2017 · 07 · 07 • Federación Palestina de Chile

Cómplices del apartheid: parlamentarios chilenos que votaron a favor de acuerdo comercial con Israel

A pesar de los llamados del BDS para que el Estado de Chile no tenga vínculos con un Estado criminal como lo es Israel, la Cámara de diputados aprobó hoy un acuerdo aduanero entre ambos países. Faltaría que se apruebe en el Senado para que esto se convierta en una realidad y nuestro país se convierta en un agente activo en la perpetuación de la violación de los derecho humanos del pueblo palestino.

El acuerdo fue aprobado con 49 votos a favor, 18 en contra y 13 abstenciones.

Los diputados cómplices del apartheid que votaron a favor de la vinculación con Israel fueron: Claudio Arriagada, Pedro Browne, Guillermo Ceroni, Sergio Espejo, Daniel Farcas, Rodrigo González, Miguel Ángel Alvarado, Tucapel Jiménez, Roberto León, Celso Morales, José Miguel Ortiz, Roberto Poblete, David Sandoval, Arturo Squella, Marisol Turres, Ignacio Urrutia, Matías Walker, Jaime Bellolio, Cristián Campos, Juan Antonio Coloma, Marcos Espinosa, Ramón Farías, Marcela Hernando, Enrique Jaramillo, Felipe Kast, Javier Macaya, Iván Norambuena, José Pérez, Yasna Provoste, Gabriel Silber, Víctor Torres, Jorge Ulloa, Osvaldo Urrutia, Bernardo Berder, Loreto Carvajal, Aldo Cornejo, Fidel Espinoza, Gonzalo Fuenzalida, María José Hoffmann, Carlos Jarpa, Luis Lemus, Patricio Melero, Marco Antonio Núñez, Jaime Pilowsky, Alberto Robles, Ernesto Silva, Renzo Trisotti, Chritsian Urízar y Germán Verdugo.

Mientras que los que votaron en contra del acuerdo comercial con el Estado de Israel fueron: Sergio Aguiló, Karol Cariola, Sergio Gahona, Clemira Pacheco, Marcela Sabat, Guillermo Teillier, Ovsaldo Andrade, Fuad Chahin, Hugo Gutiérrez, Leopoldo Pérez, René Saffirio, Camila Vallejo, Gabriel Bóric, Felipe de Musse, Giorgo Jackson, Jorge Sabag, Alejandra Sepúlveda, Patricio Vallespín.


¿Por qué Chile no debe tener un acuerdo con Israel?

Según estudios, el rubro de las importaciones chilenas desde Israel sobre las cuales se proyectan aumentos más importantes, son aeronaves (principalmente militares) y armas, entre otros productos de la industria militar testeados por el ejército israelí en el marco de violaciones masivas y sistemáticas de los Derechos Humanos de los palestinos.

Israel es el país que más resoluciones de la ONU ha violado, manteniendo durante ya 50 años una ocupación militar brutal sobre los Territorios Palestinos haciendo caso omiso a sus responsabilidades como Potencia Ocupante. Estos hechos, han sido condenados por la última resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, de fecha 23 de diciembre de 2016: "(...) Condenando todas las medidas que tienen por objeto alterar la composición demográfica, el carácter y el estatuto del Territorio Palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, incluyendo, entre otras cosas, la construcción y expansión de los asentamientos, el traslado de colonos israelíes, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y el desplazamiento de civiles palestinos, en violación del derecho internacional humanitario y las resoluciones pertinentes (...)".

Así, el Tratado que se pretende, va en contravía de la diplomacia chilena y aleja a Chile de estándares internacionales en temas de Derecho Internacional y económicos. Chile debilitaría asimismo su posición en la Corte Internacional de La Haya; sería contradictorio que mientras Chile pide reconocimiento al Derecho Internacional para el reclamo de Bolivia en La Haya, simultáneamente firmara acuerdos especiales con Israel, país ícono de la violación al Derecho Internacional y los Derechos Humanos.

En lo que respecta al Tratado mismo, se indica que "la autoridad requerida proporcionará a la autoridad requirente información relativa si las mercancías importadas y exportadas entre ambos territorios han cumplido con la legislación aplicable". Sobre esto, resulta menester dejar de manifiesto, que Israel es el único Estado en el mundo que no tiene definidas sus fronteras, ello a raíz de su política de colonización del Territorio Palestino Ocupado. Por tanto, resulta dable preguntarse, ¿sobre qué territorio se habla?, ¿se incluyen productos de empresas con domicilio en las colonias ilegales del Territorio Palestino Ocupado?, ¿quién determinará y hará un examen exhaustivo de esto?

Asimismo, se indica en el Tratado: "la autoridad requerida brindará a la autoridad requirente información concerniente al origen de las mercancías". Nuevamente surge la interrogante ¿se incluyen productos de empresas con domicilio en las colonias ilegales del Territorio Palestino Ocupado? Nuestra legislación en vigencia, exige indicación obligatoria del origen del producto de que se trate, sea "país de origen" o "lugar de procedencia", en cuyo caso la indicación debe ser correcta y no engañosa para el consumidor, ¿quién determinará y hará un examen exhaustivo de esto?

Chile, al igual que otros 137 países, han reconocido al Estado de Palestina de acuerdo con las resoluciones internacionales que reafirman que la frontera anterior al 4 de Junio de 1967, es la única frontera internacionalmente reconocida con Israel. Chile, de acuerdo con el Derecho Internacional, no reconoce la soberanía de Israel sobre los Territorios Ocupados por Israel desde el 5 de junio de 1967, a saber, los Altos del Golán, la Franja de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, y no considera que sean parte de territorio de Israel. Comprar productos de las colonias, vendidos al mercado chileno como israelíes, sería no solo contradecir la política de Chile respecto al Derecho Internacional, sino que comprendería además cohonestar la ocupación.

De acuerdo a estudios, gran parte de las empresas exportadoras israelíes, tienen sus sedes en Territorios Ocupados ilegalmente por Israel desde 1967, entre otras que no lo han reconocido públicamente. Participar tanto directa como indirectamente en intercambios comerciales con empresas que se benefician económicamente de la ocupación de Palestina es una violación de las obligaciones de Chile como una Alta Parte Contratante de la IV Convención de Ginebra y del Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional.

Por lo tanto, si Chile firma este acuerdo aduanero con Israel, se transformaría en un agente activo en la normalización de un Estado que no es normal, porque día a día comete crímenes y viola los derechos fundamentales de un pueblo que lleva siendo oprimido durante siete décadas. La democracia chilena no debe ser cómplice de un muro de anexión, de más de 50 leyes racistas y de todas las masacres que se han perpetrado impunemente por Israel.

Justamente lo que promueve la campaña BDS es la no relación institucional con el gobierno israelí y con aparatos que reproduzcan el régimen de ocupación ilegal y apartheid hacia el pueblo palestino. Mientras que Israel no cumpla el derecho internacional, ni acate las condenas de Naciones Unidas y otras instancias de la comunidad internacional ¿Por qué vamos a relacionarnos con un Estado criminal?

Fuente: Federación Palestina de Chile

Federación Palestina de Chile