2013 · 08 · 06

Bibliotecarios del mundo piden detener 'la supresión de la cultura y la historia palestina'

'Somos un grupo independiente de bibliotecarios que viajaron a Palestina entre el 23 de junio y 4 de julio del 2013. Somos de los EE.UU., Canadá, Suecia, Trinidad y Tobago y Palestina. Fuimos testigos de la destrucción y la apropiación de la información de la cultura Palestina'.

Nos inspiramos en las muchas organizaciones y personas que visitamos que se resisten al colonialismo en su vida cotidiana. Nos conectamos con los colegas en las bibliotecas, los archivos, proyectos e instituciones relacionadas, con la esperanza de ganar el beneficio mutuo a través del intercambio de información y el intercambio de conocimientos. Aprendimos sobre los retos comunes y únicos que enfrentamos. En todos nuestros viajes y el trabajo, respondimos al llamado de la  sociedad civil palestina al boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel y a no asociarse con cualquier organización que viole esa convocatoria. Como bibliotecarios y archiveros, como personas que creen en el acceso a la información, afirmamos que los boicots académicos y culturales institucionales son las respuestas adecuadas a las libertades reducidas y constituyen un instrumento eficaz para el cambio.

Nuestro grupo era pequeño, nuestro campo de acción limitado. Viajamos sólo a algunas partes de Palestina. No pudimos visitar las comunidades palestinas en Gaza, Jordania, Líbano, Siria. Nuestro viaje fue sólo el primer paso en la creación de una red de profesionales de la información. Tuvimos el privilegio de visitar ciudades, pueblos y campos de refugiados, y reunirnos  con activistas de base y representantes institucionales. En Cisjordania, Jerusalén Este, y  Palestina de 1948 (Israel), nos comprometimos con los bibliotecarios en sus proyectos y sus luchas.

Observamos barreras al movimiento en todas partes: muros, puestos de control, torniquetes, detectores de metales, carreteras segregadas, cabinas de vigilancia, patrullas militares, cámaras de seguridad y las milicias de colonos. Vimos las comunidades devastadas por la criminalización y el encarcelamiento. Visitamos las ruinas de aldeas que fueron destruidas en 1948, y fuimos testigos de la judaización constante de las comunidades palestinas a través de nuevos desarrollos de vivienda para judíos, la provisión desigual de los servicios municipales y la judaización de los topónimos. Vimos nuevos asentamientos israelíes flotando en las colinas por encima de las aldeas palestinas, la evidencia de los acaparamientos de tierras forzadas y desplazamientos que los palestinos han enfrentado desde hace décadas. Nos encontramos con familias que han luchado y sufrido la violencia atroz y sin embargo trabajan todos los días por una educación segura, oportunidades y un mundo más justo para sus hijos.

La supresión de la cultura y la historia palestina es una táctica de guerra y de ocupación, un medio para limitar aún más la libre determinación del pueblo palestino. Sin embargo, la riqueza, la belleza y la complejidad de la existencia palestina era evidente en todas partes, en el material cultural histórico y contemporáneo producido por escritores, poetas, periodistas, artistas, archiveros y bibliotecarios, y en las historias transmitidas de persona en persona. Una cultura de la resistencia, que rechaza rotundamente la idea de que Palestina no existe.

Nuestras experiencias en Cisjordania, Jerusalén Este y  Palestina de 1948 (Israel) fueron complejas, desafiantes, hermosas y profundamente significativas. Nos encontramos con activistas creativos, comprometidos y valientes, visionarios, trabajadores culturales, artistas, bibliotecarios y archiveros. Por todas partes fuimos testigos de las realidades cotidianas vividas por la ocupación y el colonialismo, así como la continua  resistencia y la búsqueda constante de justicia:

  • En el campo de refugiados Aida se encuentra en Belén, ahí vimos cómo el Muro del Apartheid impide a la comunidad el acceso a los olivares cercanos que han sido utilizados para el descanso, el estudio, el pastoreo de animales y la agricultura. También escuchamos sobre el proyecto del Centro de Lajee de mapear historias de la gente del campamento.
  • En Nabi Saleh, estuvimos en las manifestaciones no violentas semanales contra la confiscación de tierras y el agua. La comunidad se enfrentan con la extrema violencia del ejército israelí. Los aldeanos usan el video para documentar la violencia que sufren, así como la 'recogida' de los envases vacíos de gas lacrimógeno y casquillos de bala que se utilizan en su contra. Esta documentación es utilizado por la comunidad para honrar su resistencia, para comunicar su lucha al mundo, y para cuestionar las falsas acusaciones en los tribunales.
  • Los bibliotecarios de las escuelas describieron la dificultad que enfrentan. Muchos de los libros disponibles son traducciones de baja calidad al hebreo, y los niños palestinos tienen escaso acceso a su propio patrimonio literario.
  • Visitamos la destruida ciudad de Saffourieh y escuchamos las experiencias del ex residente, Abu Arab quien nos relató la historia de cuando huyó de niño de su ciudad durante la Nakba. Abu Arab posee un museo de cultura con material de Palestina, desarrollado gracias a su trabajo como coleccionista de antigüedades. El museo desafía el proceso de limpieza étnica y la supresión de la memoria cultural. Abu Arab es el hermano del poeta Taha Muhammed Ali.
  • A lo largo de Palestina, nos encontramos con la producción cultural de los jóvenes para preservar las tradiciones, como el Movimiento Juvenil Yaffa en Jaffa, el Centro Cultural Yafa en el campo de refugiados de Balata, y el Centro Lajee en el campo de refugiados de Aida.
  • Hemos sido testigos de la documentación de la vida de los presos, una experiencia central en la lucha de los palestinos contra la ocupación. En la Biblioteca Pública de Naplusa vimos la reparación y restauración de antiguos libros realizados en una prisión.
  • Aprendimos, gracias a la Asociación de Derechos Humanos de Addameer, que el ejército israelí mantiene detenidos a 4.900 palestinos, entre ellos 236 niños y 8 miembros de la legislatura palestina.
  • En el este de Jerusalén visitamos el Centro Nashashibi para la Cultura y Literatura, una biblioteca familiar reconstruida a partir de los libros robados durante la Nakba en 1948. También visitamos la Casa de Oriente, cerrada por el gobierno israelí en 2001 y que tuvo una parte significativa de sus colecciones de archivos confiscados.
  • Bibliotecarios de la Universidad de Birzeit nos hablaron de su éxito en solicitar a la Biblioteca del Congreso aprobar un número arhivo único para la Primera Intifada: DS119.75.
  • Durante una reunión con Al Qaws organización para la Diversidad Sexual y de Género en la sociedad palestina, aprendimos sobre el proceso de organización de toda Cisjordania y la Palestina de 1948, la articulación de los acuerdosespecíficos sobre la identidad sexual, y un proyecto que discute la sexualidad a través de la música.
  • En Lyd, cerca de Tel Aviv, conocimos el lugar donde se cerró la biblioteca de la escuela local y se reemplazó por una estación de policía.
  • Visitamos el Centro de Información Wadi Hilweh en Silwan, donde los residentes de la vecindad ofrecen grupos de ayuda para poder enfrentar la violencia de los colonos que experimentan a diario.
  • En la Biblioteca Municipal de El Bireh aprendimos sobre el Instituto Tamer, que produce y publica libros de texto para los niños árabes. Los libros se distribuyen a bibliotecas y centros comunitarios en toda Palestina.

Pese a los obstáculos a la circulación y al acceso que a menudo enfrentan las organizaciones y proyectos antes mencionados, ellos se conecten entre sí. Valorando la importancia de la rendición de cuentas a las comunidades que nos hospedaron en Palestina, nuestra delegación organizó un foro público en Ramallah en nuestra última noche juntos. 

El viaje ha terminado, pero nuestro trabajo continuará: transmiteremos en nuestras comunidades de origen nuestras observaciones sobre los efectos de la ocupación y el colonialismo en las bibliotecas, los archivos y la sociedad palestina. Publicaremos informes y artículos  que documentan los desafíos que enfrentan los trabajadores de la información palestinos. Desarrollaremos una red internacional de profesionales de la información para facilitar el intercambio de habilidades, el trabajo de solidaridad y la comunicación entre los bibliotecarios y archiveros en Palestina y en el extranjero. Presionaremos a las organizaciones nacionales e internacionales de bibliotecas y de archivos para  tomar medidas tangibles en contra de la ocupación y en apoyo de las perspectivas palestinas. Nos uniremos a los palestinos, israelíes y activistas internacionales en campañas de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra el apartheid israelí y el colonialismo. Seguiremos desarrollando y adaptando nuestras estrategias a las nuevas realidades y participaremos en los exámenes críticos de nuestras propias posiciones. A través de estas actividades se trabajará para apoyar el acceso a la información en y sobre Palestina y la autodeterminación palestina.

Delegación 2013 de Los bibliotecarios y archiveros a Palestina:

Bronwen Densmore – New York City College of Technology
Molly Fair – Interference Archive; Justseeds Artists’ Cooperative; CUNY TV
Che Gossett
Amy Greer – Doctoral Candidate, Simmons College
Blair Kuntz – Near and Middle East Studies Librarian, University of Toronto
Grace Lile – WITNESS
Josh MacPhee – Interference Archive; Justseeds Artists’ Cooperative
Rachel Mattson – University of Illinois at Champaign-Urbana; Jews for Racial and Economic Justice
Hannah Mermelstein – Saint Ann’s School Library; Adalah-NY: The New York Campaign for the Boycott of Israel
Andrea Miller-Nesbitt – Liaison Librarian, McGill University
Bekezela Mguni – Independent Librarian; New Voices Pittsburgh: Women of Color for Reproductive Justice
Melissa Morrone – Public Librarian
Vani Natarajan – Barnard College Library
Elisabet Risberg- Librarian, The International Library in Stockholm
Maggie Schreiner – Tamiment Library and Robert F. Wagner Labor Archive; Rude Mechanical Orchestra

Esta obra fue publicada por bibliotecarios y archiveros a Palestina.

Fuente: Librarians group calls for boycott to stop ‘erasure of Palestinian culture and history’

Imagen: The Great Book Robbery

Bibliotecarios y archiveros a Palestina 2013, Mondoweiss.net (Traducción: Palestinalibre.org)