2012-06-22 07:35:18 / Fuente: Agencia EFE
Walker explicó sus motivos en una carta abierta a los editores de Yediot Libros -propiedad del grupo que edita el diario más leído del país, "Yediot Aharonot"- fechada el 9 de junio y recientemente reproducida por la Campaña para el Boicot Cultural y Académico de Israel (PACBI, por sus siglas en inglés) en su página web.
La literata recuerda que apoya el boicot a Israel, como hizo en su momento con la Sudáfrica de la segregación racial, y que el Tribunal Rusell sobre Palestina -una corte popular internacional de cuyo jurado ella formó parte- acusó en noviembre último, en Ciudad del Cabo, a Israel de practicar el "apartheid con los palestinos", tanto en su territorio como en las ocupadas Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.
"Los testimonios que oímos, tanto de israelíes como de palestinos, fueron devastadores. Crecí bajo el 'apartheid' estadounidense y esto es mucho peor. De hecho, muchos sudafricanos que asistieron, incluido (el Nobel) Desmond Tutu, sintieron que la versión israelí de estos crímenes es mucho peor que la que sufrieron bajo los regímenes supremacistas blancos", subrayó la autora.
Walker, de 68 años, se muestra esperanzada con que el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), del que ella forma parte, "tenga suficiente impacto en la sociedad civil israelí para cambiar la situación".
"Me gustaría mucho saber que mis libros son leídos por la gente de vuestro país, especialmente por los jóvenes y los valientes activistas israelíes (judíos y palestinos) por la justicia y la paz a cuyo lado he tenido la alegría de trabajar. Espero que algún día, quizás pronto, esto suceda. Pero ahora no es el momento", afirma.
Efe trató sin éxito de obtener una reacción de la editorial.
La escritora, que obtuvo el Pulitzer en 1983 por "El color púrpura", tiene una larga trayectoria de activismo y en 2009 visitó Gaza con medio centenar de mujeres tras la operación "Plomo Fundido", en la que murieron unos 1.400 palestinos, en su mayoría civiles.
El año pasado, en una entrevista a la revista "Foreign Policy", Walker tachó a Israel y a Estados Unidos de ser "grandes organizaciones terroristas".
3 Comentarios / Comenta esta artículo:
roberto dante --
Lanús, Argentina, 19 06 12 --
Los que sostienen que ciertos términos lingüísticos son “inflamatorios” y pueden incentivar el (mal llamado) “conflicto entre Israel y el Pueblo Palestino”, pertenecen (por “ingenuidad” o complicidad) a los divulgadores de la estrategia sionista en los medios de comunicación.
Un ejemplo de esta divulgación (mas precisamente este reiterativo machacar) lo tenemos en la casi incalculable cantidad de films estadounidenses que tratan el tema del aniquilamiento de los judios en la Alemania nazi. Este procedimiento hitleriano está indudablemente probado históricamente, y fue de una deshumanización impiadosa, como toda persecución xenófoba a través de la línea del pasado y presente histórico ejecutada sobre cualquier comunidad cultural. Pero la multiplicación geométrica de estos films sobre la temática mencionada crea el espejismo ideológico de que los judios fueron los perseguidos emblemáticos de toda la humanidad.
Hace más de un año que en un reportaje el director Daniel BORENBOIM (co-fundador de la “Orquesta del Diván Este-Oeste”), de nacionalidad israelita/palestina –esta última otorgada en el 2008 de forma honoraria-, afirmaba que “Las víctimas de ayer (Israel) no tienen hoy la menor compasión”.
Sobre que Israel no tiene la menor compasión no quedan dudas. Lo cual da mayor credibilidad a los múltiples informes de la agencia Mehr. Los antecedentes sobre este accionar son numerosos.
Cito:“El sionismo fue y es un movimiento colonialista e Israel es un Estado colonialista y, mientras se mantenga así, incluso una retirada de parte de Cisjordania y la Franja de Gaza, seguida por la creación de un bantustán allí, no pondría fin a la expropiación y la limpieza étnica que se inició en 1948. Los bantustanes no fueron capaces de poner fin al apartheid en Sudáfrica”. (Ilan PAPPÉ, historiador israelí, profesor de Historia en la Universidad de Exeter Reino Unido. En “La Declaración de Stuttgart representa un cambio de paradigma”, 12 de enero 2011).
La filósofa y teórica política alemana Hanna ARENDT (de origen judío), hizo un aporte imprescindible a la historia universal de la infamia en “Eichmann en Jerusalén: un reporte sobre la banalidad del mal” (1963). Libró que fuera censurado en Israel por casi 40 años. En él desarrolla desde un punto de vista nefasto para el sionismo ideas centrales como: “Eichmann presentaba una casi total incapacidad de mirar algo desde la perspectiva de otra persona”. (…) “Ante todo era incapaz de salir de sí mismo”.
Pienso que Hanna ARENDT llegó a intuir que esta semblanza de Eichmann caracterizaba al sionista promedio. Muy lejos del desarrollo de los espejismos en los que se sustenta la internacional sionista.
El Boicot funciona,
En Sudáfrica del Apartheid funciono y dio resultados: acabó con el Apartheid, de la misma forma este Boicot debiera acabar con el Apartheid sionista,
Roberto, concuerdo contigo, el sionismo es nefasto, lo viví en carne propia estando en Jerusalén (por motivos de trabajo) donde la segregación, el odio y el racismo en contra de la población palestina es terrible... Es increíble la prepotencia de los colonos extranjeros recién llegados a esa tierra en contra de la población histórica originaria por cientos de años ... y lo mas triste que cada vez que expresaba mi opinión sobre lo que veía diariamente, la respuesta clásica era: " usted es Antisemita"...