2017 · 04 · 17 • Fuente: Juan Dufflar Amel, Trabajadores de Cuba

Día del Prisionero Palestino: Nuevo llamado a la Intifada de las prisiones

La represión brutal y la crueldad del Estado de Israel se ensaña en los cerca de siete mil presos políticos palestinos, hombres, mujeres, adolescentes y niños, hacinados en las cárceles sionistas sin juicio ni causas justificadas y sometidos a indignantes torturas físicas, sicológicas y sin comunicación con el exterior.

Bajo el arbitrario engendro denominado “detenidos administrativos” u otras argucias del lenguaje técnico que les permite violar las leyes y convenios internacionales que protegen los derechos humanos, los ciudadanos y dirigentes palestinos son apresados sin causa evidente. Durante años aguardan por un juicio justo y son privados de recibir alimentos o visitas de sus familiares, lo que también se convierte en un método de intimidación para  doblegar la rebeldía, la resistencia popular y garantizar el control en los territorios ocupados.

Fuentes palestinas señalan que más de mil 800 del total de estos presos políticos padecen de enfermedades pero no reciben la atención médica adecuada. La salud un centenar de ellos se encuentra en estado grave, y la mitad son mujeres.

Otros 500 reclusos han sido condenados a una o más cadenas perpetuas. Igual número se encuentra bajo el régimen de detención administrativa, y 300 menores de 18 años llevan varios encarcelados. En prisión se hallan además  13 diputados del Consejo Consultivo Palestino. Todos ellos constituyen un ejemplo de flagrante violación del 33 Artículo de la IV Convención de Ginebra, que prohíbe el castigo colectivo y estipula el debido trato humano a los prisioneros de guerra.

Tras la Guerra de los Seis Días, en junio de l967, y hasta el presente, más de 700 mil palestinos, casi el 20 % de la población ─ en su mayoría jóvenes, mujeres y hasta menores de edad ─ han sido detenidos y confinados a las cárceles del Estado sionista.

En rechazo al tratamiento del que son víctimas y en reclamo a sus elementales derechos humanos, los palestinos en cautiverio realizan continuas protestas y huelgas de hambre en los tenebrosos calabozos israelíes. Entre estas acciones destacan las llamadas “batallas de los estómagos vacíos” o “Intifada de las prisiones”.

Estas heroicas manifestaciones se han extendido a toda la población palestina en los territorios ocupados y a los países que les han brindado refugio. Es por ello que cada 17 de abril, en cumplimiento de lo aprobado en 1974 por el Consejo Nacional Palestino, salen a las calles a solidarizarse con sus hermanos cautivos.

Este año, la fecha tendrá además la peculiaridad de que los presos políticos palestinos iniciarán  una huelga de hambre masiva por tiempo indeterminado, arriesgando sus vidas y desafiando la criminal represión de sus brutales carceleros y de los cuerpos de seguridad israelíes, que se aplican, además, contra las airadas manifestaciones de protesta de la población,.en reclamo de su liberación.

A las combativas jornadas por la excarcelación de los cautivos, se unen las demandas por el cese ilegal de los asentamientos de colonos israelíes en territorios palestinos, el derrumbe del ignominioso muro de separación,  el irrenunciable derecho a un Estado independiente, con Jerusalén Este como capital, y el retorno a la patria de sus millones de refugiados.

Estas acciones son la reafirmación de la lucha de ese pueblo contra el ocupante israelí, que por cerca de 70 años de usurpación y guerras de rapiña, ha anegado su suelo, con ríos de sangre, destrucción y muerte. Serán una prueba más de la inquebrantable determinación de los palestinos de defender su libertad, soberanía y el derecho a vivir en sus legítimas e históricas tierras.

Fuente: Juan Dufflar Amel, Trabajadores de Cuba