2015 · 08 · 31 • Fuente: Ahmed Amin, Anadolu Agency / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso

Legado de injusticia: La política de ‘detención administrativa’ de Israel

Según la Sociedad de Presos Palestinos, una ONG que supervisa la situación de los palestinos presos, más de 370 de estos se encuentran en estos momentos en las cárceles israelíes en situación de “detención administrativa”.

La política de “detención administrativa”, que permite encarcelar a sospechosos sin juicio ni cargos por periodos de seis meses prorrogables, es anterior a la creación del estado judío.

La emplearon por primera vez los británicos durante el Mandato (1922-1948) para arrestar a los palestinos que luchaban contra su dominio sin tener que aportar ninguna prueba en su contra.

Desde la creación de Israel en 1948, las autoridades israelíes también han encontrado en esta política británica un medio útil para detener a quienes se oponen a la ocupación de la Palestina histórica.

En su forma actual, esta política permite a las autoridades israelíes detener a palestinos en base a las informaciones reunidas por los servicios de inteligencia, pero que son ocultadas al sospechoso y a sus abogados/as.

La detención administrativa se aplica generalmente a partir de órdenes emitidas por las autoridades militares israelíes de ocupación y se basan, como se ha señalado, en recomendaciones de los servicios de inteligencia judíos.

A pesar de la ausencia de pruebas públicas presentadas contra los detenidos administrativos, el encarcelamiento puede ser reiteradamente prorrogado por periodos de seis meses.

Israel ha utilizado la detención administrativa para mantener bajo su custodia a gran cantidad de palestinos sin presentar cargos contra ellos, incluyendo parlamentarios, prominentes profesores universitarios y otras conocidas personalidades políticas y sociales.

Israel ha empleado esta política con notable impunidad, a pesar de que hay tratados y convenciones internacionales —por no mencionar la tradición jurídica elemental— que prohíben el arresto de personas sin juicio.

Esta forma arbitraria de encarcelamiento es vista generalmente como una violación grave de los derechos individuales, que, en circunstancias normales, permitirían al preso exigir una reparación.

En la actualidad

No obstante, desde su creación, Israel ha usado esta política de forma continuada. Tras la ocupación israelí de Cisjordania en 1967, el número de detenidos administrativos palestinos creció notablemente antes de caer, de nuevo, a finales de los setenta.

Pero las detenciones administrativa se dispararon de nuevo en 1987, tras el estallido de la primera intifada, durante la cual miles de activistas de la resistencia fueron detenidos.

En 1997, una campaña concertada contra el uso de la detención administrativa por parte de Israel hizo algunos avances, pero la práctica volvió con nuevos bríos tras el inicio de la segunda intifada a finales de 2000.

Según la Sociedad de Presos Palestinos, el número de órdenes de detención administrativa alcanzó las 18.000 durante la primera intifada (1987-1994) y también en la segunda (2000-2007). Los años en los que se produjeron mayor número de detenciones administrativas fueron 1988, 2003 y 2007, con cifras que oscilan entre las 2.000 y las 4.000, según la mencionada ONG.

Después de las elecciones legislativas palestinas de 2006, que fueron ganadas claramente por Hamas, un total de 37 parlamentarios palestinos fueron puestos bajo detención administrativa por Israel, junto con tres ministros del gobierno de Gaza liderado por Hamas.

En estos momentos, dos parlamentarios palestinos —Mohamed al Natcha y Mohamed Bader— permanecen en detención administrativa en Israel.

Israel también ha impuesto la detención administrativa a destacados académicos palestinos, como el profesor Ahmed Katamech, que pasó más de ocho años en prisión, y el profesor Gasán Zaukan, que sigue todavía en la cárcel, después de ocho años de detención administrativa.

Huelgas de hambre

Jader Adnán, líder de Yihad Islámica, llevó a cabo una famosa huelga de hambre de 66 días en 2012 para protestar por su continuada detención administrativa. A su huelga de hambre se unieron más de 30 presos palestinos.

Posteriormente, un total de 130 detenidos administrativos libraron una huelga de hambre de 63 días y consiguieron que Israel se comprometiera a “reconsiderar” su política de detención administrativa, una promesa que no ha cumplido hasta la fecha.

A principios de este año, Adnán lanzó una segunda huelga de hambre, esta vez de 55 días, que obligó a Israel a ponerle en libertad en julio.

Mohamed Alan, un abogado cisjordano de 31 años y supuesto miembro de Yihad Islámica, es el último preso en huelga de hambre que ha conseguido ser liberado de su detención administrativa. Tras 65 días en huelga de hambre, durante los cuales entró en coma en varias ocasiones, la Corte Suprema de Israel ordenó la semana pasada su puesta en libertad.

Precedentes

Sorprendentemente, a comienzos de este mes, el gobierno de Israel ordenó la detención administrativa de un judío extremista por haber realizado supuestamente actos de violencia. Hasta ese día, la detención administrativa solo se había aplicado a los palestinos.

Meir Mordejai, un joven de 18 años, colono judío, fue sancionado con seis meses de detención administrativa por ser sospechoso de haber efectuado un ataque contra una histórica iglesia el pasado mes de junio.

La decisión se produjo en medio de una oleada de protestas internacionales a raíz de la muerte de un bebé palestino de 18 meses, que fue quemado vivo en un incendio provocado supuestamente por unos judíos extremistas.

Fuente: Legacy of injustice: Israel’s ‘admin detention’ policy

Sobre el traductor: Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestina, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis

Fuente: Ahmed Amin, Anadolu Agency / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso