2016 · 04 · 09 • Fuente: El Huffington Post

Así vive su amor una pareja palestina separada por el muro impuesto por Israel - VÍDEO

Emotiva historia de amor en los tiempos del Apartheid, la ocupación y la opresión militar israelí.

La suya es una historia dolorosamente común, pero este vídeo de ZoomIn la ha puesto en los titulares de la semana. Es el drama diario de Reem y Ahmed, dos jóvenes palestinos que pretenden casarse este verano y que hoy viven un noviazgo desesperado, cada uno a un lado del muro que Israel construye para aislar Cisjordania y que se considera ilegal por la Corte Internacional de Justicia.

Reem es palestina de Jerusalén Este, donde su pueblo ansía tener un día la capital de su estado, mientras que Ahmed es de Ramala, la actual capital administrativa palestina, en la Cisjordania ocupada. Ella tiene un carnet azul que expide Israel y que le permite cruzar a Cisjordania sin restricciones, más allá de los controles habituales y los eternos checkpoints. Sin embargo, él no puede cruzar a Jerusalén, lo tiene vetado, como la inmensa mayoría de los cisjordanos, salvo que logren un permiso excepcional de Israel para recibir tratamiento médico o por cuestiones educativas.

Ambos son periodistas y se conocieron en Ramala, hasta donde ella acudió para trabajar con sus compañeros de corresponsalía. Ahora Reem cruza cada vez que puede, pero la mayor parte del tiempo tiene que ver a su prometido por Skype, como si se encontrase en la otra punta del mundo, y no a 14 kilómetros, muro adentro.

Cuando se casen, vivirán en Ramala, ya que él no puede cruzar, pero eso supondrá que la joven perderá su ciudadanía en Jerusalén, que le da una libertad que no conocen otros palestinos de Cisjordania y, menos aún, de Gaza, donde el bloqueo es total. Una vez que dejas de vivir en Jerusalén Oriental, te quitan el derecho de ser una de sus ciudadanas, aunque tu familia se arraigue en la ciudad triplemente santa por generaciones, como es su caso.

Una historia de amores que saltan el muro, pero arrastrando todos los sinsabores de la ocupación.

Ver el VIDEO

Fuente: El Huffington Post