2016 · 11 · 14 • Fuente: BDS - España

Comunicado de BDS España: La calle de Shimon Peres

Otra vez más, Israel, intenta colarse en nuestra cultura; en esta ocasión mediante el nombramiento de una calle del Distrito de Latina de Madrid con el nombre de Shimon Peres.

Imagen: Carlos Latuff

A cualquiera le sorprendería que se propusiera nombrar una calle de nuestra localidad con el nombre de Sadam Husein, Margaret Thatcher, Joseph Stalin o Angela Merkel, por poner del uno y del otro lado. Esto no significa que no pudiéramos estar de acuerdo con algunos de estos nombres, incluso más de una persona se compraría un apartamento en el barrio, pero sabríamos que llegar a un consenso entre el vecindario, sería algo difícil y, en caso de aprobarse, generaría un gran revuelo en la barriada.

¿Por qué el caso de Shimon Peres es distinto?

Otra vez más, Israel, intenta colarse en nuestra cultura; en esta ocasión mediante el nombramiento de una calle del Distrito de Latina de Madrid con el nombre de Shimon Peres.

El Estado israelí pretende entrar en la sociedad, espacios, ocio y todo aquello que esté a su alcance, con la intención de perpetuar una situación que se antoja paradójica. Por un lado, vende una imagen de país democrático y occidentalizado; por el otro practica un salvajismo propio del pasado más olvidado de la Europa (o la antigua España) colonial.

Con Shimon Peres ocurre igual. La opinión de masas ya obtuvo su veredicto enlatado el día de su muerte. No fueron pocos los medios que le dedicaron artículos y editoriales ensalzando su labor como pacificador. El lobby israelí ya se encargó de convertirle en referente de la paz mundial cuando le otorgaron el Nobel en 1994.

Sin embargo, Shimon Peres hizo mucho por desmerecer a sus aduladores en cada una de sus etapas de poder: director general del Ministerio de Defensa de Israel, ministro de Defensa, ministro de Desarrollo de Galilea y del Néguev, primer ministro y presidente del estado sionista. Toda su vida política estuvo enmarcada en la destrucción del pueblo palestino, nada que ver con la búsqueda de la paz y la reconciliación entre sociedades palestina e israelí que podíamos leer en los principales medios de comunicación.

Tras la Guerra de 1967, como ministro de los territorios ocupados, encauzó la campaña de colonización de Cisjordania y Gaza. Esta política desencadenó en su hecho más destacado, la firma, junto a Arafat y Rabín, de los acuerdos de Oslo de 1993, lo cual proporcionó un paraguas internacional a Israel para legalizar el apartheid y la división de la población palestina.

Después de recibir el premio Nobel, siguió propulsando colonias, el muro, las leyes coloniales, el castigo colectivo y los bombardeos de Gaza. No fue un hombre de paz y sí un sionista que pretendía dar una imagen de negociador, pero sus hechos han sido ser aliado de Ariel Sharon y de cualquier máximo representante del supremacía israelí sobre los palestinos.

El pasado 10 de noviembre se rechazó, en un pleno del distrito de Latina, poner el nombre de Shimon Peres a una calle de Madrid. Así, se le vuelve a decir a Israel que la senda para una paz entre las sociedades palestinas e israelíes, pasa por que: ponga fin a la ocupación de Cisjordania, Gaza, los Altos del Golán sirio y la Península del Sinaí egipcio; derribe el muro de anexión y separación; dote de igualdad de derechos y libertades a las poblaciones palestinas e israelíes y cumpla los derechos humanos, las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho al retorno de la población refugiada.

BDS Madrid

Artículo de referencia: Shimon Peres from the perspective of his victims

Fuente: BDS - España