2017 · 01 · 23 • Fuente: Nisrin Selmi, Al Mayadeen TV

Video: Naplusa, mi ciudad

En mi ciudad de Naplusa, nos detenemos ante los históricos palacios que quedaron como testimonio de la historia de las familias feudales que gobernaron la ciudad durante el período de dominio otomano; entre esos palacios destaca el palacio de Abdel Hadi que albergó algún día a los más acaudalados de la ciudad.

El palacio de Abdel Hadi es uno de tres palacios considerados los más grandes, no sólo en Naplusa, sino también de toda Palestina; incluye en su interior dos patios con coloridos jardines, el primero destinado al uso de los visitantes conocido como Bislamlek y el otro para los residentes del palacio conocido como el Hurmelk; fue habitado por doce familias y se construyó sobre miles de acres de terreno en el Monte Guerizín.

El palacio fue declarado propiedad del Waqf por decisión de su dueño por temor a que fuese vendido, sus piedras son hasta el día de hoy testimonio de la riqueza y prestigio de quienes lo habitaron; posee habitaciones de piedra forrada en mármol, cuya área supera los sesenta metros cuadrados cada una, además de fuentes que suministran agua a través de canales privados y contrario al común de la gente los habitantes del palacio tenían su baño turco privado.

El palacio fue restaurado en varias ocasiones, sobre todo después del terremoto de 1927, posteriormente las fuerzas ocupantes volaron uno de sus patios cuando irrumpieron en Naplusa en busca de los combatientes, quienes encontraron en el mismo un refugio gracias a sus numerosos áticos y  establos. 

Fuente: Nisrin Selmi, Al Mayadeen TV