2017 · 04 · 04 • Fuente: Yoav Haifawi, 972mag / Rebelión

La poesía política como delito: El juicio surrealista de Dareen Tatour

La detención de una persona por publicar un poema político es insólita. Tener que demostrar en el juicio que la policía tradujo mal un poema es poco menos que surrealista.

Dareen Tatour en la Corte de Magistrados de Nazaret . (Oren Ziv / Activestills.org)

Ha pasado casi un año y medio desde que la poetisa palestina Dareen Tatour fue detenida en su casa por escribir un poema. Pasó tres meses en varias prisiones y medio año bajo arresto domiciliario en la ciudad de Kiryat Ono, cerca de Tel Aviv. A pesar de que pudo volver a su pueblo natal de Reineh, cerca de Nazaret, permanece bajo arresto domiciliario hasta el final del juicio.

Tatour, de 34 años, fue detenida por la policía israelí el 11 de octubre de 2015 a causa de un poema que había publicado en Facebook, junto a una serie de manifestaciones que publicó en el mismo medio, coincidiendo con la reciente ola de violencia de 2015-2016. Fue acusada de incitación a la violencia e identificación con una organización terrorista, todo a causa de su poema.

La cláusula principal de su acusación se basó en un poema que supuestamente había publicado en YouTube bajo el título: Qawem ya Sha'abi, qawemhum (Resiste pueblo mío, resístelos). Otra cláusula principal en la acusación se refiere a un artículo de prensa, citado en la página de Tatour en Facebook, según el cual “El movimiento Yihad Islámica llama a continuar la Intifada en toda la Ribera Occidental...” El mismo artículo llama a una “intifada integral”.

La fiscalía concluyó sus argumentos en septiembre del año pasado, la mayoría de los cuales fueron diseñados para demostrar que la cuenta de Facebook de Tatour le pertenecía realmente y que fue ella la que publicó el poema y las dos opiniones en Facebook.

En noviembre Tatour testificó y admitió que había escrito los artículos. Explicó que estaba protestando por la ocupación, denunciando los crímenes cometidos contra los palestinos por el ejército israelí y los colonos, añadiendo que la traducción de la policía había distorsionado sus textos. Tatour quedó exhausta por los más de tres largos días sometida al interrogatorio por la fiscal Alina Hardak, quien trató de presionarla para que admitiera su “apoyo al terrorismo”. En vano.

¿Hay que detener a los poetas?

El domingo 19 de marzo los abogados de Tatour, Gaby Lasky y Nery Ramati, trajeron dos peritos para que declarasen ante el juez Adi Bambiliya-Einstein en la Corte de Magistrados de Nazaret.

El primer testigo fue el profesor Nissim Calderon, un experto en literatura hebrea. En su dictamen pericial escrito Calderón afirmó que existen normas especiales relativas a la expresión de los poetas, que describen una larga tradición de poetas que utilizan palabras duras para oponerse a la opresión o la injusticia y que, a veces, van tan lejos como para llamar claramente a acciones violentas. Los poetas, dijo Calderón, no fueron procesados ni siquiera por regímenes opresivos como el zar de Rusia o el Mandato británico en Palestina.

Dareen Tatour (izquierda) y el profesor Calderón (centro) hablan en la Corte de Magistrados de Nazaret, 19 de marzo de 2017. (Yoav Haifawi)

Para probar su argumento Calderón eligió tres de los más destacados poetas hebreos, llevando ejemplos específicos de sus textos subversivos. Citó a Hayim Nachman Bialik, uno de los pioneros de la moderna poesía hebrea que escribió las líneas: “Con crueldad furiosa / Vamos a beber su sangre sin piedad”. Calderón también citó al poeta Shaul Tchernichovsky, que escribió: “Dame mi espada, no volverá a su vaina / ¿qué provoca mis labios? Quiero batallas“. A pesar de estos reclamos claros de violencia de destacados poetas judíos, la antisemita policía secreta del zar se abstuvo de detener los o procesarlos.

El tercer ejemplo que Calderon citó en extenso era del poeta sionista de derecha Uri Tsvi Greenberg, quien incitaba abiertamente a la violencia y fue miembro de Brit HaBirionim (La Alianza de Matones), una organización sionista que resistió violentamente a la ocupación británica. Nunca fue castigado por sus poemas.

Cuando la fiscal argumentó que Greenberg no fue detenido por su poesía porque el Mandato británico no procesó incitadores, Calderón respondió que su tío fue exiliado de Palestina por el apoyo a la inmigración judía ilegal. Cuando la fiscal sugirió que los poetas no necesariamente deben ser inmunes a la acción legal durante los momentos de tensión, Calderón dijo que los británicos no procesaron a Greenberg, incluso cuando llamó a la resistencia a su Gobierno.

¿Qué quiso decir la poetisa?

Tanto el fiscal como el juez entendieron que tienen un problema con la traducción de la policía del poema de Tatour. El oficial que lo tradujo no tenía ninguna experiencia específica en traducciones. Cuando al oficial traductor se le preguntó con anterioridad durante su testimonio por qué fue elegido para traducir el poema respondió que estudió literatura árabe en la escuela secundaria y tiene amor por la lengua.

Durante el testimonio de Tatour la fiscal quiso que ella misma proporcionara su propia traducción al hebreo del poema. Ella se negó, añadiendo que no sabe el suficiente hebreo como para traducir la poesía. La fiscal quiso entonces que se leyera el poema en árabe para que el traductor de la corte lo tradujese y así las palabras le serían atribuidas e incluidas en el protocolo. Ella lo rechazó.

Yoni Mendel en el juicio de Dareen Tatour, Corte de Magistrados de Nazaret, 19 de marzo de 2017. (Yoav Haifawi) 

Tal vez la acusación sintió un poco de alivio cuando la defensa trajo su propia traducción del poema al hebreo, realizado por el doctor Yoni Mendel, un traductor literario experimentado y experto en lengua árabe. Su traducción fue significativamente diferente de la que apareció en la acusación. Mendel también proporcionó testimonio experto, afirmando que la traducción de la policía había distorsionado el texto deliberada y sistemáticamente para que pareciera extremista y violento.

La contradicción más flagrante entre las dos traducciones se encontraba en las siguientes líneas: “No temas a las lenguas del tanque Merkava \ La verdad en tu corazón es más fuerte \ Mientras seas rebelde en una tierra \ que ha vivido atravesada de redadas, pero aún no está exhausta”. Los dos últimos versos fueron traducidos por la policía como “mientras que resistes en una tierra \ Viva la Gazawat y no hemos de cansarnos”.

El oficial de policía omitió la palabra “Gazawat”, probablemente porque no podía encontrar la traducción correcta al hebreo. En su testimonio Mendel explicó que la palabra fue utilizada por las tribus árabes en el momento de la Jahiliyya (lo que los musulmanes llaman el período anterior a la fundación del islam) para describir los ataques a las tribus con fines de robo o para esclavizar a las mujeres. El texto de Tatour usa claramente estas líneas para referirse a los ataques a los que los palestinos están sometidos. La traducción de la policía, de alguna manera, había logrado transformar a la víctima en el agresor.

¿Quiénes son los mártires?

En un nivel más profundo, gran parte del énfasis en la traducción, y una gran parte del interrogatorio, se centró en la frase: “Siga la cadena de los mártires”. La palabra árabe para mártires, “shuhadaa,” no fue traducida al hebreo por el traductor de la policía, sino que más bien la ajustó gramaticalmente al hebreo y se convirtió en “shahidim”, una transliteración israelí que para la mayoría de los israelíes evoca la imagen de palestinos asesinados mientras llevan a cabo ataques contra israelíes. Mendel explicó y demostró que cuando se transliteran términos árabes en lugar de traducirse se neutraliza su significado original y la empatía humana básica que subyace en ellos. Divorciadas de su contexto original las palabras árabes como shahid o intifada adquieren un nuevo significado amenazante para el hebreo.

Mendel pasó a explicar que para el público árabe palestino la palabra shuhadaa se refiere a todas las víctimas de la ocupación, la mayoría de las cuales no estaban involucradas activamente en la resistencia. En el contexto específico del poema de Tatour Mendel apoya esta interpretación con el hecho de que el poema de Tatour se refirió a tres mártires específicos: Muhammad Abu Khdeir, de 16 años, que fue secuestrado y quemado vivo por los judíos de Israel; Ali Dawabsheh, un bebé palestino que fue quemado vivo con el resto de su familia en su hogar en Cisjordania y Hadeel Al-Hashlamon, quien fue asesinado a tiros por el ejército en un retén en Hebrón.

El fiscal trató de demostrar que Tartour no se refería a los palestinos asesinados, ya que nadie quiere ser asesinado. Mendel explicó que el llamado a “seguir los mártires” no significa un deseo de morir, sino que se refiere a un concepto más general de adherirse a la herencia palestina. Esto incluye abrazar a las familias de las víctimas, no renunciar nunca a la lucha y negarse a aceptar soluciones que niegan los derechos nacionales y humanos de los palestinos.

Tatour se ha convertido en un símbolo de la persecución de Israel a los palestinos por expresarse políticamente, sobre todo en las redes sociales. Muchos poetas, escritores, intelectuales y activistas, tanto en el país como en el extranjero, han expresado su solidaridad con ella pidiendo su liberación inmediata.

El hecho de que destacados intelectuales como Calderón y Mendel se ofrecieran para dar testimonio durante un interrogatorio agotador (Mendel estuvo en el estrado cinco horas) es un buen ejemplo de lo mucho que este peculiar juicio repercutió en gran parte del público liberal. Incluso los defensores de la libertad de expresión y las artes han comenzado a recoger dinero para ayudar a sufragar los gastos legales de Tatour.

Los últimos testigos en el caso de Tatour serán llamados a declarar el 28 de marzo, que será probablemente la última audiencia antes del veredicto que se dictará en unos meses. Tatour se enfrenta hasta a ocho años de prisión y una apelación de una o ambas partes es probable en este hecho de alto perfil. Mientras tanto Tatour permanece bajo arresto domiciliario y puede permanecer detenida durante un total de dos años hasta que el tribunal llegue a una decisión sobre el significado de su poema.

Sobre el autor:  Yoav Haifawi está cubriendo el juicio de Dareen Tatour en su blog Free Haifa.

Fuente: Political poetry as a crime: Inside the surreal trial of Dareen Tatour

Fuente: Yoav Haifawi, 972mag / Rebelión