su ilegitimidad, el Gobierno israelí también continúa una larga tradición de lavado de cerebro de su propia población judía con el dogma y el mito sionista, al igual que se movilizó para "educar" a los judíos estadounidenses después de 1967 cuando los mitos sionistas se comenzaron a desentrañar "como resultado de los libros de historia palestinos publicados en inglés, como Nafez Nazzal y la obra de Ibrahim Abu-Lughod, así como un cada vez más visible movimiento de resistencia armado palestino". [Fuente: Sobre la educación sionista americana: Un extracto de "La política de enseñar Palestina a los estadounidenses']

Desde el fracaso de la llamada "solución" de dos estados (o Acuerdos de Oslo) al problema de la división del Mandato de Palestina en 1948 y la creación de un Estado judío en territorio de Palestina, ha habido un cambio significativo en cómo se percibe a Israel en todo el mundo, especialmente en relación con su pretensión de ser la única democracia en el mundo árabe.

Como explica Ilan Pappe en Ten Myths About Israel, Israel nunca fue una democracia antes ni después de 1967, cuando ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza y anexó Jerusalén Este:

Israel no es la única democracia en el Oriente Medio. De hecho, no es una democracia en absoluto ... El mito de que un Israel democrático se topó con problemas en 1967 pero seguía siendo una democracia es propagado incluso por algunos destacados estudiosos palestinos y propalestinos, pero no tiene fundamento histórico ... La crueldad sistemática no sólo muestra su rostro en sucesos importantes como las masacres. Las peores atrocidades también se pueden encontrar en la presencia diaria y mundana del régimen ... La prueba decisiva de cualquier democracia es el nivel de tolerancia que está dispuesta a extender a las minorías que viven en ella. En este sentido Israel está lejos de ser una verdadera democracia .... La política israelí de tierras no es democrática ... La ocupación no es democrática... Destruir las casas de los palestinos no es democrático ... Aplastar la resistencia palestina no es democracia ... El encarcelamiento de palestinos sin juicio no es democrático ... Lo que debemos cuestionar aquí, por lo tanto, no es sólo la afirmación de que Israel mantiene una ocupación evidente, sino también su pretensión de ser una democracia. Tal comportamiento con millones de personas bajo su Gobierno muestra la mentira de tal deshonestidad política. [Fuente: No, Israel no es una democracia]

Fundado por el colonialismo europeo y por judíos sionistas de Europa del Este, cuya visión política fue muy moldeada por la civilización occidental donde se originaron (incluyendo la práctica de la soberanía europea, la dominación y la subyugación sobre los pueblos no occidentales), Israel siempre se jactó de ser una democracia al estilo occidental.

Israel también quiso compararse favorablemente con el déficit democrático del mundo árabe, lo que implica directa e indirectamente que el obstáculo al cambio democrático en el mundo árabe no se encuentra en el marco histórico institucional de la región sino en la "cultura árabe". Es decir, el islam mismo. [Para una discusión de esta última hipótesis véase el artículo de Eric Chaney, Cambio democrático en el mundo árabe, pasado y presente].

El Mandato Palestino está hoy bajo soberanía israelí en su totalidad. Es cierto que la Autoridad Palestina tiene el control administrativo de Cisjordania y Hamás tiene un control similar en la sitiada Franja de Gaza desde 2006, cuando ganó las elecciones legislativas y luego se le impidió gobernar.

Pero este control está severamente limitado y depende de la continua cooperación de Mahmoud Abbas con las "necesidades de seguridad" de Israel, más allá de las necesidades mucho más urgentes del pueblo palestino para realizar sus derechos, especialmente la autodeterminación y la dignidad.

Desafortunadamente Estados Unidos y sus aliados en la política exterior frente a Israel, la Unión Europea y Gran Bretaña, han permitido desde hace tiempo la brutal política de Israel contra el pueblo palestino. Bajo los Acuerdos de Oslo (1993) y el Protocolo de París (1994), la ayuda a los territorios palestinos fue "militarizada" para complementar (no combatir) la gran ayuda militar estadounidense dada a Israel para asegurar su propio territorio en Palestina.

En otras palabras, la ayuda a los árabes palestinos ignoraba la realidad humana de un pueblo que lucha por sobrevivir desde hace 70 años. Primero su limpieza étnica y la prohibición de regresar a sus propias tierras y hogares y luego la ocupación, la anexión de Jerusalén Oriental y el asedio a la Franja de Gaza y la ininterrumpida y continua colonización judía destinada a completar su despojo.

Hoy en día más de 12 millones de personas viven en Israel, Cisjordania, Jerusalén y la Franja de Gaza, principalmente judíos y árabes palestinos, tanto cristianos como musulmanes. Según estimaciones de la Oficina de Estadística Central Palestina (PCBS) en 2014, más de seis millones de palestinos árabes viven actualmente en los territorios palestinos, incluyendo a Israel (en todo el mundo los palestinos suman aproximadamente 12,37 millones).

Cada una de estas personas, y no sólo los judíos, tiene derecho humanos totales "incluida la libertad religiosa, libertad de expresión y asociación, igualdad de oportunidades, independientemente de sus antepasados, sexo, orientación sexual, etc. y el debido proceso legal”. Esto incluye el acceso a la información en internet.

Rima Najjar es una palestina cuyo ascendiente paterno proviene de la aldea de Lifta forzosamente despoblada en las afueras occidentales de Jerusalén. Es activista, investigadora y profesora jubilada de literatura inglesa, Universidad de Al-Quds, Cisjordania ocupada.

Fuente: Why Israel has a Law That Gives Police the Power to Block Certain Websites From Israelis

Fuente: Rima Najjar, Counter Punch / Rebelión