2012 · 07 · 05

Un judoka palestino, orgulloso de clasificarse para los Juegos

Cuando Maher Abu Rmeileh se incline sobre el tatami de judo durante los Juegos Olímpicos de Londres este mes, tendrá el mérito de convertirse en el primer palestino en competir en unos Juegos.

Maher Abu Rmeileh, padre y de 28 años, se aseguró su participación tras una competición de judo en la categoría de menos de 73 kilos durante un torneo de clasificación que se disputó hace poco en Japón y será uno de los cinco participantes palestinos en Londres.

"Estoy tan orgulloso de ser el primer palestino en clasificarme... esto era un sueño para mí y finalmente lo he cumplido", dijo.

"Estoy seguro de que cada atleta sueña con competir en unos Juegos Olímpicos clasificándose y no con la ayuda de una invitación".

Abu Rmeileh tiene más razones para estar orgulloso ya que será el abanderado de Palestina en la ceremonia de inauguración del 27 de julio.

"Estoy feliz, lleno de esperanza y preparado para todo", añadió.

En los anteriores Juegos, Palestina envió a sus nadadores y a sus atletas bajo un programa del Comité Olímpico Internacional para aquellas naciones cuyos atletas no consiguieron la marca mínima para clasificarse.

El billete para Londres de Abu Rmeileh es aún más notable teniendo en cuenta las anticuadas instalaciones en las que entrena, ya que parecen estar congeladas en el tiempo desde antes de la Segunda Guerra Mundial.

Su base de entrenamiento es un pequeño gimnasio en el club Al Quds Sports, situado en un estrecho callejón de la parte árabe del este de Jerusalén.

Las sillas están apiladas en la pared del fondo del pasillo y para cada sesión de entrenamiento, los judokas y sus monitores disponen esteras en el suelo de piedra. El hall no tiene vestuarios ni duchas y los participantes se esconden por detrás de las cortinas para cambiarse.

Mientras que muchos de sus rivales dedicarán la mayor parte de su tiempo a prepararse para los Juegos Olímpicos, Abu Rmeileh dijo que las consideraciones financieras estaban por delante y que tenía que trabajar para la tienda de pañuelos de su padre en la zona vieja de Jerusalén.

"Trabajar es mi prioridad, pero como me encanta el judo y dado que me he clasificado para un acontecimiento muy importante, estoy intentando compatibilizar mi trabajo y mis entrenamientos", dijo.

"Abro la tienda por la mañana y a eso de las cinco o seis de la tarde me voy a entrenar. Mi padre me releva cuando tengo que irme a entrenar".

A medida que se acercan los Juegos, ha incrementado sus sesiones de entrenamiento a dos horas por la mañana y dos por la tarde. Durante las últimas semanas, en el periodo previo a Londres, entrenará en el extranjero.

Abu Rmeileh dijo que su dedicación al judo fue inculcada por el amor de su familia hacia el deporte. Su padre fue su primer entrenador y empezó a entrenarle cuando tenía siete años.

Habló con orgullo del amor de su familia hacia el deporte.

"Mis padres y abuelos aman el deporte y la familia Abu Rmeileh es bien conocida por ello en los círculos palestinos", añadió.

"Hay varios atletas entre ellos, incluyendo mis tíos y mis hermanos".

Ori Lewis y Roleen Tafakji, Agencia Reuters