2015 · 12 · 21 • Fuente: Racha Abú Yalal, Al Monitor / Traducción: Javier Villate en el Blog Disenso

Mustafá Barguti: ‘Seguiremos boicoteando a Israel’

Mustafá Barguti, secretario general de Iniciativa Nacional Palestina (INP), habló con Al-Monitor sobre los esfuerzos locales e internacionales del partido para poner fin a la ocupación y a los asentamientos a través del boicot a Israel.

El ex candidato presidencial palestino y secretario general de Iniciativa Nacional Palestina, Mustafá Barguti, sostiene a una niña durante una manifestación en Hebrón el 14 de enero de 2005. (Foto: REUTERS / Nayef Hachlamun)

Desde su creación en 2002, la Iniciativa Nacional Palestina ha jugado un papel local e internacional importante en el fortalecimiento de la resistencia popular contra la ocupación israelí por medio del boicot a los productos israelíes en los mercados europeos y mundiales.

Mustafá Barguti, secretario general de Iniciativa Nacional Palestina (INP), habló con Al-Monitor sobre los esfuerzos locales e internacionales del partido para poner fin a la ocupación y a los asentamientos a través del boicot a Israel.

La INP ha favorecido la solidaridad global con la causa palestina estableciendo relaciones diplomáticas con países de Europa y del resto del mundo a niveles de organizaciones populares y organismos oficiales. Fue un signatario fundamental del acuerdo de reconciliación alcanzado entre Fatah y Hamas en abril de 2014, en un intento de poner fin a la división palestina, que ha persistido desde que Hamas se hizo con el control militar de Gaza en junio de 2007.

Al-Monitor habló con el secretario general de INP y miembro del Consejo Legislativo Palestino, Mustafá Barguti, sobre las funciones, los objetivos y los logros de INP, así como sobre sus esfuerzos globales para promover el boicot a Israel. También hablaron de la posición de INP sobre el actual levantamiento palestino y la resistencia armada.

Barguti compartió su opinión sobre la actual situación de Palestina a la luz de las dificultades en la aplicación del acuerdo de reconciliación y, también, ofreció su valoración del papel político y legal internacional que INP está jugando en la lucha por la resolución del conflicto palestino-israelí.

Estos y otros temas fueron discutidos en una entrevista telefónica de la que ofrecemos una transcripción.

Al-Monitor: Para empezar, díganos por favor qué es INP, cuándo se creó y cuáles son sus métodos políticos y sus objetivos.

Barguti: La INP fue creada en 2002 como un movimiento sociopolítico con tres objetivos generales: primero, liberar al pueblo palestino, acabar con la ocupación, establecer un estado palestino con Jerusalén como su capital y repatriar a los refugiados palestinos expulsados de sus tierras en 1948. Segundo, promover la democracia y desarrollar un sistema democrático real, que garantice la participación popular, unas elecciones libres, la separación de poderes, la independencia del poder judicial y el derecho del pueblo palestino a elegir a sus líderes de forma libre y democrática, mientras se respeta la libertad de expresión de opiniones políticas, la autoorganización popular y el fortalecimiento de la sociedad civil. Y en tercer lugar, lograr la justicia social mediante la defensa de los derechos de las mujeres y de los sectores marginados de la sociedad, así como combatir la pobreza, crear oportunidades de empleo para los desempleados y salvaguardar los derechos de las personas con necesidades especiales y discapacidades.

Respecto a su enfoque político, INP cree en la necesidad de adoptar un enfoque nacional alternativo a las negociaciones de paz con Israel, que han fracasado miserablemente. También rechaza los Acuerdos de Oslo, pues ni puso fin a los asentamientos ni contribuyó a alcanzar una solución real y definitiva.

Además, INP está centrado en cambiar las relaciones de poder a través de cuatro elementos fundamentales: la resistencia popular, el movimiento de boicot y la imposición de sanciones a la ocupación israelí, el apoyo social y económico a la gente sobre el terreno y el logro de la unidad nacional y la lucha por establecer una dirección palestina unificada que supere las actuales divisiones.

Al-Monitor: ¿Qué ha hecho INP en la escena internacional en general, y en la europea en particular? ¿Cuáles han sido sus principales logros en ese sentido?

Barguti: INP ha jugado un importante papel internacional en apoyo a la causa palestina. Se ha caracterizado por sus fuertes vínculos a nivel popular, parlamentario y gubernamental tanto en Europa como en el resto del mundo. Estas relaciones tienen como finalidad la movilización de la opinión pública internacional en favor de la causa palestina, expandiendo el movimiento de boicot e imponiendo sanciones a la ocupación israelí a todos los niveles. Estas actividades no se confinan a Europa, sino que incluye al mundo entero, a países como Rusia, India, Sudáfrica y los latinoamericanos.

En este contexto, INP ha conseguido tres objetivos. En primer lugar, se ha incrementado el número de países que reconocen al estado palestino, como Argentina. En segundo lugar, se ha expandido enormemente el boicot a Israel y se han impuesto sanciones económicas al estado judío en todos los niveles. Y en tercer lugar, han aumentado la participación popular en manifestaciones locales e internacionales contra la ocupación israelí. En este sentido, vamos a seguir esforzándonos para conseguir nuevos logros.

Al-Monitor: ¿Cuál es su opinión sobre la actual intifada palestina? ¿Cree que conseguirá sus objetivos y cuánto tiempo durará?

Barguti: Creemos que se trata de un verdadero levantamiento popular y no una mera expresión de descontento popular, como dicen algunos. Es una intifada que se desarrolló como consecuencia de la pérdida de confianza de los palestinos en las negociaciones con Israel, que no han servido para nada, salvo para dar cobertura a la expansión de los asentamientos a lo largo de los 23 últimos años. Este levantamiento se debe al fracaso de los Acuerdos de Oslo y a que los jóvenes palestinos se han dado cuenta de que sus perspectivas futuras son limitadas. Así pues, nosotros apoyamos la intifada y llamamos a su desarrollo, continuidad y expansión, manteniendo su carácter popular. Además, hay que apoyar a la gente que está sufriendo constantemente la violencia israelí, los asesinatos, las detenciones y la destrucción de viviendas. Todo esto requiere un cambio en la política oficial palestina y la puesta en marcha de las decisiones adoptadas por el Consejo Central Palestino en marzo de 2015. Un punto clave de estas decisiones es la terminación de la coordinación de seguridad con Israel.

Para que este levantamiento tenga éxito, tenemos que formar rápidamente una dirección nacional unificada y definir con precisión los objetivos de la intifada. Hasta la fecha, los grupos palestinos no tenemos un objetivo común. Y en nuestra opinión, este debe ser: primero, el fin completo y exhaustivo de la construcción de asentamientos; segundo, obligar a Israel a declarar su voluntad para poner fin a la ocupación y, tercero, la liberación incondicional de todos los presos palestinos sin excepción. En mi opinión, la intifada tendrá que durar, porque el pueblo palestino no tiene otra opción.

Pero si Israel sigue negando la opción de un estado independiente mediante la expansión continuada de los asentamientos, entonces solo nos queda una opción: la de un único estado democrático que incluya a palestinos e israelíes, donde todos tengamos iguales derechos y obligaciones a lo largo y ancho de todos los territorios palestinos.

Al-Monitor: ¿Cuál es su postura ante la resistencia armada? ¿Cree que es necesaria para alcanzar los objetivos de INP?

Barguti: Creemos que el pueblo palestino tiene derecho a resistir a la ocupación por todos los medios, en la medida en que se ajusten a la legislación internacional sobre derechos humanos. Pero también creemos que, en las actuales circunstancias, la resistencia popular es el método mejor y más efectivo, y nos esforzaremos por expandir dicha resistencia.

Al-Monitor: Usted fue uno de los que firmaron el acuerdo de reconciliación entre Fatah y Hamas en abril de 2014, que pretendió acabar con las divisiones entre los dos grupos, así como abrir el camino a la formación de un gobierno de unidad nacional, la celebración de elecciones para la presidencia de la Autoridad Palestina (AP), para el Consejo Legislativo Palestino (CLP) y el Consejo Nacional Palestino (CNP). Un año y medio después, ¿cómo analiza la situación actual?

Barguti: La persistencia de la división causa muchísimo daño a la situación palestina como un todo, además de limitar las posibilidades de que nuestra lucha logre resultados palpables. Nada es más importante en estos momentos que poner fin rápidamente a esta división y establecer un calendario para las elecciones a la presidencia, el CLP y el CNP, además de crear una dirección nacional unificada. Estas son cuestiones vitales y esenciales. Lo más importante es terminar con las divisiones y reunificar a la nación.

Al-Monitor: A pesar de la firma de ese acuerdo, hay muchos asuntos importantes sin resolver, como el dossier sobre presos políticos, la entrega de la Franja de Gaza al gobierno de reconciliación y la asimilación de los empleados del sector público de Gaza, entre otros. ¿Cómo se pueden resolver, en su opinión, estos contenciosos?

Barguti: El punto más importante del acuerdo de reconciliación fue la implementación de las decisiones adoptadas por el Comité de Libertades Públicas surgido de dicho acuerdo. Estas decisiones incluían el fin de las detenciones de carácter político y las garantías para el ejercicio de las libertades de expresión y opinión. Pero, lamentablemente, estas decisiones nunca fueron puestas en práctica y ambas partes siguen violando los derechos de la gente. Por consiguiente, creo que la mejor vía para superar todos los obstáculos expuestos por los diferentes dossieres de reconciliación es aplicar las decisiones del comité. Es imperativo que se lleve a buen término la reconciliación, porque las disputas actuales entre Hamas y Fatah son de una autoridad que se encuentra bajo ocupación. En otras palabras, son disputas sobre algo que carece de soberanía y, por tanto, no está justificado. Sería mejor que nos pusiéramos de acuerdo para poner en marcha un proyecto nacional unido para el logro de la libertad de los palestinos.

Hay otros obstáculos que se interponen en el camino de la reconciliación, entre ellos la falta de poder y soberanía para que el gobierno de unidad desempeñe sus funciones en Gaza. Todas estas dificultades se engendran por una falta de voluntad para aceptar la premisa de la unidad, pues algunos han crecido acostumbrados a un estilo de gobierno de un solo partido.

Al-Monitor: ¿Qué tiene que decir de la posición adoptada por Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea sobre la causa palestina? ¿Qué más pueden ofrecer para poner fin al conflicto palestino-israelí?

Barguti: La UE y la ONU son descaradamente negligentes en su apoyo a la causa palestina. En cuanto a EEUU, su postura favorable a Israel ha posibilitado que el proceso de paz fracase, siendo incapaz de jugar el papel de mediador en dicho proceso. Por consiguiente, necesitamos ahora un marco internacional ampliado capaz de lograr resultados positivos y palpables en relación con el conflicto palestino-israelí. Algo similar a lo que ha traído el acuerdo sobre el programa nuclear iraní y la crisis siria, mientras se toma en cuenta la implementación de las resoluciones de la ONU dirigidas a poner fin a la expansión de los asentamientos y la ocupación. Pero, lamentablemente, muchos actores internacionales tienen un doble rasero cuando se trata de la cuestión palestina, de forma que lo que es aplicado en los casos de otros países nunca ve la luz cuando se trata de Palestina, dando a Israel el privilegio de actuar por encima del derecho internacional. Esta es la realidad que tenemos que superar.

Sea por vacilación o por toma de partido, la UE, la ONU y EEUU no están jugando el papel moral, político y legal requerido para presionar a Israel en favor del fin de la ocupación, aunque se han dado algunos desarrollos positivos en muchos países europeos, como Suecia.

Al-Monitor: El 24 de octubre de 2015, usted fue agredido físicamente en Ramala por unos individuos desconocidos que intentaron apuñalarle. En su opinión, ¿quién está detrás de esa agresión y cuáles son sus motivos?

Barguti: Cuando me atacaron, uno de los atacantes me susurró al oído: “Que la intifada te ayude ahora”. Se constituyó una comisión para investigar el incidente, sin que se hayan producido resultados hasta la fecha. Con independencia de la identidad de quienes estén detrás del ataque, buscan promover los intereses israelíes.

Al-Monitor: A nivel personal, si se celebraran elecciones presidenciales en Palestina, ¿sería usted uno de los candidatos, como ya ocurriera en 2005, cuando compitió con Mahmud Abás? Si no lo fuera, ¿quién sería, en su opinión, un buen candidato?

Barguti: Cuando me presenté a las elecciones presidenciales de 2005, lo hice para consagrar el principio de la democracia y el pluralismo en la sociedad palestina, así como para dar voz a las opiniones de un sector silencioso de la sociedad. En aquel tiempo, recibí un gran apoyo popular y obtuve el segundo mayor número de votos. Pero en las circunstancias actuales, antes de hablar de elecciones presidenciales, tenemos que preguntarnos qué tipo de autoridad queremos, pues creo que la AP ha sido completamente despojada de sus poderes por las fuerzas de ocupación israelíes. En cuanto a mí, personalmente, no tengo intención de competir por ningún puesto ni título, pues lo que me interesa es ayudar a unificar las filas palestinas para hacer frente a la ocupación, y me contento con esta respuesta.

Fuente: Barghouti: We will continue to boycott Israel, 17/12/2015

Acerca del autor: Racha Abú Yalal es escritora y periodista independiente, vive en Gaza y está especializada en información política y temas humanitarios y sociales de actualidad.

Acerca del traductor: Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestina, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis

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Fuente: Racha Abú Yalal, Al Monitor / Traducción: Javier Villate en el Blog Disenso