2012-08-24 08:07:43 / Fuente: Eugenio García Gascón, Publico.es (blog)
Abbas es tan solo un bonachón que carece de carácter, aunque se niega a negociar con Israel a menos que el primer ministro Netanyahu reconozca las fronteras de 1967 y se avenga a detener la construcción constante que lleva a cabo en los territorios ocupados. El presidente palestino no rechaza un cambio de territorio limitado con Israel, pero exige que las fronteras de 1967 sean la referencia.
Israel no solo no acepta las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU ni los planteamientos de Abbas, sino que impulsa sin ningún recato la expansión en las colonias judías, que son ilegales de acuerdo con la legislación internacional.
Es difícil explicar por qué Lieberman ha escrito al Cuarteto esa carta contra Abbas. En cualquier caso, tanto Netanyahu como el titular de Defensa, Ehud Barak, la han criticado y han dicho que la misiva va contra los intereses del Estado judío.
Lieberman exige la celebración inmediata de elecciones en los territorios ocupados. Ahora bien, ¿para qué se van a celebrar unas elecciones si luego no se van a resptar los resultados?
Recordemos que en las últimas elecciones Hamas obtuvo una clara victoria, pero ni Estados Unidos ni Israel le permitieron gobernar. Los mismos americanos que quieren llevar la democracia al mundo árabe no han respetado los resultados de las urnas en Palestina.
Es un hecho que la administración de Obama ha asumido los controvertidos principios de la administración neoconservadora de Bush que consisten en llevar la democracia a (casi) cualquier parte de Oriente Próximo al coste que sea.
Paradójicamente, el apoyo que Washington proporciona a Abbas vulnera los principios democráticos que los americanos y los israelíes dicen defender.
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