2017 · 07 · 05 • Fuente: Alejandro Díaz-Agero, ABC.es

Embajador palestino en España: 'Pagamos cuatro veces más por el agua que un israelí'

Musa Amer Odeh denuncia en los Cursos de Verano de la Complutense las condiciones de vida en Cisjordania y Gaza

Musa Amer Odeh, en el centro, durante su intervención el los cursos de verano de la Universidad Complutense en El Escorial - Nacho Calonge

El embajador de Palestina en España, Musa Amer Odeh (Dura, Hebrón, 1947), porta bajo la camisa dos símbolos, con los que pide a Dios una solución para el conflicto de Oriente Próximo: un crucifijo y el mapa de su país. El lunes estuvo en San Lorenzo del Escorial exponiendo su visión en los cursos de la Universidad Complutense. «La sociedad palestina está lista para perdonar, dejar el odio atrás y olvidar, pero Israel debe cambiar sus políticas y dejar de humillar a nuestra gente», dice.

¿Hay solución posible en el corto plazo para el conflicto palestino-israelí?

La solución es que la comunidad internacional asuma sus responsabilidades para que Israel ponga fin a esta política de asentamiento, presionando a su gobierno. Hay que respetar las resoluciones de las Naciones Unidas y la Declaración de Derechos Humanos, también cuando se aplica al pueblo palestino. Se necesita la misma presión que se puso en Sudáfrica en el pasado, cuando se echó abajo el apartheid. Nosotros no tenemos poder militar que usar contra ellos. Israel ocupa todo nuetro territorio y ocupa nuestras tierras. Nos sorprende que se hagan actos benéficos a favor de Israel, cuando son los primeros que violan los derechos más básicos del ser humano. Por ejemplo, fue miembro del comité anticolonialista de las Naciones Unidas, cuando es el único país en el mundo que todavía tiene colonias. Nosotros nos dirigimos a nuestros amigos europeos y les decimos: ¿por qué estáis premiando a Israel?

¿Cuál considera que puede ser la motivación para que la comunidad internacional no intervenga?

Eso deberíamos preguntárselo a ellos. Lo que yo veo es que no cumplen con su deber. Nosotros usamos la resistencia pacífica contra la ocupación, y no hay motivo para que la comunidad internacional no intervenga. Estamos usando la paz, aunque tenemos todo el derecho a rebelarnos contra esta ocupación, como se hizo en Europa contra el nazismo, o en España contra Napoleón. Todos los pueblos del mundo han resistido a la ocupación extranjera de sus tierras. Nosotros aún nos preguntamos por qué no tenemos derecho a resistirnos a esta.

¿Cuáles son las consecuencias más directas sobre el pueblo palestino?

Es muy difícil que un ciudadano europeo imagine, en el siglo XXI, el sufrimiento de un palestino durante su vida. En las tierras palestinas ocupadas hay carreteras que los israelíes impiden usar a nuestros compatriotas. Controlan nuestro agua: más del 84 por ciento de la misma está bajo su control, sabiendo que el 16 restante no cubre la necesidad de la gente. La consecuencia es que tengamos que pagar el 400 por ciento más en la factura del agua de lo que paga un israelí, cuando ellos consumen siete veces más que nosotros. Hay 300 controles militares «check point» en Cisjordania. Confiscan nuestras tierras, arrancan hasta los olivos que tenemos, casi un millón. Además controlan todo el espacio aéreo y marítimo, lo cual no nos permite tener una economía independiente. Israel ha dividido Cisjordania en tres áreas: A, B y C. La A y la B son el 38 por ciento del territorios cisjordano, y la C, que ocupa el 62, está bajo pleno derecho israelí, por lo que no tenemos ninguna posibilidad de tomar la más mínima iniciativa ahí. Sus leyes varían en función de si se aplican sobre un palestino o un israelí. Han construído un muro racista no en la frontera, sino en medio de nuestro territorio, que impide a niños ir a la escuela o a enfermos acudir al hospital. Y cuando sospechan de alguien, lo matan. También falsifican la realidad, tirando el cuchillo junto a cadáveres calientes de los que dicen que intentaron matar a algún soldado. No buscamos, guerra, sangre, fuego, ni tortura. Solo vida normal, justicia, paz, amor.

¿Cómo ha vivido el avance del conflicto desde 1948, cuando Palestina tenía una porción de territorio bajo su dominio muy superior a la actual, hasta la actualidad?

Cuando Israel se declaró como Estado masacrando a nuestro pueblo, casi la mitad de los palestinos vivieron como refugiados dentro y fuera del territorio palestino. Desde entonces, es la historia más larga de cualquier refugiado del mundo. Muchas resoluciones de las Naciones Unidas nos han dado el derecho de retorno a nuetros bienes y nuestras casas, y lamentablemente Israel impide ejercerlo. A pesar de que el reconocimiento de la ONU a Israel como Estado estaba supeditado a esto. Israel nunca ha respetado ni una sola resolución de las Naciones Unidas, ni si quiera la 181, que divide el territorio entre Israel y Palestina, ocupando más suelo del que les correspondía. Hoy solo queda un 22 por ciento fuera de su poder: Cisjordania, Gaza y Jerusalén oriental. Además, hay una iniciativa de paz árabe del 2002 que manifiesta claramente que si Israel se retira de los territorios que ocupa desde 1967, estos Estados árabes están dispuestos a normalizar sus relaciones con Israel. Incluso los países de la cumbre islámica. El mundo entero ha dado la bienvenida a esta iniciativa, menos ellos. Antes de firmar los acuerdos de Oslo había 150.000 colonos; ahora hay más de 600.000.

Fuente: Alejandro Díaz-Agero, ABC.es